Yo tengo una relación de amor/odio con los live action de Disney. Honestamente, más odio que otra cosa, porque por lo general me vienen pareciendo desastres y en algunos casos con alguna que otra cosita rescatable. Pero tampoco puedo odiarlas del todo, porque me retrotraen a clásicos de mi infancia. Así entonces me encontraba ante la llegada de Mulan, uno de los estrenos más esperados de este año tan castigado por la pandemia: Pocas expectativas.
Realmente Mulan es una película con defectos gigantes a muchos niveles. Dejando de lado la comparación con la original, como producto individual deja mucho que desear. No es mala, pero pierde en entretenimiento y pude llegar a ser tediosa, a pesar del intenso nivel de acción.
Primero aclaremos: Considerarla un "remake" de la original animada no es del todo acertado. De hecho son dos películas prácticamente diferentes. No solo por la ausencia de Mushu y Crikee y de las canciones, también por los enemigos, algunos personajes nuevos y el clima dista del familiar musical de la versión animada para ser mucho más sobria y épica. Por eso es que no voy a profundizar en los parecidos o diferencias porque son tantas que ameritarían una publicación aparte.
Aún así, la historia es la clásica basada en la leyenda china: Una joven de una familia campesina decide ir a la guerra en lugar de su veterano y enfermo padre, por lo que debe hacerse pasar por hombre en el ejército imperial. En esta versión no son los hunos, sino los rouranos, que además de contar con sus tropas cuenta con una poderosa bruja. El objetivo de estos invasores no es conquistar China, sino vengar la muerte del padre del líder rourano a manos del emperador.
Mulan es interpretada por Liu Yifei, y realmente tiene un buen papel, aunque sin presentar el carisma de su contraparte animada (cosa que se puede adjudicar más al guión que a otra cosa), pero si convence como heroína badass. La bruja guerrera, Xian Lang (Gong Li) es un buen personaje, pero tiene un desarrollo bastante errático y hubiera estado bueno verla en más escenas. No contamos con el capitán Shang, pero si con el Comandante Tung (Donnie Yen), un personaje que me hubiera encantado ver en más escenas con Mulan, y el interés romántico de la protagonista, su compañero de regimiento Cheng (Yoson An), aunque lo de interés romántico debe relativizarse, porque tienen una buena química como sidekicks, pero poco como pareja (probablemente esa era la intención de los productores). Ya que hablamos del regimiento, los otros soldados amigos de Mulan y Cheng no logran conquistar al público, y como alivio cómico dan pena. Yendo, finalmente, a los líderes políticos, el líder enemigo Bori Kahn (Jason Scott Lee) está totalmente desaprovechado porque tenía potencial. Si me gustó Jet Li como el Emperador, pero bastante bizarra su versión karateca (!).
Pasando las actuaciones, lo positivo de esta película es el aspecto visual, con grandes escenas de pelea que retrotraen al cine de ninjas, con escenas de batalla bastante bien hechas (incluso hasta un poco fuertes por tratarse de Disney), con la salvedad que no vemos cohetería, y con un buen diseño de producción, logrando representar muy bien a la China de inicios de la era actual. También para rescatar algunos guiños a la versión animada.
Pero no todo lo que brilla es oro y los defectos son muy grandes. Por empezar, un montaje bastante penoso, con escenas visiblemente editadas sin continuidad, ya sea porque le falta algo o porque no concluyen del todo.
El guión es demasiado simplista para las casi dos horas de duración. Prácticamente no vemos el conflicto de Mulan al estar entre hombres, ya que no parece tener problemas en su entrenamiento y desde el minuto uno cae bien. El enfrentamiento central entre Mulan y la bruja no es tal, porque apenas intercambian un par de escenas y todo se resuelve en seguida. El elemento mágico, ya sea por la bruja convirtiéndose en aves o el ave fénix que guía a Mulan en su camino, no se explica, simplemente aparece y resulta bastante fuera de lugar en una película que buscaba ser más realista.
En conclusión, Disney sigue demostrando que los live action de sus clásicos animados no es una buena elección. Mulan como película es visualmente atrapante, pero solo eso. Una historia simple, mal ejecutada, actuaciones buenas pero deslucidas. En fin, si no la comparamos con la versión animada (donde de todas maneras pierde por goleada) tampoco resulta una película sobresaliente.
Nota final: 6,5. Patética, escuálida, nunca entienden qué pasa.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

ResponderEliminarDe los guiños a la original se puede mencionar la escena de Mulan intentando aprender a ser buena esposa con una canción de fondo que retrotrae a la de la versión animada (por cierto ¿por qué aquí eliminaron a la abuela y la reemplazaron por una hermana?), las arengas del comandante que recuerdan Hombres de acción, o las escenas de festejos con espectáculos pirotécnicos.
La batalla en la nieve está muy bien desde lo visual y mete algunas buenas escenas de pelea, además de introducir el primer enfrentamiento entre Mulan y la bruja. Pero dos cosas: Uno, ¿por qué meter algo tan rebuscado como los rouranos dando vuelta su catapulta para provocar la avalancha y no recurrir a la cohetería? Y dos, por más revelación que tuviera, me parece absurdo que Mulan decidiera revelarse como mujer yendo a combatir sin armadura. Ridículo.
El combate final en la Ciudad Prohibida parecía apenas una escaramuza entre dos pandillas y la escena de la confrontación entre las dos guerreras podía aportar más que una simple charla de pocos minutos.. La pelea entre Mulan y Bori Khan en una viga (otro guiño a la original) no estuvo mal, pero no entendí eso de la bruja sacrificándose para salvar a Mulan en vez de ser ella quien mate al líder rourano. Y por otro lado, ¿qué fue todo eso con la flecha que hicieron? Entiendo que no tiene que ser realista, pero vamos...
Finalmente Mulan decide volver con su familia para pedir perdón a su padre y los emisarios del Emperador viajan a pedirle que reconsidere el pedido imperial de unirse al ejército. En ese momento Mulan recibe una espada nueva (ya que la espada familiar fue fundida por el fuego en el fragor del combate), y mira al cielo en donde ve el ave fénix. Yo al menos no entendí si eso implicaba un si como respuesta. Lo único que espero es que esto no tengo secuela alguna.
Por último ¿por qué Mulan y Cheng apenas estrechan sus manos al final y nada más? ¿por qué llenaron de histeriqueo toda la película si al final no pasa nada?