Confieso que no soy un gran entusiasta de Pixar. Las veo, me gustan, pero no me apasionan. Pero no soy ciego y reconozco que saben hacer películas de calidad. No por nada revolucionaron la industria de la animación y sus producciones arrasan entre el público, los críticos y los premios. Por tal razón las expectativas siempre son positivas.
Onward (Unidos) es una muy buena película con todos los elementos que contribuyen a una buena producción: Humor, acción y mucho sentimiento. Tiene buenos personajes y una trama interesante, pero también tiene algunas limitaciones. En resumen, una buena película, pero que podría haber sido mejor.
En esta historia existe un universo de criaturas mitológicas en donde en el pasado existía la magia y los hechiceros, pero los avances tecnológicos hicieron que la magia vaya desapareciendo hasta prácticamente extinguirse. En ese contexto, una familia de elfos conformada por la madre y sus dos hijos viven un aventura en búsqueda de recuperar al difunto padre Wilden. Y para que esa aventura exista será necesario que vuelva la magia.
Lo primero que sobresale es el elenco. En el caso de los dos protagonistas hacen excelentes papeles: Tom Holland como Ian, el menor de los hermanos con 16 años recién cumplidos, antisocial y con muchas ganas de conocer a su padre, a quien se le encomienda la tarea de ser un nuevo hechicero, y por otro lado Chris Pratt como Barley, el mayor, impulsivo, inmaduro y fanático de los juegos de rol (que en este universo son más documentales históricos que simples fantasías), quien orienta a su hermano. La química entre ambos es magistral y cada uno por separado tienen buenos desarrollos.
En el caso de los otros personajes, hay algunos interesantes, destacándose en especial la mantícora (Octavia Spencer), quien ayuda a los protagonistas a lo largo del filme. En tanto, la madre Laurel (Julia Louis-Dreyfus) y su actual pareja el policía centauro Colt (Mel Rodríguez) cumplen bien, pero aparecen poco.
La trama es buena, porque tiene su originalidad (no, no voy a entrar en la polémica sobre Full Metal Alchemist) y aborda temas poco vistos en las películas para niños, como la relación entre hermanos o el contraste entre la cultura ancestral (magia) y la modernidad (tecnología). Sin embargo, es simple.
En un primer momento intentan revivir a su padre, pero solo vuelve la mitad y en vez del padre entero vuelven sus piernas. Esperaba que esto diera lugar a chistes tontos, pero debo admitir que estuvo bien manejado. No se abusa de los gags de las piernas sin cuerpo arriba (o con un cuerpo de mentira) e incluso ese par de piernas se convierte en un buen personaje con buenas escenas.
Para seguir hablando de la trama, el humor está muy bien manejado y los momentos emotivos funcionan perfecto, sin golpes bajos pero muy efectivos (si, alguna lagrimilla se me cayó). Otro aspecto muy positivo: El visual, algo que no puede sorprender tratándose de Pixar y Disney.
Es momento entonces de mencionar lo negativo: En primer lugar, es una película corta. Un par de minutos más no hubiera venido mal. Y eso conlleva a otra cosa criticable: Personajes que aparecen poco y que podrían haber tenido más desarrollo o al menos más escenas. Ya mencioné a la madre y a su pareja, pero otros personajes merecían más tiempo, como la mantícora, las hadas, los otros policías (incluyendo a la lesbiana que tanto escándalo generó en algunos países... por una escena de apenas unos segundos) e incluso el propio padre difunto. En vez de esto se prefiere seguir en el formato road movie de los dos hermanos yendo en búsqueda de la gema fénix para restaurar a su apdre completo, que está muy bien, pero no hubiera venido mal algo más de variedad.
Onward es una película entretenida que seguramente va a divertir a los más chicos y a los más grandes. No es, ciertamente, lo mejor que hizo Pixar y probablemente no llegue a su top 10. No es tampoco perfecta. Pero nadie puede quejarse, es una buena producción que aporta una buena experiencia.
Nota final: 8. No decepciona.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO






