sábado, 7 de diciembre de 2019

Parasite - Una genialidad


 Voy a ser directo: Esta fue mi primera experiencia con el cine coreano. Lo desconocía totalmente, a tal punto que tampoco sabía que con que podía encontrarme. No obstante, me daba intriga esta película en particular ¿tan buena era como decían?

 La respuesta es si. The Parasite es, sin ningún lugar a duda, una de las mejores películas del año y diría de los últimos tiempos. Prácticamente perfecta desde todos los puntos de vista y oscilando entre géneros diversos, saliendo bien parado en todos. Y para cerrar, un aspecto técnico brillante.

 Es la historia de una familia humilde que, mediante distintas artimañas, ingresa a trabajar con engaños a la casa de una familia rica, sin revelar nunca que forman una familia. Allí empiezan a aprovecharse de su situación y eso entrará en choque con los antiguos empleados.

 Esta historia, en esencia simple, es una mezcla perfecta de situaciones y géneros. De ahí que el guión sea uno de sus aspectos más destacables. Es una trama tan buena que pasa por muchos estilos y cuesta definirlo. Crítica social, comedia negra, drama, a veces suspenso. Pero en todos estos géneros logra mostrar una excelente historia.
 El aspecto técnico también es de destacar. El manejo de la cámara y el sonido es magistral, y la fotografía está muy bien trabajada, especialmente en lo que refiere a los detalles de ambas familias.
 Por último, las actuaciones están muy bien. Todos los personajes logran transmitir sus emociones y desarrollarse. Destaco especialmente al protagonista, Ki-Woo (Choi Woo-shik), el hijo de la familia, quien termina siendo el hilo conductor, ya que es el primero en trabajar en la casa y las escenas finales lo tienen a él como narrador.
 El único aspecto negativo es que hacia el final la historia se vuelve un poco forzada y se descontrola. No me refiero al final propiamente dicho, en donde creo que las cosas se hacen muy bien y la conclusión es excelente. Me refiero a algunas escenas anteriores en donde creo que personajes con no mucho desarrollo de golpe pasan a tener mucho protagonismo y parece un poco exagerado. No doy detalles porque lo dejo para los spoilers.

 Esta crítica es bastante escueta. Ocurre que la película da tantos giros que prácticamente todo lo que se diga puede considerarse spoiler, por lo que es mejor no alterar el factor sorpresa. Además no quiero mandarme ninguna macana confundiendo actores o personajes.

 Por eso, para resumir, basta con reiterar que es una de las mejores producciones del año. Una película casi perfecta que no tiene nada que envidiarle a las películas hollywoodenses. Actuaciones, producción técnica y trama, todo combina muy bien. Vale la pena verla.


Nota final: 9. ¿Cómo se dice genialidad en coreano?

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

jueves, 5 de diciembre de 2019

The Report - Una de las mejores producciones del año


 Siendo un amante de las series y políticas sobre intrigas palaciegas y el submundo político una película sobre un escándalo de la CIA me resultaba atrayente. Quizás bajaba un poco mis expectativas al recordar que estas producciones suelen ser, inevitablemente, sesgadas. Aún así, el hecho de contar con un buen elenco elevaba mis pronósticos.

 Reporte clasificado, como se la llamó por estas latitudes, es una excelente película. Thriller con intrigas políticas e incluso por momentos valor documental. Refleja a la perfección uno de los escándalos más grandes de los últimos tiempos. Recuerda a dos grandes producciones de los últimos años (Spotlight y Vice), pero con identidad propia.

 Para resumirlo brevemente, The Report narra la historia real del Estudio del Comité Selecto del Senado sobre el Programa de detención e interrogatorio de la CIA, un informe que tenía el objeto revelar, y posteriormente juzgar, las torturas y malos tratos propiciados por agentes de la central de inteligencia a presuntos terroristas a partir del 11/9/2001. Muestra los inconvenientes que este comité debió padecer a lo largo de los años, siendo boicoteado por la propia agencia y por el Gobierno.

