La gran sorpresa de la temporada de premios. Una película que nadie vio (ni siquiera en EEUU) y ganó el Golden Globe a mejor película dramática. Con un director consagrado como Sam Mendes y con actores poco conocidos de protagónicos. Generaba mucha intriga.
Luego de verla se puede decir que 1917 es una de las mejores películas de los últimos tiempos desde el punto de vista técnico. Imagen, sonido y locaciones perfectamente representados, además de un estilo cinematográfico exquisito. En cuanto a la trama quizás haya más cosas que señalar.
Es la historia de dos soldados británicos de infantería en una de las trincheras de la Primera Guerra Mundial a los cuales les encomienda la peligrosísima misión de transmitir en persona un mensaje para otra compañía, pidiéndoles que aborten un ataque antes de una ofensiva alemana. En el trayecto se topan con problemas de distinto tipo y gracias a los escenarios y al propio diálogo uno se puede adentrar en los horrores de la guerra.
Una decisión atrevida y quizás acertada se la elección de los protagonistas, dos actores no muy conocidos, si bien con carreras respetables, que sin duda conseguirán un gran espaldarazo para sus trayectorias. Los soldados Schofeld (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman, Tommen Baratheon en GoT) consiguen generar mucha empatía y son dos personajes muy queribles.
En la película hay también actores de reparto bien conocidos como Colin Firth como el general Erinmore (el que ordena la misión) Andrew Scott como el teniente Leslie (presente en la primera trinchera), Mark Strong como el capitan Smith (quien los ayuda en su incursión a una granja francesa) Benedict Cumberbatch como el coronel Mackenzie (encargado del ataque que debía abortarse... si, acá Sherlock y Moriarty están del mismo bando) o Richard Madden como el teniente Blake (hermano de uno de los soldados protagonistas... si, Rob Stark es hermano de Tommen). Todos ellos tienen pocas escenas, pero hacen excelentes papeles. Es claro que Blake y Schofeld son los verdaderos protagónicos, pero todos los anteriormente nombrados se complementan muy bien.
Sin embargo, lo suculento de la película está en todo su aspecto técnico. Con una cámara móvil que acompaña a los protagonistas, una excelente puesta en escena para representar a las trincheras aún en sus más desagradables detalles (cadáveres, ratas) y un sonido que acompaña. No es una película de acción, más allá que hay tiros y explosiones, por cierto muy bien hechos. Es una película sobre el terror de la guerra y más específicamente de lo que fue la guerra de trincheras. Realmente consiguen llevar al espectador a ese lugar y ese momento histórico. No es de extrañar que Sam Mendes haya ganado también el Golden Globe por la dirección, porque su trabajo aquí es excelente.
Pero no todo lo que brilla es oro. Y un aspecto técnico genial no implica que todo lo sea. La historia en sí es demasiado simple, y eso no es necesariamente malo, pero se nota que la cinta hace hincapié en lo audiovisual pero no tanto en el guión. Y hay que decir también que su segunda mitad, cuando se aleja de las trincheras y llega a regiones civiles, la película baja bastante su ritmo e intensidad e incluso cae en clichés.
Resumiendo, 1917 es una de las mejores películas de 2019, no hay dudas. Pero sobresale más por la imagen y el sonido que por las actuaciones (que están muy bien) y que por su trama extremadamente simple. Aún así, vale la pena verla, porque consigue su objetivo primordial: Trasladarnos a la guerra y conocer sus miserias.
Nota final: 8,5. Más que una película una vivencia.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

La muerte del soldado Blake considero que estuvo bien tratada, sin cursilerías ni golpes bajos. Lo mismo el momento en que su hermano se entera de la noticia. Y por esa falta de emotividad es que resultan tan emotiva.
ResponderEliminarA lo largo del filme se puede llegar a entender y compartir la impaciencia de Schofield por transmitir el mensaje, a lo largo de todos los incidentes que padece. De ahí la enorme sensación de alivio que da cuando llega al lugar y la terrible decepción de saber que en un principio nadie le presta atención. Por suerte todo sale relativamente bien, aunque no sin una crítica al mando militar por ordenar y abortar cosas todo el tiempo.
Finalmente, cuando en el artículo menciono lugares comunes me refiero a la incursión de Schofield en el poblado francés y salvando al bebé me pareció algo trillado y fuera de lugar. Creo que no hacía falta. Si bien tiene su carga emotiva no deja de parecerme innecesario.