viernes, 29 de junio de 2018

Luke Cage: Segunda temporada - Muchos progresos


 La primera temporada de Luke Cage me había gustado a medias. La primera parte, con el carismático Cornell Stokes encarnado por el genial Mahershala Ali y esos toques de cine blaxploitation de los '70, me había parecido una genialidad. La segunda mitad, con Diamondback como villano principal, la consideré muy floja y poco interesante. De ahí que la sensación que me había quedado era agridulce (sumando también las apariciones de Luke en Jessica Jones).

 Con la segunda temporada se resuelven varios problemas. La serie mantiene un mismo nivel a lo largo de sus 13 episodios. Sigue teniendo fallas y personajes olvidables, pero en líneas generales diría que es un progreso. Mejora muchas cosas y agrega profundidad a la trama.

 Me es obligatorio iniciar por la gran revelación, el nuevo villano. Hablo de John McIver, mejor dicho Bushmaster, encarnado por Mustafa Shakir. Uno de los mejores antagonistas vistos en el UCM. Sus motivaciones, sus escenas de acción, sus diálogos. Brillante. Muchos lo comparan con Kilmonger y debo decir que coincido con la comparación. Se trata de un villano con motivos comprensibles y con el cual uno puede llegar a empatizar. Quizás, como punto negativo, por momentos se pasó de rosca con el histrionismo y sobreactuó demasiado, sin hablar de su acento jamaiquino exagerado. Pero en general me pareció de lo más rescatable.

 Sobre el héroe, el ya conocido Luke Cage interpretado por Mike Colter, noté una evolución bastante interesante. De ser un justiciero que lucha contra el mal a jugar en medio del delito, apoyando a uno u otro bando dependiendo la circunstancia. No es mi intención spoilear, pero hacia el final el personaje va virando sus posiciones sobre diferentes cosas. Me da ganas de saber más sobre su futuro.

 Del resto de los personajes, destaco a Misty Knight (Simone Missick), ya sea con o sin brazo robótico, me gustó su papel de policía renegada y me encantó la química con Luke. Hubiera querido ver más a Claire (Rosario Dawson), que en otras miniseries tenía papeles más activos y acá tuvo un papel bastante acotado. Quiero también mencionar a Piranha Jones (Shepherd), quien no aparece mucho pero me pareció bastante carismático.
 Del bando de los malos... bueno, seré honesto: El personaje de Mariah Dillard Mariah Stokes (Alfre Woodard) no me gustó en la primera temporada y no me gustó tampoco ahora. Es una villana muy estereotipada que más que odio y admiración por su genio maligno genera una mezcla de asco y lástima. Me sigue pareciendo un personaje completamente repelente, además de "sobreactuar maldad". Algo similar ocurrió con Shades Álvarez (Theo Rossi), aunque conforme avanza la serie tiene una evolución más que interesante y diría que hacia el final me parece un personaje mucho más aceptable.
 Por último, quiero destacar especialmente a Tilda Johnson (Gabrielle Dennis). La hija de Mariah y la proveedora de Bushmaster, con sus dilemas y su posición entre fuego cruzado. Al comienzo la subtrama de madre e hija me parecía aburrida, pero a lo largo de la serie su papel se vuelve más importante.

 Respecto a la serie en general: La trama me pareció muy buena, aunque creo que se la estiró un poco de más y quizás con 10 episodios en vez de 13 hubiera estado mejor. Las escenas de acción también estuvieron más que aceptables. Y, como es costumbre, la banda de sonido es una maravilla.

 Aún así, algunas cosas me parecieron negativas: La subtrama entre Luke y su padre me pareció innecesaria, si bien es un gusto ver al enorme Reg E. Cathy, honestamente esa historia me resultó intrascendente. Aunque rescato la banda de sonido, creo que se abusó mucho del recurso de superponer imágenes sobre recitales en Harlem's Paradise. Como dije anteriormente, me dio la sensación de haber estirado un poco la trama y hacia los últimos capítulos aparecen escenarios y tramas nuevas que ameritaban un poco más de desarrollo, por lo que diría que el final no me terminó de cerrar. Y le pido disculpas a Finn Jones, pero la aparición de Danny Rand me pareció olvidable, no por la trama sino por lo innecesaria. Iron Fist sigue sin enamorar. No así la aparición de Colleen Wing (Jessica Henwick), a quien me hubiera gustado ver más.

Nota final: 8. ¿Quién dice que las segundas partes no pueden superar a la primera?

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. La muerte de Mariah era algo necesario para que la serie avance. Sin embargo, el personaje es tan odioso que ni una muerte digna pudo tener. Entiendo el simbolismo de morir en brazos de Luke, pero no deja de parecerme una muerte ridícula, además de muy predecible, ya que todos sabíamos que ese era el objetivo del beso de Tilda. Por cierto, cuando en un episodio anterior Luke dice que las guerras en Harlem no son como GOT ¿Tilda tomó nota y quiso demostrar lo contrario haciendo la gran Ellaria Sand/Cersei Lannister?

    Volviendo a la serie, no sé si tienen en mente una tercera temporada, pero me parece que sería un desperdicio no hacerlo. Con Bushmaster vivo, Shades preso y Tilda buscando venganza es necesario ver que va a pasar. A mí al menos me deja mucha intriga.

    Precisamente por esta incertidumbre sobre el futuro es que me hubiera gustado un mejor final para Bushmaster. Hacia el final del capítulo 13 o en una escena post-créditos, algo que hubiera indicado que su lucha sigue. Si, en cambio, me gustó, cinematográficamente habando, el final de Luke, observando el escenario del Paradise y aceptando que a partir de ahora él será el amo y señor de Harlem. Por eso, insisto, reclamo una tercera temporada.

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