sábado, 23 de noviembre de 2019

Ford vs. Ferrari: Contra lo imposible - Una gran película que pide pista


 Antes que nada, quiero pedir disculpas por el chiste malo del título.
 Me confieso un desconocedor casi total del automovilismo, sabiendo sólo cosas básicas. Esta historia, por ejemplo, la desconocía. Sin embargo, no por eso tenía bajas expectativas. Al contrario, eran altas teniendo a un gran director como James Mangold y con un excelente elenco.

 Ford vs. Ferrari es una película magistral, que combina aspectos brillantes. Buenas actuaciones, buenos aspectos técnicos, buen diseño de producción y una historia atrapante. Si bien no es perfecta, sus virtudes sobrepasan largamente sus defectos.

 La historia se centra en la rivalidad entre Ford y Ferrari en la década de los '60, cuando la compañía con sede en Detroit intentaba pisar fuerte en el mundo de las carreras y debió enfrentarse a la primacía de la mítica compañía italiana. Una historia que seguramente será atrapante para los fanáticos del automovilismo, pero que seguramente poco entusiasmo podía generar en los ajenos a esta temática. Sin embargo, el primer gran logro del filme es lograr que propios y ajenos se encuentren inmersos en el tema y que puedan vivirla como propia.

 Parte de esa unión se consigue con el elenco. Sobresale un siempre brillante Christian Bale interpretando al pedante pero muy talentoso piloto Ken Miles, quien pasa de ser un desconocido a ser un corredor de las 24 horas de Le Mans. El desarrollo del personaje, desde su carácter de ignoto a tener el mundo a sus pies, está muy bien manejado, y su carisma, basado en su personalidad desagradable, funciona perfecto.
 Del resto del elenco, Matt Damon como Carroll Shelby, un ex-piloto ahora ingeniero automotriz, el encargado de diseñar los autos de Ford para la carrera, también se luce, especialmente en su química con el personaje de Bale. Otro personaje que me resultó muy interesante es Lee Iacoca, encarnado por Jon Bernthal, el ambicioso vicepresidente de Ford quien convence a los directivos de incursionar en este mundo. Caitriona Balfe como Molly, la esposa de Ken, es otro personaje bastante interesante. A ambos me hubiera gustado verlos en más escenas, ya que conforme avanza la historia sus roles se vuelven menores.

 Es difícil catalogar esta película. Puede ser una biopic, pero también tiene escenas de acción, momentos dramáticos e incluso momentos de comedia que funcionan muy bien. De ahí que insista con que el guión es de lo mejor que tiene. Rescato especialmente como durante la tensión final de la carrera aún así se las arreglen para algunas escenas cómicas entre los técnicos de Ford y los de Ferrari.
 Y finalmente, un aspecto que para mí es sublime: El técnico. La edición de sonido, los efectos visuales, la fotografía, el diseño de producción (realmente nos sitúan en los años 60) son brillantes. Muy especialmente, las secuencias de acción en las carreras, con todas sus curvas y sus accidentes, muy especialmente la carrera final, en donde el ámbito de la carrera está perfectamente recreado. Realmente uno puede sentir la adrenalina de las pistas.

 Habiendo hecho un racconto positivo ¿qué hay de malo? Por un lado, como dije antes, siento que muchos personajes se pierden a lo largo de la trama. Otro problema es, a mi entender, una duración un tanto excesiva. Siento que las dos horas y media son demasiadas. Y finalmente, el final siento que es un poco forzado y muy ajeno a la atmósfera de las escenas anteriores.

 No obstante, es una película recomendable de ver. No hace falta ser un fanático de las pistas para disfrutarla, cualquier persona que ame el buen cine la puede pasar bien. Si bien la duración le juega en contra, sus personajes, sus escenas y su guión compensan.


Nota final: 8,5. Hay que verla si o si

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO


1 comentario:

  1. ¿Es spoiler decir el resultado de la carrera, siendo que fue hace más de 50 años? No sé. Por las dudas lo hablo acá.

    Finalmente, Ken llega primero pero no es el campeón de la carrera, consagrándose McLaren en su lugar. Ver la película sin saber como iba a terminar (como mi caso) le suma mucho a esa escena y a la decepción de los personajes.

    La muerte de Ken en mi opinión no estuvo bien manejada. Siento que le faltó dramatismo o que merecía algo más de desarrollo. Lo mismo las reacciones de Carroll hacia el final, donde parecen forzadas. Por eso insisto con que el desenlace es de lo más flojo.

    ResponderEliminar