 El protagonista es Daniel J. Jones, miembro del comité y quien lideró las investigaciones, poniendo en riesgo aún su vida. Es interpretado por Adam Driver, que vuelve a demostrar porque es uno de los mejores actores de los últimos tiempos. Un personaje muy interesante, que genera mucha empatía y que consigue ser el héroe, sin cursilerías ni lugares comunes.
 Quien presidió aquel comité fue la Senadora Dianne Feinstein, aquí encarnada por Anette Bening, promotora de la investigación pero oscilando entre el optimismo y la resignación. Como antagonista aparece Denis McDonough, el jefe de Gabinete de Obama, interpretado por Jon Hamm, quien intentará boicotear la publicación de esta información. Ambos ofrecen muy buenos roles coprotagónicos y se complementan muy bien.
 Del resto del elenco los papeles son en su mayoría correctos. La única queja que tengo es con el personaje de Douglas Hodge, el psicólogo ex-miembro de la Fuerza Aérea que promueve las torturas como método válido. Es un personaje bastante simplista, un villano de manual al que solo le falta reír maliciosamente en las sombras. Muy cliché.

 Otro problema que tiene esta cinta es que sus dos partes son abismalmente diferentes. En un principio se observan las torturas (a veces de forma muy cruda) y las decisiones dentro de la CIA, y en la segunda se refieren a la investigación lisa y llana. Pero tanto en una parte como la otra se entremezclan cosas de la otra parte. Sin embargo, no se logra una continuidad y pareciera que son películas diferentes. Siendo que ya desde el principio hay flashbacks y flash-forwards no se entiende porque las escenas de las intrigas en la agencia desaparecen casi por completo en la parte final, sumando que muchos personajes de esa primera parte literalmente desaparecen en la segunda. Ambas partes son excelentes, pero le falta continuidad.

 No obstante, esto no opaca sus enormes virtudes: Grandes actuaciones, un guión magistral (sin maniqueísmo, sin separar a demócratas y republicanos entre buenos y malos) y un manejo tanto de la imagen como del sonido que permite recrear una gran tensión. De ahí que a esta película cueste encontrarle defectos.

 En resumidas cuentas, The Report logra plasmar muy bien y casi sin daños un tema siempre ríspido en la política estadounidense: Los servicios de inteligencia y su relación con el poder político. Un thriller que, más allá del mensaje y de los hechos reales, transmite una buena historia.


Nota final: 9. Brillante.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 3 de diciembre de 2019

Proyecto Géminis - Muy poco que rescatar


 Voy a confesar: Esta película la vi con cero expectativas, a pesar de ser dirigida por el multipremiado Ang Lee. La premisa me parecía poco interesante y, sin desmerecer el trabajo de un actor nominado al Oscar como Will Smith, protagonista de grandes películas en el pasado, lo cierto es que últimamente su material cinematográfico es bastante pobre. También le sumo ciertas reseñas negativas que había leído previamente. En síntesis, la película la vi esperando lo peor. Y no llegó lo peor, pero estuvo cerca.

 Gemini Man (o Proyecto Géminis por estos pagos) es una película con poco para rescatar. Técnica y visualmente algunas cosas destacables, actuaciones aceptables que no sobresalen y una premisa poco profunda y predecible. No es un desastre total y no es la peor del año, pero si es de lo más olvidable.

 La historia relata el caso de un prestigioso francotirador de la Agencia de Inteligencia de la Defensa atormentado por su trabajo que está pronto a retirarse, pero que es perseguido por su agencia. Para encargarse de matarlo convocan al Príncipe del Rap a un clon joven suyo.
 Se puede resumir esta cinta como una secuencia constante de clichés, lugares comunes y recursos ultra gastados. Un desertor perseguido por sus ex-superiores, una fría máquina de matar como enemigo, un villano loco, el carismático protagonista badass acompañado de un sidekick simpático y un interés romántico que es una chica ruda. Se le suman escenas que confunden, en donde hay personajes que aparecen o desaparecen sin dar explicaciones. Todo esto con explosiones, disparos, peleas, reflexiones filosóficas sobre el bien y el mal... Para decirlo en una sola palabra BASURA. Y hay que sumar que el principal motor del conflicto, la clonación, es un tema que hubiera estado bien para una película de hace 30 años, pero a esta altura suena ridícula.

 Quizás lo más o menos rescatable sean los efectos. Pero ahí también falla, porque por momentos saturan, algunos se ven muy poco realistas y por momentos es una ensalada de recursos en donde nada queda claro y se vuelve confuso. Visualmente si es agradable a la vista, pero solo eso.

 Vamos a las actuaciones: Will Smith como el francotirador Henry Brogan es el típico héroe solitario de estas películas, por lo que es un personaje chato sin nada para rescatar, cosa rara en un buen actor. Su versión joven, su clon llamado Junior, es un personaje totalmente diferente, nace como una máquina de asesinar y luego tiene cierto desarrollo. De los dos, el clon me pareció más interesante, pero de nuevo, un personaje cliché. Respecto a los efectos de rejuvenecimiento, en general estuvieron bastante bien.
 Del resto del elenco, se los puede catalogar como estereotipos sin mucha vida. Mary Elizabeth Winstead como Dani, la amiga e interés romántico; Benedict Wong como Baron, el simpático colaborador; y Clive Owen como Clay Varris, el villano que juega a ser Dios. No es que actúen mal, pero están a tono con el nivel mediocre de toda esta producción.

 Para finalizar, es posible que esto resulte entretenido. Pero hay que ser justo y estamos frente a una película mala. Una gran producción desperdiciada con un guion lamentable.


Nota final: 5,5. Espero que nunca clonen a esta película.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

jueves, 28 de noviembre de 2019

The Irishman - Una joya cinematográfica


 Martin Scorsese, uno de los mejores directores de la Historia. Tres monstruos de la actuación, ganadores de Oscar los tres. Una temática más que interesante. Listo, no hay nada más que explicar en la previa. Es inevitable que el producto final sea una maravilla.

 El Irlandés es una de las mejores películas del año y de los últimos tiempos. Una obra maestra de las que no se ven muy seguido. Tres horas y media casi perfectas, con apenas algún que otro defecto. Pero todo el que la vea va a concluir que verla es una experiencia que vale la pena.

 Está basada en hechos reales, en la historia de Frank Sheeran, sindicalista camionero y matón a sueldo estadounidense de familia irlandesa, que entre los años 50 y 60 participó del turbio mundo del sindicalismo y la mafia, realizando trabajos para el famoso Jimmy Hoffa. La película es, básicamente, un anciano Sheeran contándonos toda su trayectoria.

 Ya que los mencionamos, Robert De Niro como Frank hace una interpretación casi perfecta, demostrando nuevamente porque es uno de los mejores actores de Hollywood. Lo mismo puede decirse de Al Pacino como Hoffa, quien lo interpreta de forma magistral. El trío lo completa Joe Pesci como el líder mafioso Russell Bufalino (primo de William Bufalino, abogado de Hoffa), con otra interpretación memorable. Estos tres actores hacen un excelente trabajo y además tienen una gran química entre los tres. Lo mejor del filme.
 El guión es una maravilla. Permite que la historia se desarrolle muy bien, centrándose en Sheeran, pero sin dejar de darle espacio a los demás protagonista. También es rescatable la forma en que se maneja la tensión y se alterna con escenas más relajadas, incluso cómicas. Y otra cosa muy positiva es que enlaza constantemente con la realidad histórica de ese momento, por lo que la película además es un documental.
 Finalmente, el aspecto técnico es casi perfecto. Fotografía (buen manejo de los colores), edición (incluyendo tomas de cámara), un diseño de producción muy bien hecho que remite a los '60, una excelente soundtrack, el manejo del sonido... realmente hay poco que señalar. Se pueden agregar las escenas de asesinatos, artísticamente muy bien hechas.

 Dicho todo lo positivo haré entonces tres críticas puntuales, si bien la primera es inevitable. Hay demasiados personajes, y si bien el trío protagónico se devora la película hay personajes como Bill Bufalino (Ray Romano), el mafioso Fat Tony Salerno (Domenick Lombardozzi) o el antagonista principal Tony Pro (Stephen Graham), rival de Hoffa que quizás merecían más tiempo en pantalla. Incluso Harvey Keitel como Angelo Bruno que hace apenas un cameo hubiera sido interesante de ver. Sin embargo, entiendo que al tratarse de una película tan extensa esto era difícil de aplicar.
 Eso conduce a la segunda crítica: Su duración. Entiendo que se no se trata de cine comercial de consumo masivo (aunque End Game duró tres horas, eh Scorsese) y que necesita desarrollo. Pero a la vez no puedo evitar pensar que le sobran algunos minutos y que quizás se podía ser más concreto, maxime teniendo en cuenta que hacia la mitad la película baja mucho su intensidad y que al mismo tiempo tiene un final muy acelerado. Quizás debía ser más equilibrado.
 Por último, si bien destaqué el aspecto técnico, hay algo en lo que se cometieron algunas fallas. El rejuvenecimiento digital hacia De Niro, Pesci y Pacino en líneas generales está muy bien y realmente se logra reconstruir a los actores en su juventud. Pero por momentos, en especial las escenas más antiguas y sobre todo al tener las primeras impresiones, en donde se ve inevitablemente falso, y eso quita un poco el centro de atención de la trama. Opino que se abusó un poco de estos deep fakes.

 Las críticas que se le pueden hacer son menores ante sus enormes virtudes y aciertos. The Irishman es una obra magistral del cine de los últimos años, reinventa el género de gangster y apuesta por una duración poco común, resultando exitosa en ambas metas. Y a eso se le suma un aspecto técnico brillante, grandes actores, una historia atrapante y, especialmente, un director monumental. Definitivamente hay que verla y disfrutarla.


Nota final: 9,5. Brillante.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

sábado, 23 de noviembre de 2019

Ford vs. Ferrari: Contra lo imposible - Una gran película que pide pista


 Antes que nada, quiero pedir disculpas por el chiste malo del título.
 Me confieso un desconocedor casi total del automovilismo, sabiendo sólo cosas básicas. Esta historia, por ejemplo, la desconocía. Sin embargo, no por eso tenía bajas expectativas. Al contrario, eran altas teniendo a un gran director como James Mangold y con un excelente elenco.

 Ford vs. Ferrari es una película magistral, que combina aspectos brillantes. Buenas actuaciones, buenos aspectos técnicos, buen diseño de producción y una historia atrapante. Si bien no es perfecta, sus virtudes sobrepasan largamente sus defectos.

 La historia se centra en la rivalidad entre Ford y Ferrari en la década de los '60, cuando la compañía con sede en Detroit intentaba pisar fuerte en el mundo de las carreras y debió enfrentarse a la primacía de la mítica compañía italiana. Una historia que seguramente será atrapante para los fanáticos del automovilismo, pero que seguramente poco entusiasmo podía generar en los ajenos a esta temática. Sin embargo, el primer gran logro del filme es lograr que propios y ajenos se encuentren inmersos en el tema y que puedan vivirla como propia.

 Parte de esa unión se consigue con el elenco. Sobresale un siempre brillante Christian Bale interpretando al pedante pero muy talentoso piloto Ken Miles, quien pasa de ser un desconocido a ser un corredor de las 24 horas de Le Mans. El desarrollo del personaje, desde su carácter de ignoto a tener el mundo a sus pies, está muy bien manejado, y su carisma, basado en su personalidad desagradable, funciona perfecto.
 Del resto del elenco, Matt Damon como Carroll Shelby, un ex-piloto ahora ingeniero automotriz, el encargado de diseñar los autos de Ford para la carrera, también se luce, especialmente en su química con el personaje de Bale. Otro personaje que me resultó muy interesante es Lee Iacoca, encarnado por Jon Bernthal, el ambicioso vicepresidente de Ford quien convence a los directivos de incursionar en este mundo. Caitriona Balfe como Molly, la esposa de Ken, es otro personaje bastante interesante. A ambos me hubiera gustado verlos en más escenas, ya que conforme avanza la historia sus roles se vuelven menores.

 Es difícil catalogar esta película. Puede ser una biopic, pero también tiene escenas de acción, momentos dramáticos e incluso momentos de comedia que funcionan muy bien. De ahí que insista con que el guión es de lo mejor que tiene. Rescato especialmente como durante la tensión final de la carrera aún así se las arreglen para algunas escenas cómicas entre los técnicos de Ford y los de Ferrari.
 Y finalmente, un aspecto que para mí es sublime: El técnico. La edición de sonido, los efectos visuales, la fotografía, el diseño de producción (realmente nos sitúan en los años 60) son brillantes. Muy especialmente, las secuencias de acción en las carreras, con todas sus curvas y sus accidentes, muy especialmente la carrera final, en donde el ámbito de la carrera está perfectamente recreado. Realmente uno puede sentir la adrenalina de las pistas.

 Habiendo hecho un racconto positivo ¿qué hay de malo? Por un lado, como dije antes, siento que muchos personajes se pierden a lo largo de la trama. Otro problema es, a mi entender, una duración un tanto excesiva. Siento que las dos horas y media son demasiadas. Y finalmente, el final siento que es un poco forzado y muy ajeno a la atmósfera de las escenas anteriores.

 No obstante, es una película recomendable de ver. No hace falta ser un fanático de las pistas para disfrutarla, cualquier persona que ame el buen cine la puede pasar bien. Si bien la duración le juega en contra, sus personajes, sus escenas y su guión compensan.


Nota final: 8,5. Hay que verla si o si

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Dr. Sueño - Una digna secuela


 ¿Cómo se le puede hacer una secuela a El Resplandor, a un clásico del cine, una película casi perfecta, una obra maestra de un maestro Stanley Kubrick? La pregunta no es sólo sobre si es posible, también sobre si es conveniente. De ahí que esta secuela plantease ciertas preguntas pero expectativas no muy buenas, aún a pesar de contar con un buen director como Mike Flanagan, con buenos antecedentes en el terror como Gerald's Game (también basada en Stephen King) o La maldición de Hill House.

 Dr. Sleep es una película que inevitablemente vivirá a la sombra de su predecesora y nunca va a poder superarla, aunque probablemente esa tampoco era la intención. Como película en sí tiene muchos puntos positivos y algunos negativos. Lamentablemente, por la comparación sale perdiendo algunos puntos más.

 La historia se sitúa unos 39 años luego de los sucesos de The Shinning, con un Danny Torrance adulto con una vida deprimente, niños que tienen poderes mentales (el "resplandor") y una secta encargada de secuestrarlos para quitarles ese resplandor (vapor) para alimentarse del mismo para alargar su tiempo de vida. Una premisa que en un primer momento resulta atrayente, y el hecho de sumarle el legado de aquella gran película le aportaba curiosidad.

 Yendo a las actuaciones, el Danny adulto encarnado por Ewan McGregor es un buen personaje, muy interesante y muy convincente como una continuación de aquel niño de la primera parte. También vi en su personaje algunas pinceladas de Mark Renton (y en cuanto a la apariencia, no puedo dejar de mencionar el parecido con Obi Wan). Quien también es una revelación es la joven Kyliegh Curran como Abra, la niña con poderes que descubre a Danny y descubre también la existencia del grupo de secuestradores. La química entre ambos es buena. También lo es entre Danny y el fantasma del cocinero Dick, con Carl Lumbly reemplazando dignamente a Scatman Crothers.
 Sin embargo, el énfasis quiero ponerlo en los villanos. Muy especialmente en Rebecca Ferguson como Rose, la mujer del sombrero, líder de esa maligna comunidad. Un personaje muy carismático e interesante, a tal punto que se come la película y resulta ser la verdadera protagonista. Y mantiene una buena química también con el Cuervo, encarnado por Zahn McClarnon, su amante y mano derecha en la secta. En tanto, no pude conectar con el personaje de Emily Alyn Lind, Snakebite Andi, una colaboradora de su grupo que logra controlar la mente de los demás.
 La película muestra las actividades del grupo de devoradores de almas por un lado, los dones de Abra por otro y los traumas de Danny (sus problemas con el alcohol, su futura redención trabajando en un hospital y ayudando a los ancianos utilizando su poder) por otro. Luego confluyen en un enfrentamiento.

 Y ya que hablo de la historia, ahí hay algunos problemas. Las dos primeras partes, con las historias por separado y en donde el terreno es más paranormal y psicológico, es brillante, con escenas impactantes muy duras y muy sutiles easter eggs a la película de Kubrick. Sin embargo, baja su nivel hacia el final, paradójicamente sin bajar su intensidad. No entraré en el terreno de spoilers, pero hacia el final se pierde la sutileza, las referencias a la primera película son más directas y forzadas. Y más allá de las referencias, la película pasa de un clima de horror a tener un clima de acción violenta sin escalas.
 Eso trae aparejado otro problema: La película es larga, pero a la vez es corta. Con esto quiero decir que si durase lo mismo o incluso más pero hubiera extendido el desarrollo de los personajes, especialmente de Rose, estaría mejor. Pero aquí queda una sensación extraña, porque la película se toma su tiempo para el desarrollo, pero el desenlace es casi instantáneo sin desarrollo alguno.

 Para no irnos con un sabor amargo, rescato otros aspectos positivos: Lo visual, el sonido y la forma en manejan una atmósfera asfixiante durante gran parte de la historia. Muy buen trabajo técnico. Y le doy un crédito aparte por no recurrir a los efectos rejuvenecedores y buscar actores parecidos.

 En síntesis, una buena película, que probablemente funcione mejor individualmente que como secuela. Probablemente la mochila de cargar con la película de 1980 sea muy grande, y se nota en los pocos defectos antes nombrados. Aún así, y recordando que está se aleja del terror psicológico para acercarse al terror fantástico, logra salir airosa y ofrecer un muy buen producto.
 Finalmente, aclaro que no leí el libro, por lo que la crítica se limita a las películas.


Nota final: 8. Las segundas parte de los clásicos pueden ser buenas.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 5 de noviembre de 2019

Terminator: Dark Fate - Poco pero aceptable


 El estreno de una nueva película de Terminator me toca de cerca. En primer lugar, porque las dos primeras, y en especial la segunda, formó parte de mi infancia y tiene mucho valor para mí. Y en segundo lugar, relacionado con la anterior, no me gustaron nada las últimas tres, en especial Genisys, que me pareció una abominación absoluta. Por eso esta nueva la iba a ver con una expectativa igual a cero, más allá de darle una muy remota chance al optimismo por tener a James Cameron como productor.

 Terminator: Dark Fate es una película mediocre y en lo personal no me gustó. Sin embargo, debo admitir que no es tan mala como yo esperaba que fuera, que está por encima de sus predecesoras absolutas y que incluso puede llegar a ser entretenida. Por lo tanto, no es mala, pero si lo es comparada con la saga que le da inicio.

 Debe recordarse que no es una continuación propiamente dicha, algo ya típico en este mundo con viajes en el tiempo tan confusos. En teoría se sitúa luego de Terminator 2, exceptuando la 3, 4 y 5. En este nuevo futuro al parecer las máquinas del mal están encarnadas por un nuevo Skynet llamado La Legión. Estos envían al futuro a un droide (muy similar al de Terminator 2) para acabar con una futura líder de la resistencia, al mismo tiempo que la resistencia envía otro para salvar a esa líder del futuro (también similar a Terminator 2). En esa misión esta droide es asistida por personajes clásicos de la saga que hacen su retorno.
 El principal problema de la película es su guión. Por un lado, lagunas gigantes que dejan dudas enormes sobre como se llegó a ese punto. Por otro lado, esa decisión maldita de los primeros segundos, que en apenas una escena pisotea todo el legado de esta saga (es spoiler, lo dejo para los comentarios, pero quien la haya visto sabe a que me refiero). Y finalmente, como ya lo dejé entrever, mucho remake de Terminator 2.
 Otro defecto de la película es el visual. Hay escenas de rejuvenecimiento muy deficientes. Y hay otras en donde los efectos saturan demasiado, e incluso se quedan a la altura de la segunda parte de la saga, sin dejar de recordar que esa película es de hace casi 30 años.

 ¿Cómo va por el lado de las actuaciones? De los protagónicos, Linda Hamilton vuelve a ser Sarah Connor y se come la película. Vuelve a mostrar porque es un personaje tan querible y admirable. De las dos protagonistas nuevas, la humanoide protectora Grace encarnada por Mackenzie Davis es un buen personaje muy interesante. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de la elegida Dani, interpretada por Natalia Reyes, un personaje bastante soso sin mucha evolución (de la nada pasa de ser una empleada mexicana a ser una heroína badass). Sin embargo, más allá de actuaciones individuales, las tres tienen muy buena química.
 Siguiendo con los latinos, Gabriel Luna como Rev 9 ofrece poco, y parece una mala copia del T-1000 de Robert Patrick. El buen Arnold Schwarzenegger, un droide que finalmente cumplió su misión y desarrolló características humanas con el nombre de Carl, es un gran personaje, pero al igual que en películas anteriores le gana demasiado la comedia y pierde seriedad. Una penaa.

 Finalmente, tras tantas negativas, diré que algo positivo, a pesar del exceso de CGI, son muchas las buenas secuencias de acción. En el fondo quienes vemos estas películas, más allá de las tramas, buscamos acción pura y dura, y la película lo ofrece.

 Las conclusiones finales a las que podemos arribar ubican a esta película por encima de sus predecesoras, incluso en un top 3. Y lejos, muy lejos, lejísimos diría, de los dos primeros episodios. No es una película mala y puede entretener, pero para ser de la saga de Terminator es muy pobre. En otras palabras: La primera y la segunda siguen siendo las únicas canon. Punto


Nota final: 6. Hasta la vista saga, no sigan más.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO