Ya hemos visto muchísimas adaptaciones del hombre invisible de H. G. Wells, algunas con mejor suerte que otras. Y el darkverse de Universal nació mal antes de empezar. Entonces, confiar en esta película era complicado. Más sabiendo que se trataba de una producción de bajo presupuesto. Por suerte me equivoqué en gran parte.
El hombre invisible es una muy buena película, en donde el terror y el suspenso están bien manejados. Desde lo técnico y las actuaciones poco que objetar. La premisa era muy interesante. Pero tiene algunos defectos muy marcados.
En esta nueva adaptación el hombre invisible no es el verdadero protagonista, sino el antagonista. La protagonista es la esposa, una mujer golpeada y maltratada que intenta escapar y rehacer su vida. Pero su ex-esposo intentará seguir haciéndole la vida imposible, a pesar de estar oficialmente muerto. ¿Sigue realmente vivo acosándola o es una alucinación de ella? (no, no es spoiler aclarar que estaba fingiendo su muerte, salía en los trailers).
La película recae en su totalidad en la figura de Elizabeth Moss como la sufrida Cecilia. Esta enorme actriz a quien pudimos ver recientemente en grandes papeles (The Handmaid's Tale quizás sea el mejor ejemplo) se luce, demostrando toda su capacidad, oscilando entre una ex-esposa destrozada y una mujer determinada. En cuanto al antagonista, su ex-esposo y genio de la óptica Adrian Griffin, interpretado por Oliver Jackson-Cohen, es un buen personaje, pero apenas si lo vemos (y no es chiste malo.
El resto del elenco cumple bien su papel, pero se ve limitado por un guión que le da demasiado (y justificado) espacio a su protagonista, pero relega bastante a los otros. Tal es el caso de la hermana de Cecilia, Emily (Harriet Dyer), su amigo y protector James (Aldis Hodge) o Tom (Michael Dorman), hermano de Adrian.
Desde lo técnico, un trabajo impecable, con un manejo de la cámara magistral y una mezcla perfecta entre sonido y silencios, fundamentales en este tipo de películas. También hay que reconocer que hay pocos sustos, pero son innecesarios.
Finalmente, la premisa es muy rica. Una vuelta de tuerca a la tradicional historia, con un componente relacionado con la violencia sufrida por las mujeres y las dificultades que tienen para hacerse escuchar.
Dicho esto, llega el momento de mencionar aquellos aspectos negativos. El guión funciona muy bien en su primera mitad, en todo ese tramo que va desde la fuga de Cecilia hasta su primer confrontación con Adrian. En esos momentos en donde no queda claro si el hombre invisible es real o si es una alucinación suya, y en donde a pesar de saber ya la verdad sigue esa ambigüedad típica de thriller psicológico, todo está perfectamente manejado. Pero luego de eso la película empieza a desinflarse. Si, tiene buenas secuencias de acción, buenas escenas... pero todo es muy acelerado e inevitablemente se cae en los clichés clásicos del género de terror. Y por otro lado, empiezan a salir baches argumentales por todos lados. Realmente es una lástima que tenga un desenlace así, siendo que tenía una premisa inicial genial.
Resumiendo, esta nueva adaptación de El hombre invisible es una excelente película que cumple con su objetivo de entretener y contar una buena historia. Como producto cinematográfico está muy bien hecho. Pero sería injusto no reconocer que tiene fallas severas en cuanto a lo argumental que terminan dando un alterando algo que podía ser mucho mejor. Y dije alterando, porque no lo arruina.
Nota final: 7,5. De mayor a menor.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO






