Allá lejos hace tiempo, en 1975, un director novato llamado Steven Spielberg dirigió una película llamada Jaws, conocida el mundo hispano como Tiburón. Esta exitosa adaptación cinematográfica de la novela de Peter Benchley hizo historia como precursora del género blockbuster e inspiró decenas de otras películas. Aunque en los últimos tiempos, Asylum mediante, el género de los tiburones (!) gozó de mala fama. Con decir que la saga de Sharknado es lo mejor que se hizo...
Como sea, llegó a los cines Megalodón (nombre original The Meg), que busca una vuelta de tuerca recurriendo a un tiburón prehistórico. Se la definió como una mezcla de Tiburón con Jurassic World. Yo le agregaría toques de Godzilla y la serie animada Laboratorio Submarino 2020 (¿o 2021?).
Hablando mal y pronto, la película no es una maravilla. No pretende serlo tampoco. Está infestada de clichés y muletillas a más no poder. Jason Statham como el rescatista Jonas Taylor cumple prácticamente todos los clichés posibles: Un hombre súper fuerte divorciado que quedó traumado por ver morir a sus amigos y se refugia en la bebida pero que decide volver a la acción, y en su regreso consigue conquistar a otra mujer. Y obviamente es el más valiente, el más agresivo, el que quiere salvar a todos y el que dice frases badass a cada rato.
El resto del equipo también es un cliché permanente: Negro, asiático, una niña carismática, un multimillonario al que no le importa nada, la mujer independiente aventurera... Me pregunto si todo esto fue a propósito.
Pero eso no quiere decir que esté mal. Por ser una película de bajo vuelo que solo pretende entretener sirve. A pesar de todos los latiguillos, Jason Statham hace un buen papel. Las escenas de acción son muy buenas y el CGI es más que aceptable. Además me gustó mucho la forma en que insertaron toques de humor. Y hay momentos de tensión bien trabajados.
Con respecto al monstruo insisto con que los efectos visuales funcionan muy bien. Lo mismo con las ballenas, tiburones y el calamar gigante. Quizás el único problema venga con temas de escala, puesto que no termina de quedar claro el tamaño de esa cosa.
¿Hay cosas malas? Por supuesto. Creo que por tantos clichés los personajes son bastante planos y las situaciones son predecibles. Creo también que tiene un ritmo acelerado y que la película podría haber durado por lo menos unos 15 minutos más.
Pero ¿acaso alguien esperaba algo mucho mejor que esto? Es una película sobre un tiburón prehistórico gigante, no es la trilogía original de Star Wars. Desde el vamos no se puede pretender ver una obra de arte. Por eso el juicio no puede ser duro, pero tampoco condescendiente.
En resumen, recomiendo ir a verla al cine un miércoles o esperar a conseguir un DVD o un blu-ray (no, no hay que verlas online mientras siguen en cartel, es ilegal). No es la gran cosa pero para quien quiera distenderse un buen rato sirve muchísimo.
NOTA FINAL: 6,5. Ni muy mala ni muy buena.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Vamos con lo primero, lo que nos tenía angustiados a todos: El perrito sobrevive.
ResponderEliminarQue sean dos megalodones era predecible, aunque en realidad yo esperaba que fueran muchos más. No me quedó claro si van a haber más o si habrá secuelas, aunque todo parece indicar que no.
La batalla final con Statham matando al megalodón a arponazos y dejándolo desangrar es una escena que contada suena ridícula pero vista... también, pero no tanto porque lo efectos visuales están muy buenos. La muerte final del megalodón con todos los tiburones devorándolo a lo Scar con las hienas fue una excelente escena.