martes, 7 de abril de 2020

Milagro en la celda 7: Sencillamente conmovedora


 Otro éxito de Netflix en épocas de aislamiento social. Me confieso un enorme desconocedor de las producciones audiovisuales turcas, ni siquiera de las novelas. Por causa de ese desconocimiento ver una película de ese país era un desafío para mí. A su vez, no había visto la original coreana, por lo que 

 Milagro en la celda 7 es una película hermosa, sentimental, que a pesar de su carácter dramático se permite incurrir en otros géneros con elegancia. Es una gran experiencia. Pero eso no significa que sea perfecta, porque también tiene muchas limitaciones.

 Cuenta la historia de un hombre adulto con retraso madurativo, que a pesar de ser padre de una hija tiene la mente de un niño. Este hombre es injustamente acusado de la muerte de la hija de un comandante del ejército turco, que hará lo posible para condenarlo. En tanto, su hija y sus amigos de la cárcel (quienes en primer lugar lo reciben hostilmente, pero luego se dan cuenta de la verdad) intentarán luchar por su inocencia.
 Lo primero que se debe nombrar es el trabajo magistral del actor protagónico Aras Bulut İynemli como Memo. Su personaje carismático se gana al público en seguida y genera mucha empatía, ya que uno ríe y llora con él. Su pequeña hija Ova, encarnada por Nisa Sofiya Aksongur, se gana también parte de la película y hace un buena química con su padre. El resto de los personajes, tanto los militares como los presos, los directores de la cárcel o la abuela de Memo hacen buenos papeles y se complementan bien.
 Visualmente es una buena película, también la banda de sonido acompaña. Y un punto positivo es la crítica social y política, muy sutil y casi imperceptible.

 Pero entonces ¿qué hay de negativo? El principal problema es el guión. No deja lugar a las sorpresas ni a la intriga. Y si bien es verdad que hay algún que otro giro argumental interesante, es líneas generales resulta predecible y demasiado alegre. También debe decirse que, si bien los militares malos son buenos villanos, también por momentos tienen un perfil de villano muy caricaturesco.

 En pocas palabras merece la pena ver esta película. En especial aquellos que disfrutan de filmes emotivos e inspiradores disfrutarán mucho Milagro en la celda 7. Pero quienes busquen algo más de excelencia quizás resulte poco, pero sin duda que también les gustará.


Nota final: 8. Simpleza y encanto.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. No sé si será que soy muy observador o qué, pero yo presentía que Memo no era el ahorcado. Eso seguramente pueda ser un giro mucho más importante para quienes vieron la versión original en la que el protagonista si muere. En cambio, si me pareció totalmente esperable y creo que a todos que Memo termine cayendo bien en la cárcel, aunque si fue sorpresivo que el alcalde de la cárcel y algunos militares se pusieran de su lado. Como sea, un final feliz que no por predecible pierde su belleza. Aunque la escena final de Ova adulta a punto de casarse me pareció innecesaria.

    Debo decir que no me gustó mucho el desarrollo que tuvo el sustituto que si fue ahorcado, ya que apenas lo vemos en una a o dos escenas desconectadas del resto antes de su redención final. Tampoco entendí muy bien a qué iba esa escena del líder del pabellón (no recuerdo bien su título) al encontrarse con sus hijos. Otra escena descolgada en donde parece que se intentó meter muchas ideas en poco tiempo sin mucha coherencia.

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