sábado, 29 de septiembre de 2018

The Predator - Mala, pero entretenida


 Particularmente nunca fui muy fana de la saga de Depredador. Si bien me gustan casi todas (diría todas, sin incluir el espanto de Alien vs. Depredador: Requiem) siempre las consideré películas más cercanas al cine clase B que al cine de ciencia ficción propiamente dicho.

 The Predator no escapa a eso. Ofrece contenido muy entretenido, por momentos hasta divierte. Pero lejos, lejísimos, está de ser una obra maestra. Probablemente tampoco sea el objetivo ese, sino simplemente entretener.

 Como cada film de esta saga, ofrece novedades e información para poder reconstruir el mundo de la raza yautja. Se agrega nuevos datos sobre la relación de esta etnia alienígena con los seres humanos. 

 Yendo ya a la crítica propiamente dicha, el nuevo elenco de héroes no decepciona. Boyd Holbrook como el francotirador Quinn McKenna tiene un papel interesante. Si bien estereotípico (¿padre divorciado? ¿de verdad otra vez?) cumple muy bien con su rol de líder de grupo. Olivia Munn como la Dra. Casey Bracket es ambivalente, porque también tiene un buen papel, pero su cambio de científica brillante a mujer de acción no convence.
 No hay dudas de que quien se come la película es Trevante Rhodes como Nebraska Williams, quien no es simplemente "el negro mejor amigo del protagonista", es también el encargado de sumar acción o comedia. El resto del equipo de inadaptados del ejército que encabeza la lucha contra los Depredadores es genial, tanto por sus cuotas de humor como por sus escenas de combate. Hay que decir que el humor aquí está bien tratado y no puede decirse que sea anti-climático.
 Hablando de gente que se come la película no se puede dejar de mencionar al pequeño Rory McKenna, mejor dicho a su actor, el talentosísimo Jacob Tremblay. Un niño de rasgos autistas que conoce los secretos de los Yautja y que además se da el lujo de ser rudo. Muy bien su papel.

 Yendo para el lado del villano, Sterling K. Brown como Will Traeger hace un papel muy interesante. Pero lamentablemente es poco explotado. De verdad considero que fue un desperdicio. Muy mal empleado.

 Entonces ¿qué hay de malo acá? Por un lado, inconsistencias, agujeros argumentales y un final bastante WTF??.
 Pero por el otro, teniendo en cuenta que estas películas se suponen que deben oscilar entre la acción y el terror, en estos dos sentidos dejan mucho que desear. No alcanzan las malas palabras para hacer que una película sea madura. Muchos chistes, muchos easter-eggs, pero le faltó un poco más de seriedad. Si en vez de ser Depredador fuera otra cosa podría ser más aceptable, pero por ser de la saga se trata de una película muy poco oscura.

 En resumen ¿es una buena película? Si tenemos en cuenta la saga a la que pertenece y su género, para nada. Pero se deja ver, no es aburrida y, en rigor, entretiene bastante. Sin embargo, sería una pena que Depredador tenga un viraje así.


NOTA FINAL: 6,5. No alcanza con entretener.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

domingo, 16 de septiembre de 2018

Iron Fist: Segunda temporada - Progresos, pero sigue siendo poco


 Que difícil es hablar de esta serie, sin duda alguna la Cenicienta de las series de Marvel en Netflix. Luego del titán que fue Daredevil y las buenas recepciones que tuvieron Luke Cage y Jessica Jones, la primera temporada de Iron Fist fue bastante criticada. Esa misma crítica se pasó a su sucesora directa, The Defenders.

 En este caso, la serie tiene algunos avances. Pero sigue dejando gusto a poco. Una trama poco interesante y mayoría de personajes intrascendentes.

 Finn Jones todavía no convence. Nadie puede decir que haga mal su papel de Danny Rand, pero no deja de ser un personaje soso y con poca gracia, que no logra transmitir lo mismo que sus colegas Defenders. Cuesta mucho realmente conectar con él.
 El villano Davos, encarnado por Sacha Dhawan, está terriblemente mal utilizado. Un personaje que podría haber sido interesante, pero a lo largo de los episodios tiene un papel olvidable, destacándose quizás en algunas escenas cerca del final. Parece ser una copia mala de Kilmonger y Bushmaster, sin el carisma de estos dos villanos y con un carácter que por momentos da pena más que generar indignación o temor.
 Lo mismo se puede decir de la ¿villana? nueva, Mary Walker, encarnada por Alice Eve. Por favor, que personaje más irritable y detestable. El rol de psicótica con trastorno disociativo de personalidad le sale horrible y parece más bien un plagio barato de Eleven de Stranger Things. Sin duda alguna de los peores personajes que hayan pasado por el MCU.
 Y siguiendo con la galería de lo intrascendente, los hermanos Meachum, Ward (Tom Pelphrey) y Joy (Jessica Stroup). Sus subtramas no conducían a nada y solo eran recursos para estirar la historia. Totalmente prescindibles.

 La trama en sí, la idea de Davos buscando ser el Iron Fist y Danny y Colleen mientras evitando que la ciudad sea una baño de sangre, ayuda poco. Es básicamente lo mismo que ya vimos en otras series de este universo, sin aportar nada nuevo.

 Ahora, dicho todo lo malo ¿qué se puede rescatar? En primer lugar, visualmente, es mejor que su predecesora. Mejores secuencias de acción y especialmente escenas de pelea mucho mejor logradas.
 Sin duda las mejores de la serie hasta ahora son Colleen Wing y Misty Knight, es decir Jessica Henwick y Simone Missick. Al igual que en la segunda temporada de Luke Cage demostraron una buena química. Y aquí, si bien no escapan a la intrascendencia general de la serie, si consiguen protagonizar buenas escenas y darle algo de emoción a la trama en varios capítulos. Espero que tengan la oportunidad de protagonizar su propio spin-off sobre las Hijas del Dragón.

 Por lo tanto, para resumir. Esta segunda temporada es un poco mejor que la primera. Pero sigue siendo una miniserie floja que no engancha y está muy por detrás de sus series relacionadas.


Nota final: 6,5. No alcanza aún.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO