El Justiciero (The Equalizer) funcionó como una buena película de acción con toques de thriller. Aunque si era criticable la forma en que el protagonista resolvía todo y parecía no tener sobresaltos, más allá del fallecimiento de su esposa, previo a la película.
El Justiciero 2 refuerza las cosas buenas del primer filme y complejiza un poco una historia que podía pecar de simplista. Pero, en rigor, no deja de ser una película que no pasa de ser entretenida, sin nada demasiado destacable.
Denzel Washington vuelve a confirmar porque es uno de los mejores actores de Hollywood. Su papel como el justiciero Robert McCall es una interpretación magistral. A diferencia de la primera entrega aquí se lo ve más humano y no tan autómata.
La película tiene buenas escena de acción y su trama principal, que involucra traiciones, resulta interesante. Los otros protagónicos, como Bill Pullman y Melissa Leo repitiendo los papeles de Brian y Susan Plummer, o un cada vez más ascendente Pedro Pascal como Dave York, se puede decir también que cumplen bastante bien sus papeles.
Sin embargo, dista de ser una obra perfecta. Por focalizarse en la acción y la violencia es que se pierde un poco del suspenso que debería transmitir. Y hay algunos recursos argumentales medio forzados, además de situaciones extremadamente predecibles.
El principal problema es su ritmo y la causa es la presencia de varias subtramas que poco aportan a la idea original. Si la primera era muy simple, la segunda tiene una trama central buena, pero otra que no suman en nada, salvo para mostrarnos, otra vez, lo "maravilloso" que es Robert. Por eso es que, a medida que avanza la historia y se va concentrando en una cosa, se pone mejor.
Así que ¿es una mala película? Para nada. ¿Es buena? Si. ¿Es genial? No. Para quienes les haya gustado la primera y disfruten de buenas secuencias de acción esta película es ideal.
Nota final: 7. Cumple su objetivo, está bien.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO


