Películas sobre divorcios hay decenas, tanto dramas como comedias. Aún así, esta película invitaba a esperanzarse. Por tener un gran elenco y estar precedida de críticas más que positivas.
A Marriage Story (Historia de un matrimonio) es una de las mejores películas del año y también de los últimos tiempos. Una genialidad casi perfecta, con momentos emotivos y humorísticos en su justa medida, con actuaciones sublimes y una estética maravillosa. En pocas palabras, hay que verla y disfrutarla.
Es la historia de un matrimonio (valga la perogrullada) que tras años de convivencia empieza a experimentar problemas. Una joven actriz promesa se casa con un director de teatro consagrado, tienen un hijo y todo marcha bien, pero ella empieza a sentirse limitada. Y esas discusiones llevan a una crisis, con momentos de mucha tensión.
Lo primero que hay que decir es que los protagonistas la descosen. Adam Driver como Charlie Barber y Scarlett Johansson como Nicole, el matrimonio, hacen un excelente trabajo y demuestran porque son de los mejores actores de los últimos años. Por momentos con chistes, por momentos en escenas de gran dramatismo y en otras escenas de tensión. Muy buen trabajo de ambos. Y también es destacable el rol de Azhy Robertson como Henry, el hijo de ambos, quien logra hacer tanto de niño insoportable como de niño adorable.
Y yendo a los coprotagonistas, quienes se comen también la película son los abogados, cínicos profesionales. En primer lugar, Laura Dern como Nora, la abogada de ella, un personaje espectacular, pero tampoco se puede desmerecer a Ray Liotta como Jay, el abogado de él.
Los momentos dramáticos son realmente dramáticos, sin cursilerías ni golpes bajos innecesarios. Se complementan muy bien con el humor de escenas anteriores. No niego ni afirmo que alguna lagrimilla quizás se me cayó viéndola. Otro aspecto que también hay que nombrar es el diseño de producción, la banda de sonido y la fotografía, que están a la altura de las circunstancias.
¿Hay algo malo? Probablemente si. Si bien el guión trabaja muy bien los aspectos antes mencionados no puedo dejar de nombrar que la historia tiene algunos baches y que por momentos se pone algo densa. De ahí que las escenas dramáticas sean tan shockeantes, por el contraste con el ritmo general. Quizás hubo un mal reparto de ritmo (si el término existe).
Esta película es disfrutable al 100%. Hace reír, hace llorar y hace pensar, y no es una frase hecha, porque realmente lo logra. Con buenas actuaciones y una buena historia. De lo mejor que se vio este año.
Nota final: 9. Una gran película.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Es valorable que a pesar de todo lo que se dijeron y vivieron los protagonistas el final sea en paz. Fue necesaria toda la catarsis. Aquella escena de la discusión a los gritos es terrible. Ambos merecerían un Oscar sólo por eso. Y Adam suma más puntos por el karaoke de Being Alive.
ResponderEliminarY que decir de la escena de la lectura de la carta. Los tres en esa escena (incluyo al niño) la descosen.