La primera temporada de Jessica Jones me encantó. Al carisma (originado principalmente por la falta de carisma) de Jessica se le sumaba Kilgrave, un villano excelente, de los mejores del universo de Marvel. Una mezcla perfecta entre acción, suspenso y toques de thriller erótico.
Lamentablemente no puedo decir lo mismo de la segunda temporada. Creo que mucho de lo bueno de la primera entrega se fue por la borda. En parte porque se repitió la fórmula de la primera, es decir, un trauma del pasado de Jessica. Y en parte porque no se encontró una némesis perfecta para la protagonista. Y también porque se sumaron temáticas que poco aportaban a la principal.
El personaje de Jessica Jones estuvo perfectamente encarnado por Krysten Ritter. En ese sentido la serie mantuvo su nivel. Pero como dije anteriormente, otra vez se abusó del recurso de sus traumas y no desarrollaron otros aspectos.
Sobre Trish (Rachel Taylor)... bueno, qué puedo decir. La mitad de la serie se volvió odiosa, con un cambio repentino. Pasa de ser la mejor amiga y la estrella de la farándula a ser una demente adicta sin escrúpulos en nada de tiempo. Me pareció realmente muy forzado lo que hicieron con ella a lo largo de los capítulos, poco consistente, pero siempre dentro del rango de lo desagradable y repelente (con algunas dosis de sobreactuación). Sin embargo, en el capítulo final la escena que protagoniza en los últimos minutos deja la puerta abierta para que el personaje se vuelva más interesante.
Quien realmente me sorprendió fue Malcolm (Eka Darville). En estos capítulos tuvo más personalidad y vio más acción. Me intriga lo que pueda pasar con él de ahora en más.
Con respecto a Jeri Hogarth (Carrie-Anne Moss) no me desagradó del todo, tuvo un desarrollo interesante. Pero su trama realmente fue intrascendente, no sumaba casi nada y robó espacio de varios capítulos.
Yendo al lado de los villanos, por empezar no sé si hay villanos. Karl Malus (Callum Keith Rennie) por momentos parecía del bando de los buenos, por momento del de los malos. El personaje en sí ni me atrapó ni me generó rechazo, fue la nada misma. Le hizo falta un poco más de carisma y personalidad.
El personaje de Alisa Jones (Janet McTeer) tuvo un desarrollo bastante positivo. En los primeros capítulos era prácticamente una máquina asesina sin remordimientos y después conforme se conoce más su vínculo con Jessica va adquiriendo otros matices. Realmente me gustó que generase ese dilema en su hija. Después, sin querer meter spoiler, el final me pareció bastante mediocre.
Sobre otros personajes: Nada, ninguna relevancia. El amorío entre Jessica Jones y su vecino cubano Oscar (JR Ramirez) también me pareció intrascendente y sentí que no pegaba con el personaje de la investigadora privada que siempre se caracterizaba por su soledad y su falta de empatía. Los problemas con ese tal Pryce Cheng (Terry Chen)... de nuevo, otra trama innecesaria que no llevaba a ningún lado. ¿Será que le debían favores a todos estos actores y les pagaron con esto?
En resumen, lo más negativo fueron algunos personajes y las sub-tramas, incluso la trama principal que me pareció repetitiva. Lo más positivo, el personaje principal sigue siendo atractivo, algunas buenas perspectivas para la próxima temporada y la historia principal, aunque fallida, es atrapante. También me gustaron los easter eggs al resto del UCM.
Debo confesar que el capítulo que más me gustó fue ese donde aparece Kilgrave (David Tennant). Eso da la pauta de como todo el tiempo extrañé a la primera temporada.
Nota final: 6. Una pena, pero las cosas como son.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO
