domingo, 25 de agosto de 2019

Once upon a time in Hollywood - Otra genialidad de Tarantino


 Una aclaración para los que todavía no la vieron: Tiene escena a mitad de créditos.

 Sin duda que la novena película de Quentin Tarantino era uno de los estrenos más esperados de este 2019. Al hecho de ser la anteúltima producción de este gran director se le sumaba un elenco de primeras figuras y una temática turbia (los asesinatos de la Familia de Charles Manson). El cocktail era perfecto.

 Traducida en estas tierras como Había una vez en Hollywood o Érase una vez en Hollywood, es una película que no defrauda a los seguidores de este director consagrado, porque tiene su estilo. A su vez, sus estrellas le suman varios puntos. Desde lo técnico, excelente. No es perfecta, tiene algunos defectos, pero el balance es totalmente positivo.

 Hay que empezar por sus protagonistas. Leonardo Di Caprio como Rick Dalton y Brad Pitt como Cliff Booth realmente se lucen y demuestran porque son dos de los mejores actores de los últimos años. Y realmente logran interpretar a estos dos personajes: Por un lado, el actor veterano Rick quien se encuentra ante la decadencia de su carrera y debe enfrentar a sus demonios, y por el otro su doble de riesgo Cliff quien es su mejor amigo y aporta la mayor parte de las escenas badass del filme. Su química es excelente y a la vez ambos cumplen muy bien en sus subtramas.
 Del resto del elenco, Margot Robbie como Sharon Tate cumple un bien trabajo, aunque da la sensación que muchas de sus escenas son de relleno. Y saliendo de los protagónicos, me gusta mucho el personaje de Marvin Schwarz, el agente de Rick, interpretado por Al Pacino. Y no se puede no mencionar a Brandy, la perra de Cliff, que por momentos se come la película.
 Si tengo que rescatar algunas escenas puntuales, además del climax (lo comento en la sección de spoilers de los comentarios), hay que mencionar la pelea de Cliff con Bruce Lee (Mike Moh), más allá de la polémica, y la grabación de la serie Lancer de Rick con James Stacy (Timothy Olyphant). En ambos casos también se observa ese humor ácido propio de Tarantino. También debo nombrar la reflexión de Rick con la niña actriz en el set de grabación y la enorme tensión vivida por Cliff en el rancho de la Familia, con la presencia de su propietario, George Spahn (Bruce Dern) y su ¿pareja? Squeaky (Dakota Fanning).
 Técnicamente, una película brillante. Fotografía, edición, sonido, la banda de sonido, el manejo de la tensión, la ambientación en los años '60, en fin, aspectos que en una película de Tarantino no pueden estar mal. Y por supuesto, no faltan los easter eggs.

 Dicho todo lo anterior ¿qué hay negativo? Como dije anteriormente, algunas escenas que sobran y no aportan nada a la historia ni tampoco ofrecen momentos memorables. La presencia de Manson, sin spoilear, es mínima, por lo que podríamos decir que estamos ante una publicidad engañosa en los trailers. Y por otro lado, esta película está entre las más densas y largas de Tarantino, por momentos volviéndose pesada, más que de costumbre. Estos dos aspectos, no obstante, no son raros en la obra de este director, pero en este caso queda la sensación de haberse pasado de rosca. Y ya que hablamos de su autor, el filme carece de más violencia, quedando concentrada en pocos puntos bastante bien hechos, pero poco distribuidos.

 Sintetizando, es otra gran película de un gran realizador. No es la mejor, pero tampoco la peor. Pero antes que ponerlo en un ranking conviene preguntarse si Once upon a time in Hollywood cumple las expectativas tan grandes que generó. Probablemente en su gran mayoría si y quede algún asunto sin resolver, pero nadie puede dudar que estamos frente a una de las mejores cintas del año.


Nota final: 9.  Una gran película que no defrauda.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:



  1. La secuencia de Rick en el cine italiano es de las más divertidas de la película. Y por supuesto, muy bueno el easter egg de Antonio Margheriti.

    Vamos a lo importante: La llegada de los tres miembros de la Familia para matar a Sharon, que terminan eligiendo asesinara a Rick. Pero en su lugar, se topan con un Cliff que a pesar de estar drogado les da su merecido, Brandy atacando a mordiscones y un Rick alcoholizado que termina usando su lanzallamas. Toda esta secuencia es espectacular, desde lo musical, las coreografías de pelea, la fotografía (a pesar de estar oscuro) y, como no puede ser de otra manera, ese nivel de sangre y violencia extrema que combina la acción con el morbo. No obstante, como dije en el post, siento que, aunque esta secuencia es excelente, me hubiera gustado ver esta violencia más distribuida a lo largo de la película.

    El final vuelve a mostrar una ucronía, un pasado hipotético en el que Sharon Tate no es asesinada. Y en el marco de la historia, Rick finalmente puede conseguir una oportunidad con Polanski. Alguien podrá decir que es un final demasiado "alegre" para los parámetros de Tarantino. Sin embargo, me parece aceptable porque no pierde la tensión de las escenas anteriores.

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