¿Cómo se le puede hacer una secuela a El Resplandor, a un clásico del cine, una película casi perfecta, una obra maestra de un maestro Stanley Kubrick? La pregunta no es sólo sobre si es posible, también sobre si es conveniente. De ahí que esta secuela plantease ciertas preguntas pero expectativas no muy buenas, aún a pesar de contar con un buen director como Mike Flanagan, con buenos antecedentes en el terror como Gerald's Game (también basada en Stephen King) o La maldición de Hill House.
Dr. Sleep es una película que inevitablemente vivirá a la sombra de su predecesora y nunca va a poder superarla, aunque probablemente esa tampoco era la intención. Como película en sí tiene muchos puntos positivos y algunos negativos. Lamentablemente, por la comparación sale perdiendo algunos puntos más.
La historia se sitúa unos 39 años luego de los sucesos de The Shinning, con un Danny Torrance adulto con una vida deprimente, niños que tienen poderes mentales (el "resplandor") y una secta encargada de secuestrarlos para quitarles ese resplandor (vapor) para alimentarse del mismo para alargar su tiempo de vida. Una premisa que en un primer momento resulta atrayente, y el hecho de sumarle el legado de aquella gran película le aportaba curiosidad.
Yendo a las actuaciones, el Danny adulto encarnado por Ewan McGregor es un buen personaje, muy interesante y muy convincente como una continuación de aquel niño de la primera parte. También vi en su personaje algunas pinceladas de Mark Renton (y en cuanto a la apariencia, no puedo dejar de mencionar el parecido con Obi Wan). Quien también es una revelación es la joven Kyliegh Curran como Abra, la niña con poderes que descubre a Danny y descubre también la existencia del grupo de secuestradores. La química entre ambos es buena. También lo es entre Danny y el fantasma del cocinero Dick, con Carl Lumbly reemplazando dignamente a Scatman Crothers.
Sin embargo, el énfasis quiero ponerlo en los villanos. Muy especialmente en Rebecca Ferguson como Rose, la mujer del sombrero, líder de esa maligna comunidad. Un personaje muy carismático e interesante, a tal punto que se come la película y resulta ser la verdadera protagonista. Y mantiene una buena química también con el Cuervo, encarnado por Zahn McClarnon, su amante y mano derecha en la secta. En tanto, no pude conectar con el personaje de Emily Alyn Lind, Snakebite Andi, una colaboradora de su grupo que logra controlar la mente de los demás.
La película muestra las actividades del grupo de devoradores de almas por un lado, los dones de Abra por otro y los traumas de Danny (sus problemas con el alcohol, su futura redención trabajando en un hospital y ayudando a los ancianos utilizando su poder) por otro. Luego confluyen en un enfrentamiento.
Y ya que hablo de la historia, ahí hay algunos problemas. Las dos primeras partes, con las historias por separado y en donde el terreno es más paranormal y psicológico, es brillante, con escenas impactantes muy duras y muy sutiles easter eggs a la película de Kubrick. Sin embargo, baja su nivel hacia el final, paradójicamente sin bajar su intensidad. No entraré en el terreno de spoilers, pero hacia el final se pierde la sutileza, las referencias a la primera película son más directas y forzadas. Y más allá de las referencias, la película pasa de un clima de horror a tener un clima de acción violenta sin escalas.
Eso trae aparejado otro problema: La película es larga, pero a la vez es corta. Con esto quiero decir que si durase lo mismo o incluso más pero hubiera extendido el desarrollo de los personajes, especialmente de Rose, estaría mejor. Pero aquí queda una sensación extraña, porque la película se toma su tiempo para el desarrollo, pero el desenlace es casi instantáneo sin desarrollo alguno.
Para no irnos con un sabor amargo, rescato otros aspectos positivos: Lo visual, el sonido y la forma en manejan una atmósfera asfixiante durante gran parte de la historia. Muy buen trabajo técnico. Y le doy un crédito aparte por no recurrir a los efectos rejuvenecedores y buscar actores parecidos.
En síntesis, una buena película, que probablemente funcione mejor individualmente que como secuela. Probablemente la mochila de cargar con la película de 1980 sea muy grande, y se nota en los pocos defectos antes nombrados. Aún así, y recordando que está se aleja del terror psicológico para acercarse al terror fantástico, logra salir airosa y ofrecer un muy buen producto.
Finalmente, aclaro que no leí el libro, por lo que la crítica se limita a las películas.
Nota final: 8. Las segundas parte de los clásicos pueden ser buenas.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Si bien el clima general de la película es de horror psicológico y paranormal, tiene muy buenas secuencias de acción. La muerte de los miembros de la secta y la del Cuervo son buenos ejemplos.
ResponderEliminarNo entendí bien la necesidad de ir al hotel de la primera película. Aquí debe decirse que el esfuerzo por recrear aquella locación es digno de admirar. Pero de nuevo, me resultó forzado, porque le quita a la película parte de su personalidad propia. La presencia de Lloyd con la forma de Jack Torrance me trajo sentimientos ambivalentes. Por un lado, hay que aplaudir el casting, porque Henry Thomas logra parecerse muchísimo a Jack Nicholson. Pero por el otro, un fanservice un tanto inncesario.
Rose merecía, en mi opinión, una muerte más digna que simplemente morir siendo devorada por fantasmas al igual que su secta devoraba el espíritu de los niños con poderes. Y la muerte de Danny no estuvo clara, porque por momentos no era claro si el que hablaba era el fantasma que lo poseía que quería matar a Abra o si era su verdadera personalidad queriendo salvarla. Si bien me pareció acertado que se sacrificara como redención, podría haber estado mejor manejado.
El final me gustó, me encantó que Danny siguiera siendo el amigo de Abra, ahora como espíritu, aconsejándole no ocultar más sus poderes. No me gustó para nada la escena final de Abra enfrentándose a la mujer de la habitación 237. Me pareció que no tenía sentido y era otra de esas referencias forzadas.