domingo, 13 de septiembre de 2020

Bill and Ted Face the Music - Poco, pero funciona


  Confieso que nunca fui muy entusiasta de la historia de Bill y Ted. Seguramente porque ni las películas ni la serie animado formaron parte de mi infancia, de hecho las películas las vi ya de grande. La mejor forma de definirlas es como un entretenimiento familiar, liviano y sin muchas pretensiones. Por eso no esperaba mucho de la tercera parte que saldría este 2020,  pesar de contar con el enorme Keanu como uno de los protagonistas.

 Bill and Ted Face the Music es lo que es: Una película light para entretener y nada más. Quien busque en ella una maravilla del séptimo arte se equivoca. Pero a su vez tampoco sería justo ensalzarla y no reconocer sus grandes defectos. En otras palabras, no se le puede pedir más, pero tampoco no se le puede pedir nada.

 Esta historia sitúa unos 25 años luego de la segunda parte, con un Bill y un Ted ya adultos, casados con sus esposas princesas y padres de una hija cada uno, las cuales admiran a sus padres y quieren seguir con su legado musical. Volviendo a los protagonistas, llevan ya varios años fracasando en la música y no consiguen crear aquella canción que uniría a todo el mundo. Y para peor, llegan noticias del futuro, informando que si no consiguen crear y ejecutar esa canción llegará el fin del universo conocido, como dice una profecía.
 Tanto Bill (Alex Winter) como Ted (Keanu Reeves) hacen grandes papeles y se llega a notar cierta evolución, ya que siguen siendo los dos mismos cabezas huecas de siempre, pero más añejados. Eso en cuanto a sus versiones "presentes", ya que las versiones "futuras" que visitan al tratar de descubrir cuál es la canción no funcionan del todo bien, siendo algunas bastante pobres.
 Las nuevas protagonistas son sus hijas, Billie (Brigette Lundy-Paine) la hija de Ted y Thea (Samara Weaving) la hija de Bill. Aunque son dos calcos de sus padres me gustó mucho su trabajo y creo que tienen bastante química. No puedo decir lo mismo de Kelly (Kristen Schaal), la hija de Rufus o la Gran Lider (Holland Taylor), quienes hacen lo que pueden pero sus personajes son completamente olvidables y sin chispa. Entiendo que ocupar la vacante que dejó George Carlin no es nada fácil.
 Siguiendo con los personajes, los personajes históricos cumplen con su rol y la Muerte (William Sadler) sigue siendo un buen personaje entrañable. Todo lo contrario el robot Dennis Caleb McCoy (Anthony Carrigan), enviado al pasado para matar a Bill y Ted (ya que la Gran Lider considera que la profecía realmente se cumpliría al matarlos), pero que es un personaje odioso y bastante insoportable.

 La banda de sonido está muy bien y los efectos visuales en su mayor parte funcionan, aunque hacia el final se vuelven más exagerados y grotescos.

 Es momento de hablar de los puntos negativos. Pero estos puntos son parte inseparable de la propia saga y de sus películas. El humor es bastante básico y tonto. Hay una subtrama que no conduce a nada. El final es bastante predecible. Y hay agujeros argumentales enormes. Pero estas características eran las esperables y nadie puede decir que les parezcan extrañas o inesperadas. Simplemente hay que bajar el nivel de exigencia.

 La tercera de Bill y Ted no es la mejor de la trilogía y tiene varias cosas negativas que dan la impresión que en estos casi 30 años no se avanzó en nada. Pero para quien quiera entretenerse una hora y media con algo liviano y bien hecho, sin mayor profundidad, y recurriendo un poco a la nostalgia, funciona y cumple perfectamente.


Nota final; 7,5. Pese a sus limitaciones, EXCELENTE.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. Al igual que en todas estas películas el futuro se salva gracias a que nuestros amigos logran triunfar. Aunque en este caso lo hacen sus hijas, que finalmente crean y tocan la canción junto a los músicos de todas las épocas. Aunque me pareció bastante forzado que toda esa música saliera literalmente de la nada y al mismo tiempo me pareció muy predecible que esa música sea la que une a todo el mundo en todas las épocas gracias a que todos estaban ahí, por esos agujeros que generaban que gente de distintos momentos y lugares aparecieran en distintos lados. En estos puntos los efectos especiales se exceden un poco. Pero hasta ese momento (incluyendo la estadía en el infierno) funcionaron muy bien.

    Lo de los viajes al futuro me pareció contradictorio ¿por qué ninguno de los Bill y Ted del futuro sabían de la canción que harían sus hijas, excepto los dos más ancianos? Y la trama innecesaria es la del viaje de las esposas. ¿Por qué tenían que insertar todo ese conflicto matrimonial? Realmente no sumaba en nada.

    Por último, una mención especial a Kid Cudi. Su personaje de experto en física me pareció genial.

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