Tengo una conexión personal muy fuerte con la saga de Toy Story. Fui a verla al cine en 1995, fue la segunda película que recuerdo haber ido a ver (la primera tiene una versión CGI que se estrena dentro de poco) y siempre le tuve mucho cariño. Me gustaron las secuelas y los cortos. Y como la mayor parte del público y la crítica amé Toy Story 3, una obra casi perfecta que daba un gran cierre. La pregunta era entonces ¿es necesario una cuarta parte?
Toy Story 4 es una gran película. Más que un epílogo es otro capítulo más de una saga que aunque parecía cerrada sigue con mucho potencial. Probablemente no sea la mejor de todas, pero es un gran producto y una película memorable.
Uno de los aspectos más positivos es su guión. Es la dosis justa de diversión y de emotividad. Sin caer en humor tonto y sin golpes bajos extremadamente lacrimógenos. Es una película entretenida que genera muchas risas y también tiene sus momentos sentimentales, todo magistralmente manejado.
El argumento central de la película es el dilema de sentirse desplazado y el sentido del deber, porque a pesar de que Woody está ahora en un segundo lugar para Bonnie se niega a abandonar a su nuevo ¿juguete? Forky y a convencerlo de aceptar que ahora no es basura y que tiene una amiga que lo ama. Como dije antes, está muy bien manejado este dilema central.
Respecto a sus personajes, Woody (Tom Hanks) sigue demostrando porque es uno de los personajes más queridos de Pixar. Buzz (Tim Allen), si bien no aparece tanto como en otras entregas, también cumple un buen papel. Pero quien vuelve con todo es la pastorcita Bo Peep (Annie Potts). Es espectacular como convirtieron a un personaje esencialmente de relleno en una co-protagonista con personalidad y muy buenas escenas. Y por la misión de Woody, Jessie (Joan Cusack) toma más protagonismo y, como lo hizo en el corto Toy Story of Terror, cumple bien su rol de líder del grupo.
De los nuevos, hay poco para reclamar, porque casi todos hacen un gran trabajo, empezando por la pequeña policía Giggle (Ally Maki) que es una buena partenaire de Bo. Tengo que destacar especialmente a los peluches Bunny (Jordan Peele) y Ducky (Keegan-Michael Key) que aportan muchas de las escenas más divertidas. Y quien también hace un excelente trabajo es el héroe de Canadá, el motoquero Duke Kaboom (Keanu Reeves), quien también ofrece muchos momentos de comicidad e incluso de acción. Y el nuevo integrante, Forky (Tony Hale) avanza a lo largo del filme, pasa de negar su condición a aceptarla, y es un personaje que en un primer momento puede ser hasta irritante, pero evoluciona positivamente.
Con respecto a la "villana", Gabby Gabby (Cristina Hendricks) es un personaje muy interesante, pero siento que es de lo menos destacable del filme. No porque esté mal, ya que realmente hace un buen papel. Pero si pienso en las anteriores entregas en donde teníamos villanos más memorables (Sid, Pete el Capataz, Lotso) siento que aquí faltó alguien así. No obstante, ofrece algunas escenas espeluznantes (en especial las que aportan las marionetas Benson) y la causa de su "maldad" (querer obtener la caja de voz de Woody para poder ser elegido por la niña de la tienda de antigüedades) puede generar empatía.
Respecto a eso, hay que decir que, como siempre vimos en esta saga, los contextos están excelentemente fabricados. Ya sea la casa rodante de los padres de Bonnie, el parque de diversiones, el parque de los juguetes perdidos y muy especialmente la tienda de antigüedades. Por momentos pareciera que el CGI cobra vida.
Dicho esto, ¿qué hay de negativo? En primer lugar, como dije antes, la falta de un villano terrorífico como las anteriores películas. En segundo lugar, un defecto insalvable: Debido a los nuevos personajes los clásicos apenas aparecen unos pocos minutos. Es entendible que algo así pase, ya que son muchísimos juguetes, pero aún a pesar de esto uno siempre se queda con ganas de ver a nuestros amigos clásicos (Slinky, Rex, los Cara de Papa, Ham, los marcianos, Tiro al Blanco, los juguetes de Bonnie). Y en cuanto al desarrollo de la trama, y a pesar de su corta duración (no llega a las dos horas) hay que admitir que, aunque el final está muy bien, el acto central baja un poco su intensidad.
Esta película probablemente no sea una obra maestra del séptimo arte, pero es que no busca serlo tampoco. Tiene un doble propósito: Darle un epílogo al cierre de Toy Story 3 y por otro lado demostrar que a pesar de casi 25 años la saga tiene mucho para dar. Promete entretenimiento, cumple. Promete momentos emotivos, cumple.
Nota final: 8,5. No defrauda.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Las escenas que casi me hacen lagrimear fueron dos. En primer lugar, Gabby Gabby convirtiéndose en la muñeca de la niña perdida.
ResponderEliminarY en segundo lugar, muy especialmente, el momento en que Woody se despide de sus viejos amigos. Muy simple, apenas dura unos segundos pero cierra un hito en la historia del cine de animación. Y transmite un gran mensaje, ya que demuestra que una persona que supo estar en una posición de privilegio al perderlo, en vez de deprimirse se dedica a ayudar a los otros.
¿Seguirá la saga? Opino que debería seguir en forma de cortos, pero no veo posible que siga como película, ya que el corazón del grupo original no está más. Pero definitivamente si quiero ver más cortos, quiero conocer las aventuras de Forky y su nueva amiga Knifey. Y en especial, las andanzas de Woody, Bo y los demás ayudando a los juguetes a conseguir dueños. Y quisiera ver más de Bunny, Ducky, Duke y muy en especial de uno de mis héroes: Combat Carl (Carl Weathers).