Que difícil es hablar de esta serie, sin duda alguna la Cenicienta de las series de Marvel en Netflix. Luego del titán que fue Daredevil y las buenas recepciones que tuvieron Luke Cage y Jessica Jones, la primera temporada de Iron Fist fue bastante criticada. Esa misma crítica se pasó a su sucesora directa, The Defenders.
En este caso, la serie tiene algunos avances. Pero sigue dejando gusto a poco. Una trama poco interesante y mayoría de personajes intrascendentes.
Finn Jones todavía no convence. Nadie puede decir que haga mal su papel de Danny Rand, pero no deja de ser un personaje soso y con poca gracia, que no logra transmitir lo mismo que sus colegas Defenders. Cuesta mucho realmente conectar con él.
El villano Davos, encarnado por Sacha Dhawan, está terriblemente mal utilizado. Un personaje que podría haber sido interesante, pero a lo largo de los episodios tiene un papel olvidable, destacándose quizás en algunas escenas cerca del final. Parece ser una copia mala de Kilmonger y Bushmaster, sin el carisma de estos dos villanos y con un carácter que por momentos da pena más que generar indignación o temor.
Lo mismo se puede decir de la ¿villana? nueva, Mary Walker, encarnada por Alice Eve. Por favor, que personaje más irritable y detestable. El rol de psicótica con trastorno disociativo de personalidad le sale horrible y parece más bien un plagio barato de Eleven de Stranger Things. Sin duda alguna de los peores personajes que hayan pasado por el MCU.
Y siguiendo con la galería de lo intrascendente, los hermanos Meachum, Ward (Tom Pelphrey) y Joy (Jessica Stroup). Sus subtramas no conducían a nada y solo eran recursos para estirar la historia. Totalmente prescindibles.
La trama en sí, la idea de Davos buscando ser el Iron Fist y Danny y Colleen mientras evitando que la ciudad sea una baño de sangre, ayuda poco. Es básicamente lo mismo que ya vimos en otras series de este universo, sin aportar nada nuevo.
Ahora, dicho todo lo malo ¿qué se puede rescatar? En primer lugar, visualmente, es mejor que su predecesora. Mejores secuencias de acción y especialmente escenas de pelea mucho mejor logradas.
Sin duda las mejores de la serie hasta ahora son Colleen Wing y Misty Knight, es decir Jessica Henwick y Simone Missick. Al igual que en la segunda temporada de Luke Cage demostraron una buena química. Y aquí, si bien no escapan a la intrascendencia general de la serie, si consiguen protagonizar buenas escenas y darle algo de emoción a la trama en varios capítulos. Espero que tengan la oportunidad de protagonizar su propio spin-off sobre las Hijas del Dragón.
Por lo tanto, para resumir. Esta segunda temporada es un poco mejor que la primera. Pero sigue siendo una miniserie floja que no engancha y está muy por detrás de sus series relacionadas.
Nota final: 6,5. No alcanza aún.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Dentro de todo lo malo de la serie pensaba que Davos merecía un final mejor. Simplemente irá preso ¿y ya está? Una muerte digna o escaparse, algo mejor que eso.
ResponderEliminarLo más lamentable es que no se las hayan ingeniado para que Mary desaparezca. Insisto con que este personaje me parece horrendo a todos los niveles posibles, y la sola posibilidad de que pueda aparecer de nuevo es un punto negativo.
Vamos a lo importante, la escena WTF?? del final, de Iron Fist en Japón convertido en pistolero. Quedan cosas por aclarar (¿cómo sigue teniendo la capacidad de volver dorado su puño), pero esa trama de Danny Rand pistolero me vuelve a resultar poco interesante. Es insalvable ya. A diferencia de Misty y Colleen, a quienes espero ver muy pronto.
Cabe aclarar que Danny pistolero no está tan alejado de los cómics. Ocurre que aquí los escritores mezclaron su historia con la de Orson Randall, quien fue el Iron Fist que lo precedió. ¿Estaremos ante otro salto del tiburón para intentar mejorar la trama? Como sea, repito que no creo que sirva.