El estreno de una nueva película de Terminator me toca de cerca. En primer lugar, porque las dos primeras, y en especial la segunda, formó parte de mi infancia y tiene mucho valor para mí. Y en segundo lugar, relacionado con la anterior, no me gustaron nada las últimas tres, en especial Genisys, que me pareció una abominación absoluta. Por eso esta nueva la iba a ver con una expectativa igual a cero, más allá de darle una muy remota chance al optimismo por tener a James Cameron como productor.
Terminator: Dark Fate es una película mediocre y en lo personal no me gustó. Sin embargo, debo admitir que no es tan mala como yo esperaba que fuera, que está por encima de sus predecesoras absolutas y que incluso puede llegar a ser entretenida. Por lo tanto, no es mala, pero si lo es comparada con la saga que le da inicio.
Debe recordarse que no es una continuación propiamente dicha, algo ya típico en este mundo con viajes en el tiempo tan confusos. En teoría se sitúa luego de Terminator 2, exceptuando la 3, 4 y 5. En este nuevo futuro al parecer las máquinas del mal están encarnadas por un nuevo Skynet llamado La Legión. Estos envían al futuro a un droide (muy similar al de Terminator 2) para acabar con una futura líder de la resistencia, al mismo tiempo que la resistencia envía otro para salvar a esa líder del futuro (también similar a Terminator 2). En esa misión esta droide es asistida por personajes clásicos de la saga que hacen su retorno.
El principal problema de la película es su guión. Por un lado, lagunas gigantes que dejan dudas enormes sobre como se llegó a ese punto. Por otro lado, esa decisión maldita de los primeros segundos, que en apenas una escena pisotea todo el legado de esta saga (es spoiler, lo dejo para los comentarios, pero quien la haya visto sabe a que me refiero). Y finalmente, como ya lo dejé entrever, mucho remake de Terminator 2.
Otro defecto de la película es el visual. Hay escenas de rejuvenecimiento muy deficientes. Y hay otras en donde los efectos saturan demasiado, e incluso se quedan a la altura de la segunda parte de la saga, sin dejar de recordar que esa película es de hace casi 30 años.
¿Cómo va por el lado de las actuaciones? De los protagónicos, Linda Hamilton vuelve a ser Sarah Connor y se come la película. Vuelve a mostrar porque es un personaje tan querible y admirable. De las dos protagonistas nuevas, la humanoide protectora Grace encarnada por Mackenzie Davis es un buen personaje muy interesante. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de la elegida Dani, interpretada por Natalia Reyes, un personaje bastante soso sin mucha evolución (de la nada pasa de ser una empleada mexicana a ser una heroína badass). Sin embargo, más allá de actuaciones individuales, las tres tienen muy buena química.
Siguiendo con los latinos, Gabriel Luna como Rev 9 ofrece poco, y parece una mala copia del T-1000 de Robert Patrick. El buen Arnold Schwarzenegger, un droide que finalmente cumplió su misión y desarrolló características humanas con el nombre de Carl, es un gran personaje, pero al igual que en películas anteriores le gana demasiado la comedia y pierde seriedad. Una penaa.
Finalmente, tras tantas negativas, diré que algo positivo, a pesar del exceso de CGI, son muchas las buenas secuencias de acción. En el fondo quienes vemos estas películas, más allá de las tramas, buscamos acción pura y dura, y la película lo ofrece.
Las conclusiones finales a las que podemos arribar ubican a esta película por encima de sus predecesoras, incluso en un top 3. Y lejos, muy lejos, lejísimos diría, de los dos primeros episodios. No es una película mala y puede entretener, pero para ser de la saga de Terminator es muy pobre. En otras palabras: La primera y la segunda siguen siendo las únicas canon. Punto
Nota final: 6. Hasta la vista saga, no sigan más.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO





