El paso de Jordan Peele de la actuación cómica a la dirección del cine de terror no pudo iniciar mejor. Comenzó con la muy aclamada y premiada Get Out de 2017 y continuó con Us (Nosotros) este año. Por eso, esta segunda producción generaba tantas expectativas.
En líneas generales diría que Nosotros me gustó mucho. Me parece una buena película con muchos aspectos positivos. Pero tiene algunos aspectos negativos que para mí son insoslayables y terminan restándole puntos. Aún así, el balance es positivo.
Empezamos por lo positivo: La película se maneja muy bien en el terreno del suspenso, la intriga y la angustia. Y esa clase de terror me gusta, sin tener que caer en clichés de screamers, persecuciones o escenas muy sangrientas. También, visualmente, está muy bien hecha, en especial las escenas en casas de espejos.
Las referencias a la cultura pop están muy bien manejadas. Si bien ya estamos podridos de los '80, aquí las referencias están bien hechas, sin saturar ni ser forzadas. También me gusta la comedia negra, que por momentos llega al absurdo.
Y lo mejor de la película es la actuación de Lupita Nyong'o, que vuelve a demostrar acá porque es una de los mejores actrices de los últimos años. Tanto como Adelaide como su sombra Red, la buena y la mala. Gran parte de la angustia y intriga que dije antes proviene de ella. Magistrales interpretaciones.
También se luce Winston Duke como Gabe, el marido de Adelaide (¿estamos en un universo alterna en que Nakia y M'Baku son pareka?), el encargado de intentar aliviar la tensión de algunas escenas. Los niños también trabajan bien. Entre los cuatro forman un buen grupo. Sus amigos los Tyler tienen pocas escenas y me hubiera gustado verlos más, ya que la escena en la que se encuentran con sus sombras es excelente.
Pero no es una película perfecta. Y aquí viene lo negativo: El guión.
La existencia de un mundo subterráneo donde existen doppelgängers de las personas es un concepto muy interesante, pero creo que no está bien empleado. Quedan muchas preguntas sin responder y otras que directamente no tienen sentido.
Podría decirse que el principal problema que tiene este libreto es el de ser demasiado pretencioso. Y eso se relaciona con el presunto mensaje político que se intenta transmitir. Si bien queda en gran parte a la libre interpretación, no funciona del todo y no es tan evidente. En parte puede deberse a que es una película dirigida principalmente al público estadounidense haciendo referencia a su cultura política, y eso se pierda en el resto de la audiencia.
Estos errores no arruinan Nosotros. Pero si la limitan. De ser una película brillante cinematográficamente hablando pasa a ser no tan buena en cuanto a argumento. Y no se puede pasar por alto. No me voy a desarrollar tanto en estos temas, lo dejo para el primer comentario.
Por lo tanto, recomiendo verla y recomiendo a cada persona que elabore sus propias teorías al respecto. Pero que no se pongan locos, no todo cierra. De todas formas, recomiendo verla y disfrutarla.
Nota final: 7,5. Interesante para ver
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

En primer lugar, diré que el guante y los trajes rojos de las sombras son una obvia referencia a Michael Jackson y que es involuntariamente turbia. Leaving Neverland le da a la película un toque oscuro extra.
ResponderEliminarCuando hablo de agujeros de guión me refiero a la propia existencia de las sombras (o los Enlazados) en ese mundo subterráneo. Parece ser que su origen es una serie de experimentos del gobierno de EEUU para intentar controlar a la gente que salió mal, y esas sombras se vuelven zombies que solo imitan la forma de actuar de los originales pero no sus personalidades porque "no tienen alma". Bien, las preguntas qué me surgen: ¿Por qué no se procedió a destruirlas? ¿Por qué las sombras en ese mundo subterráneo tenían hijos iguales a los que tenían sus originales? ¿Por qué al salir de su mundo perdían la capacidad de ser espejos?
Por otro lado, la idea de esto como crítica al consumismo, a la lucha de clases, al tercer mundo... no sé, ninguna interpretación me parece completamente satisfactoria. Y no me gusta cuando una película deja todo al criterio del espectador.
Dejando de lado todo esto, el giro final de Red como la verdadera Adelaide me pareció un buen giro argumental, quizás lo mejor en materia de guión que se se hizo aquí. De esa manera la pequeña niña se vuelve en una revolucionaria, que tras ver el mundo real se convierte en la que le abre los ojos a sus compañeros sombras para salir a reclamar. Y que ese reclamo se haga en forma de cadena humana a lo largo de todo el país está muy bien pensado.
Para resumir: Me gustaron dos tercios, me gustó el final... pero la parte anteúltima me pareció rebuscada.