sábado, 15 de diciembre de 2018

Aquaman - DC en el buen camino


 Antes de pasar a la crítica propiamente dicha quiero dar fe que yo siempre fui un defensor de Aquaman. Aún cuando se burlaban de él en todos lados yo siempre supe que era un superhéroe badass que tenía mucho para dar. Que quede en actas.

 El DCEU desde su origen mismo nos viene dando bastantes golpes. Excepto por el gran punto alto que fue Wonder Woman todas las otras películas siempre fueron vapuleadas por la crítica y, lamentablemente, muchas veces con justo motivo.
 De ahí que en general, y me incluyo, no hubiera tanta expectativa en Aquaman. Y más teniendo en cuenta como la competencia este año se lució.

 Sin embargo, la película logra superar esas expectativas. Aquaman es una de las mejores piezas de este universo cinematográfico. Tiene algunas cosas cosas malas, como todo, pero en líneas generales es correcta y tiene más de positivo que de negativo. Para decirle simplemente, está muy buena.

 Lo primero que hay que destacar: Su calidad visual. Fotográficamente es de lo más hermoso que se vio en el cine en los últimos años, comparable a Avatar o a la saga Star Wars. Todo el mundo submarino y también gran parte del mundo terrestre está perfectamente logrado. A esto se le suma también un buen trabajo de sonido, en donde los efectos que simulan un mundo subacuático están magistralmente hechos.

 Vamos a las actuaciones: La dupla entre Aquaman y Mera es maravillosa. Jason Momoa vuelve a demostrar porque este papel le queda tan bien. La mezcla entre rudo y simpático le sale perfecta. Pero más destaco a Amber Heard, quien creo que se come la película. Más que la co-equiper es la co-protagonista. Al igual que en Wonder Woman entre Diana y Steve, esta pareja funciona mejor como equipo que como pareja.
 Yendo a los secundarios, Nicole Kidman como Atlana resultó ser un personaje muy interesante, a la cual espero ver más seguido aunque sea en precuela (es mucho pedir, pero ¿qué tal uno de Atlana e Hipólita juntas?). Willem Dafoe como el consejero Vulkus tiene también un papel muy bueno. Discreto, pero muy efectivo.
 Del bando de los villanos, hay poco para reprochar. Debe decirse, sin embargo, que el Ocean Master de Patrick Wilson está bien, pero me pareció bastante estereotipado y creo que aporta poco al género de los superhéroes. Parecía un mix de Loki y Kilmonger. Ya entraremos más en detalles en la comparativa con Marvel. Pero por suerte se trata de un villano que en el fondo tiene motivos comprensibles y no un simple cliché de malo malísimo. En cambio, el Black Manta de Yahya Abdul-Mateen II, aunque tenía una motivación trillada ("mató a mi papá") resultó un muy buen personaje y personalmente me quedé con ganas de verlo más tiempo en pantalla. 

 ¿El guión? Bueno, no es ni pretende ser una película profunda o revolucionaria. El guión si es verdad que puede pecar de predecible y de caer en muchos lugares comunes. Seguramente esta idea del elegido fuera de su mundo que debe volver para restaurar el equilibrio ya la vimos en 1000 películas antes. Pero, repito, no es pretenciosa, y aún con estos defectos logra conseguir una épica. Por eso, el aspecto argumentativo aunque no es perfecto si está aprobado. Y me animo a decir que hasta tiene cierta intriga palaciega, y no voy a ocultar que lo de los siete reinos me trajo algún recuerdo de Game of Thrones.

