Aunque me gustó confieso que nunca fui muy fanático de la saga de John Wick. Sus películas me parecieron siempre puro entretenimiento y no más que eso. Cine de acción básico y clásico sin más profundidad.
Con ese prejuicio vi la tercera película de esta trilogía. Me encontré con una gran película desde lo visual y desde el punto de vista de la acción, con grandes actuaciones y dos horas de entretenimiento puro y duro que no defrauda. No es ciertamente una obra maestra, pero tampoco busca serlo. Y aún con sus limitaciones es un proyecto cinematográfico muy interesante.
Keanu Reeves vuelve a mostrar que el personaje de John Wick le queda perfecto. A lo largo de estas tres películas hizo un papel excelente como algo más que un simplemente asesino badass. De los personajes que ya conocíamos nuevamente hacen grandes papeles: Ian McShane como Winston, el director del Continental, cumple bien su rol de nuevo antagonista. Laurence Fishburne como el Rey de Bowery es un personaje espectacular, tal como lo había demostrado en la entrega anterior. Y la revelación para mí fue Lance Reddick como Charon, el recepcionista del Continental, quien aquí muestra cosas interesantes y novedosas.
Respecto a los nuevos, en líneas generales me gustaron todos. Anjelica Houston como la Directora que ayuda a John a huir, Mark Dacascos como el asesino asiático Zero, Jerome Flynn como Berrada en Medio Oriente, también la antagonista Adjudicadora de la Mesa Alta, encarnada por Asia Kate Dillon. Y hago una mención especial por Halle Berry como Sofia, un personaje que hace una perfecta química con John y a quien me encantaría ver más veces.
Otro aspecto positivo, como dije antes, es el visual. Las escenas de acción, ya sean persecuciones, tiroteos o peleas mano a mano, están magistralmente hechas. Y la forma en que se encadena toda la acción de una escena a la otra está muy bien ejecutada, trayéndome recuerdos del cine clásico de karatecas. También la fotografía es un punto muy alto.
Algo más que quiero destacar es la construcción de este universo. Un mundo en el que todos son asesinos a sueldo o cómplices (taxistas, dueños de locales, incluso vagabundos) se viene construyendo desde la entrega anterior y no se ve forzado ni fantasioso.
Dicho todo esto, esta entrega tiene un gran problema. Párrafos antes dije que todos hacían grandes papeles, pero a su vez estos papeles están muy reducidos. En otras palabras, hay un exceso de personajes, lugares y situaciones que no se desarrollan o lo hacen de forma muy apresurada. Aunque como ya dije esta saga no pretende tampoco tener profundidad, no deja de ser una pena tener tantos personajes interesantes y tantas tramas que apenas son mencionadas y luego se pasa a otra cosa por la propia dinámica.
Parabellum es la mejor de las tres, y no es una saga que parezca estar agotada. Si bien corre el riesgo de volverse una parodia de su misma y solo mostrar golpes y tiros sin sentido creo que gracias a esta muy buena entrega podemos mantenernos optimistas.
Nota final: 8. Imperdible.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

El personaje de Sofía me encantó, y su arco con los perros me pareció genial. Una pena que no la hayamos visto en más escenas porque lo merecía. Estoy seguro que aparecerá en la tercera.
ResponderEliminarMe pareció muy interesante todos los giros que hubo hacia el final, con John volviendo a trabajar para la Mesa Alta e intentando matar a Winston, pero con Winston luego estando de su lado y otorgándole armas a él y a Charon para enfrentar a Zero y sus matones, y finalmente Winston intentando matar a John. Muchos cambios, pero están manejados de tal manera que no es confuso.
Para la cuarta parte (que ya está confirmada) será interesante ver al Rey aliándose a John para la venganza, como si de Morpheo y Neo se tratase. Y espero, o mejor dicho, exijo que Sofía colabora con ellos.