Seamos realistas: Disney no se caracteriza por tener grandes secuelas. La mayoría oscilan entre lo desastroso o el olvido absoluto. No es de extrañar entonces que no se tuvieran muchas expectativas en la secuela de aquella gran película que fue Ralph El Demoledor.
Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Ralph Rompe Internet (Wifi Ralph) es una película excelente, que por momentos supera a su predecesora. Queda claro que Disney, en materia de animación CGI, poco tiene que envidiarle a su subsidiaria Pixar.
En primer lugar, debe aclararse que el título no es del todo acertado. Es prácticamente una película de Vanellope (Sarah Silverman). Desde el primer momento hasta el final ella es quien encabeza la acción. No obstante, ambos, tanto ella como Ralph (John C. Reilly), vuelven a tener una muy buena química. Las lecciones sobre la importancia de la amistad están muy bien manejadas y no caen en cursilerías ni lugares comunes.
Los personajes nuevos no desentonan. En especial las princesas. Como se puede ver en el tráiler el grupo de protagonistas de Disney forma un grupo formidable. Y creo que hablar en nombre de mucha gente cuando pido que tengan su spin off.
Y si hablamos de princesas, aunque no sea una de ellas, es obligatorio mencionar a Shank, la protagonista del juego Slaughter Race, encarnada por Gal Gadot. Interesantísima su personalidad y su rol en la trama. De hecho debo decir que ese personaje es más parecida a Gal Gadot que la propia Gal Gadot. Y, junto a la reinterpretación de las princesas, debe decirse que esta película pone un poco de justicia a una industria que no le dio históricamente a las mujeres roles muy preponderantes.
Respecto al resto de personajes, los ya conocidos Felix o la sargento Calhoun, aunque aparecen poco hacen bien sus papeles. De los nuevos, también muy rescatables Spamley y Sabiondo. Por cierto, muy bien pensadas sus metáforas sobre internet, en este caso sobre la publicidad y Google respectivamente.
Yendo a la película y sus tramas principales, todas las referencias a la cultura pop y en especial al mundo de internet están muy bien manejadas. Aunque alguien pueda decir que no es la primera que se hace (ya teníamos una en la segunda temporada de Futurama hace casi 20 años) y que han habido muchas experiencias fallidas en el medio (si, hablo de ese crimen cinematográfico llamado Emojis) lo cierto es que tiene su frescura y originalidad. Por eso es que esta película puede ser disfrutada tranquilamente por personas de todas las edades.
Bien ¿hay algo negativo? No exactamente, pero me dieron ganas de ver algunas referencias más a los videojuegos como en la primera. El momento musical, si bien intenta ser una parodia, no me cerró del todo y me pareció innecesario. También creo que, aunque las referencias a la cultura pop son una maravilla (mención especial: el cameo de Stan Lee), en algunas partes de la película se concentran más en lo visual y no en la trama. Algo similar a Ready Player One.
Y por último, en la versión en español latino extrañé a la voz de la Chilindrina en Vanellope.
Por lo tanto, dentro de su género, el cine animado infantil, es una obra casi perfecta y puede entretener a todos los públicos, sin importar la edad y sin necesidad de ver la primera parte (aunque es recomendable).
Muy buena. Nunca mejor dicho "para toda la familia".
Nota final: 8.5
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

No hay casi nada que agregar. Hago esta sección más por inercia y tradición que porque haya algo realmente importante que spoilear. El final da una lección que pocas veces vimos: La amistad no implica estar siempre juntos y no respetar decisiones ajenas. Aunque no me cerró (otra crítica) que Vanellope no esté más definitivamente en Sugar Crush. ¿Acaso no era un personaje popular en ese juego? ¿Cómo iban a explicar su ausencia?
ResponderEliminarSin embargo, las escenas post-créditos fueron divertidas. Aunque con matices: La escena del gatito que come panqueques ya se vio en un trailer, aunque si fue brillante la ruptura de la cuarta pared.
En tanto, el futuro trailer de Frozen 2 estuvo muy bien. Pero seamos realistas: Los rickroll dejó de estar de moda hace 10 años.