 Dicho todo esto, ¿qué crítica negativa se le puede hacer? Primero y principal, la película es larga, y esto no es malo en sí, pero por momentos se vuelve densa. Y por momentos también pareciera ser que se intentan meter muchas subtramas juntas que a lo mejor hubieran funcionado en una secuela.
 Relacionado con eso, los efectos como dije antes están muy bien. Pero en algunas escenas, especialmente las más cercanas al climax, son demasiado intensas y hay momentos en donde no se distingue bien que pasa. Y relacionado con esto, aunque probablemente sea una maña mía, me pareció que el climax fue muy corto (tranquilos, no voy a spoilear).
 Otra cosa que no me gustó fue el humor. A diferencia de otras películas, en especial de Marvel, en donde meten chistes a cada rato y se vuelve incómodo, aquí ocurre lo contrario. El humor estuvo mal trabajado y creo que faltó. Y hay escenas en donde lo que presumía ser gracioso o tierno es totalmente anti-climático. Si bien no es un gran aspecto negativo, si es algo a trabajar.
 Y finalmente, la banda de sonido. Hay oportunidades en donde las canciones estaban muy mal puestas y también arruinaban la atmósfera.
 Por último, aunque dije que no iba a criticar el guion, si quiero decir que hubo algún que otro giro argumental que me pareció muy rebuscado.

 Dicho todo esto, para resumir, reitero que está muy buena, es muy disfrutable y consigue devolver un poco de esperanzas a este maltrecho universo cinematográfico. No obstante, la comparación con Marvel y más en específico con la saga de Thor es ineludible. No tiene sentido ponerse a decidir si Aquaman es mejor que Thor y tampoco sería justo comparar una sola película con una trilogía. Pero si alcanza con decir que esto es lo más UCM que hizo el DCEU, pero que aún así se permite mantener cierta identidad propia.

 Entonces, finalizo diciendo que es una gran película de acción y recomiendo verla en 3D y si es posible en IMAX.


Nota final: 8. Es por acá DC, no se descuiden.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

sábado, 8 de diciembre de 2018

La chica en la telaraña - No mala, pero si intrascendente


 Empezaré la crítica-comentario-reseña-lo que sea dejando en claro que no soy un gran conocedor de la saga Millenium. No leí los libros de Stieg Larsson ni tampoco vi la trilogía cinematográfica sueca. Por lo tanto mi análisis se va a limitar a esta película y a la anterior, La chica del dragón tatuado.
 Y digo lo anterior porque no me queda en claro (y supongo que a nadie) la relación entre estos dos filmes. ¿Secuela? ¿Reboot?
 Como sea, la cinta de 2011 protagonizada por Daniel Craig y Rooney Mara es excelente. Desde lo técnico, desde lo argumental, desde las actuaciones. Una gran película.

 Lamentablemente esta película se queda muy por detrás de su predecesora. No logra superarla en nada y su intento por separarse y hacer su propio estilo tampoco funciona. En la comparativa sale perdiendo, y en el análisis como individual no tiene mucho para destacar.

 Este filme es mucho menos perturbador que el de 2011, se le baja el nivel de intensidad a muchas escenas (no así a las temáticas). No es tan sangrienta ni tiene escenas sexuales como la anterior. Por otro lado, esa química maravillosa entre Lisbeth y Blomkvist que la película anterior había tratado con maestria (yendo de lo profesional a lo sexual y rozando lo romántico) aquí está ausente y estos dos personajes apenas si interactúan.
 Esto se deba probablemente a que La chica del dragón tatuado esté basado en el primer episodio de la saga literaria y La chica en la telaraña se base en Lo que no te mata te hace más fuerte, el cuarto que Larsson no pudo terminar y fue concluido por David Lagercrantz. Hay tres libros de por medio que pasan por alto.

 Dejando de lado todo esto, vamos a la película en sí. Como dije antes, no es muy destacable en casi ningún aspecto. Es una película de acción y espionaje más. Y he ahí el problema: Quizás esperábamos algo más de profundidad en su trama. Pero peca de simplista.
 Los actores tampoco ayudan. Claire Foy para mí es una gran actriz y lo demostró en estas dos primeras temporadas de The Crown. Pero vamos, es la Reina, la fucking Reina. ¿De verdad alguien creyó que podía hacer el papel de esta joven anti-social entre punk y gótica con vicios? Realmente muy poco creíble su papel. No digo que lo haga mal, simplemente que no me cierra como Lisbeth Salander. Parece más bien una agente estándar.
 Del resto de los actores no se puede decir mucho porque son bastante planos. El Mikael Blomkvist de Sverrir Gudnason no está mal, pero casi no tiene protagonismo y apenas si puede desarrollarse algo de su personalidad. Más que co-protagonista parece un secundario. Sé que dije que no iba a comparar más, pero no puedo dejar de enfatizar que se quedan muy por detrás de los actores de 2011.

 En cambio, el resto del elenco si me gustó. En especial Sylvia Hoeks, como Camilla. Personaje muy interesante que creo que merecía más escenas. También me gustaron Stephen Merchant como Balder (si bien su aparición es breve) y LaKeith Stanfield como el agente Needham de la NSA, quien es el verdadero co-protagonista acá (y es mucho mejor que el L de Netflix, vale aclarar).

 Desde lo técnico, la película es correcta. No sobresale, pero tampoco defrauda. Tiene buena fotografía, buen sonido y las escenas de acción están bien hechas. La trama, en cambio, si es bastante plana y predecible. Es básicamente el mismo argumento del 80% de las películas de James Bond y Misión Imposible. Si se la hubiera encarado de otra forma probablemente sería diferente, pero se lo enfocó desde la óptica más simplista.
 Como otra crítica negativa, Lisbeth acá no es simplemente una brillante detective con habilidades de hacking. Básicamente tiene poderes ilimitados en todo sentido. En eso creo que hay varios errores y la película es bastante pretenciosa y poco realista.

 Entonces ¿es buena? ¿es mala? Es regular. Se queda por detrás de su antecesora y no logra levantar vuelo propio. Aún así, puede ser entretenida, tiene algunas buenas escenas y, como bonus positivo, es corta.


Nota final: 6. Una película más y una chance desperdiciada

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

domingo, 2 de diciembre de 2018

Matar o morir - Casi nada


 ¿Qué pasa si mezclamos a the Punisher con Sarah Connor? Desde la premisa es una combinación ganadora. Una mujer independiente y de armas tomar cobrándose revancha contra los que mataron a su familia. Nada puede salir mal.
 Bueno, si, salió mal.

 Matar o morir (nombre original Peppermint) es una película muy pobre en casi todos los aspectos. Falla en el suspenso, no deslumbra en las escenas de acción y las actuaciones tienen poco a destacar. A esto se le suma una trama predecible y con baches por todos lados.

 Por el lado actoral sin duda alguna Jeniffer Garner (Riley) es de lo más rescatable del filme. Al igual que en otra cinta infame de hace unos años, me refiero a Elektra (si, existió, aunque la serie de Netflix nos haya borrado la memoria), la ex-protagonista de Alias hace un buen trabajo y no se la puede culpar por esta película. Cumple un buen papel y se nota que esta clase de personajes les quedan muy bien.
 Del resto del elenco no hay mucho para remarcar. Actuaciones discretas con poco para mencionar y roles predecibles (buena, malo, policía bueno, policía malo, los inocentes en el medio, etc.). El principal antagonista, el narco Diego García, es un estereotipo andante y su personaje puede rastrearse a cualquier serie o película de los últimos años. Si hay que mencionar que su actor Juan Pablo Raba pasó de ser el primo de Pablo Escobar en Narcos a ser narcotraficante en esta película. Cual Steven Bauer haciendo de Manny en Scarface y Don Eladio en Breaking Bad, esta clase de rol lo acompañarán un largo tiempo.

 Desde el punto de vista del guión, nada, realmente nada es original o fresco. Es una película que se puede hacer sobre la marcha. Y presenta subtramas y giros argumentales completamente forzados.
 Desde el punto de vista de la acción, las escenas no son nada del otro mundo. Desde lo técnico si pueden destacarse, pero se abusa demasiado de todo. En pocos minutos tenemos slow motions, explosiones, tiros, puñaladas. Pareciera ser que quienes dirigieron esto compraron los efectos con descuentos y aprovecharon para meter todo.

 Al igual que otras reseñas de este año, se trata de una película que hubiera funcionado mejor quizás como primer episodio de una serie o como un trailer largo. Como proyecto cinematográfico falla bastante, y los puntos positivos (algunas actuaciones, aspectos técnicos) no suman casi nada. Aún así, no se puede considerar horrible ni una aberración, y puede hasta entretener un poco.


Nota final: 6. No es recomendable verla ni es obligatorio no hacerlo.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO