Aquí vamos con otra película que en su momento dejé pasar pero a la que recurro ahora por la abstinencia de cine. Realmente no me generaba mucho interés, en parte por lo que anduve viendo de anticipo, en parte porque es una historia ya adaptada muchísimas veces. Pero Harrison Ford es Harrison Ford.
The Call of the Wild (llamada por aquí El llamado salvaje) es una película con gusto a mediocre, pero que termina con un resultado positivo. Por no ser excesivamente pretenciosa es que termina siendo disfrutable y entretiene. Lamentablemente, tiene defectos demasiado grandes como para dejarlos pasar.
La historia se basa en la novela de Jack London del mismo nombre, sobre las aventuras de un perro de ciudad que por distintas vicisitudes termina siendo un perro de trabajo arrastrando trineos en plena fiebre del oro en el Yukon. Tendrá como compañero a un humano que tendrá un viaje espiritual similar al suyo.
Los animales de la película, al margen de la forma en que fueron diseñados (tema que comentaré más adelante) son los verdaderos protagonistas, especialmente el perro Buck, que pasa de ser un perro consentido en la ciudad a trabajar y a relacionarse con la naturaleza, mediante el contacto con sus lobos. Tiene un papel muy bueno. Los otros perros también tienen sus momentos, incluso los cameos de osos, lobos, renos, hasta conejos.
Respecto a los humanos, la película se divide en dos partes. En la primera el protagonista es Omar Sy como Perrault, el cartero que adopta a Buck para que tire de su trineo y termina conectando con él. Este personaje me gustó bastante, tiene bastante carisma e incluso algunos momentos graciosos. Lo mismo de su compañera François (Cara Gee). También esta primera parte quizás es la más complicada de ver, porque se ven escenas bastante duras, pero por suerte termina muy bien.
La segunda parte tiene en el papel protagónico a Harrison Ford, encarnando a John Thornton, un melancólico hombre solitario que debe afrontar la muerte de su hijo, que encuentra en Buck a un gran amigo. Un personaje interesante, con un buen desarrollo y una gran química con el perro.
El problema viene de parte del villano, Hal, interpretado por Dan Stevens, obsesionado por encontrar oro. Un personaje patético, digno de una mala caricatura. Realmente fuera de tono con el resto del filme.
Para destacar como positivo, varias escenas de acción, dándoles doble mérito por reproducir tan bien los paisajes. También la banda de sonido funciona. Y como dije antes, la trama está muy bien ejecutada. Además está todo muy cuidado, para no aportar escenas demasiado turbias.
Momento de destacar lo negativo. Lo primero y principal, lo peor que tiene esta película (junto con el villano) es el CGI. Los primeros minutos de Buck son paupérrimos, unos efectos dignos de las live action de Scooby Doo. Causa incluso hasta incomodidad. Lo mismo a los otros animales. Con el tiempo esto se va diluyendo, aunque probablemente esto se deba a que empiezan a abundar las escenas nocturnas. Por cierto, aunque antes ponderé el diseño de producción, también hay que decir que el CGI también arruina muchos escenarios, en donde todo se ve terriblemente exagerado y falso. Por momentos pensé que hubiera sido mejor que esta película fuera completamente en CGI.
Es una película de aventuras para toda la familia. En ese sentido cumple con su objetivo. También consigue centralizarse en el perro en vez de los humanos y transmitir un buen mensaje. Pero tiene algunas cosas negativas demasiado grandes, lo que altera el veredicto final.
Nota final: 7. Para pasar un buen rato con toda la familia (incluyendo al perro).
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO







