lunes, 4 de febrero de 2019

Glass - Un buen cierre para una trilogía (aunque no el mejor)


 Odiado o admirado, M. Night Shyamalan no pasa desapercibido para nadie. Más allá de la opinión que cada uno tenga, nadie puede tener dudas de dos cosas: Que tiene un estilo inconfundible y que la saga iniciada por Unbreakable y seguida por Split es una obra maestra.

 Por eso es normal que hubiera expectativas altas con Glass, la película que cerraría esa trilogía. Puede considerarse aceptable, un cierre bastante digno. Pero al mismo tiempo no se puede olvidar que no está a la altura sus predecesoras y que es la más floja de las tres. No obstante, la crítica despiadada es injusta.

 Nuestros tres protagonistas hacen un buen trabajo: Samuel L. Jackson como Elijah Price alias Mr. Glass vuelve a hacer un buen papel y demuestra porque es uno de los villanos más inteligente de l cine.
 Lo mismo Bruce Willis como David Dunn también llamado "El Centinela". Aunque en el caso del último por no haberlo visto durante 18 años esperaba más y sentí que me quedan algunos baches. 
 Sin embargo, el verdadero puto amo de la cinta es James McAvoy, mejor dicho Denis Patricia Hedwig Orwell Barry la Bestia Kevin, llamado popularmente la Horda. Sus muestras de histrionismo (si bien por momentos sobreactúa, hay que decirlo, aunque seguramente esa sea la intención) y aquellas escenas que rozan entre lo gracioso y lo incómodo le otorgan al actor escocés un merecido protagonismo por encima de los demás.
 Del resto de las actuaciones, tuve la sensación de que tuvieron papeles muy acotados y que fueron más cameos que otra cosa. Joseph, el hijo de David, encarnado por Spencer Treat Clark (el mismo actor de Unbreakable) aparece como un colaborador de su padre pero no se llega a ver esa relación plenamente. La madre de Elijah, encarnada por Charlayne Woodard, llevó al extremo el papel de defensora de su hijo criminal y me pareció poco realista. Mientras, Casey, interpretada por Anya Taylor-Joy, aparece muy poco, pero yo esperaba, al menos de ella, más apariciones. Ya que, como dije antes, la Horda se come la película, esperaba que su "amiga" también tuviera una actuación destacada. Pero la verdad, muy poco.
 La doctora Ellie Stapple (Sarah Paulson), la psiquiatra del manicomio encargada de convencer a nuestros protagonista de abandonar sus pensamientos megalómanos, me pareció un personaje interesante. Y no digo más para no spoilear.

 Ya que hablé de spoilers, Shyamalan es un experto en cuanto a giros argumentales. En ese sentido, me parecieron bien, aunque algunos un tanto forzados. Como consecuencia, el final es un poco agridulce. No me explayaré más en el artículo, si en los comentarios.

 El siguiente punto es: ¿Cuenta cómo película de superhéroes? Yo creo que si. A lo largo de toda la película se puede observar una visión humana de los cómics y una reinterpretación de los mismos. Dado el contexto de esta saga nadie podía esperar un blockbuster Marvel-style. Se podía esperar algo más cercano al thriller psicológico o al suspenso. Pero la idea de gente con superpoderes y su relación conflictiva con los humanos normales (algo que hemos visto en varios episodios de la saga X-Men, por citar un caso) está presente. Hay villanos, héroes y hasta se da el lujo de antihéroes. También llegué a ver un poco de sátira, en especial hacia el estilo de Snyder.

 Finalmente, desde lo cinematográfico está muy bien hecha. Shyamalan vuelve a demostrar sus grandes dotes de director. Los planos, la fotografía y un ritmo que oscila entre la adrenalina y la tensión.

 Por lo tanto, para sintetizar, la película es buena y ofrece un final bastante aceptable para la trilogía. Pero por exceso de giros argumentales y algunos baches (18 años es mucho tiempo) no es perfecta.


Nota final: 7. Muy pasable.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. Vamos paso a paso por cada giro argumental. En primer lugar debo admitir que fueron realmente giros, porque no fueron previsibles en absoluto para mí.
    Lo de la organización encargada de ocultar a superhéroes me pareció una buena idea, pero le vi varios baches. ¿Cuánto poder realmente tenían? ¿Quiénes los financiaban? Y por otro lado ¿de verdad la psiquiatra pensaba que convencerlos de abandonar sus ideas de grandeza podía funcionar?

    En cambio, que en el tren del accidente de Unbreakable estuviera el padre de Kevin fue una jugada maestra. Si bien la idea de "personaje manipulado se vuelve en contra de su manipulador cuando se entera de algo" ya la vimos muchas veces, en este caso no la vi venir y le dio más profundidad a la saga.

    Que murieran los tres fue sobrecogedor, y realmente, si bien podía intuir que eso iba a pasar con Glass y con la Horda, no lo esperaba de David. Por eso esta última me pareció el mejor plot twist, si bien no me gustó que haya muerto. En otras palabras, no quería que muriese (principalmente por no haberlo visto durante todos estos años), pero el hecho de matarlo, desde el punto de vista del guion, fue brillante. Como otra forma de despegarse del mundo de los cómics, quedó en claro que no solo los villanos mueren.

    Por último, los videos virales de los enfrentamientos en el manicomio... bueno, eso me pareció un poco forzado. Si bien Glass demostró ser siempre brillante, que de la nada haya armado toda esa estructura para grabar en su página los videos de seguridad fue un poco exagerado. Pero al menos sirvió como alivio, para darle a esta película un final un poco menos pesimista.

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