lunes, 1 de abril de 2019

La Mula - Una obra de arte


 Si si, ya sé. Llego tarde. Hacer en abril una crítica-comentario-reseña de una película que se estrenó en enero es tener un serio problema de ubicación espacio-temporal. Sin embargo, no pude verla en su momento, me mantuve bastante ocupado durante el verano y se me pasó. En estos días pude verla y no podía no comentarla en el blog.

 Esta película nos vuelve a demostrar porque Clint Eastwood tiene un lugar alto en Hollywood. La película no es perfecta y con toda seguridad no es la mejor que Harry el Sucio haya dirigido o protagonizado. Pero atrapa y consigue ser un buen producto.

 La historia está basada en un hecho real, la vida de Leo Sharp, un veterano de la Guerra de Corea que a los 90 años se convierte en mula de un cartel mexicano. El personaje en este filme se llama Earl Stone y es interpretado, como dije antes, por Clint Eastwood.
 El protagonista es lo mejor de la película. Se lo puede observar como un anciano desesperado por los problemas económicos y sus dramas familiares, pero que avanza hacia un anti-héroe cuando descubre de que se trata y no se horroriza, pero aún en esos momentos no pierde el carisma de abuelito de las primeras escenas. Sin embargo, no se focaliza la película en sus aspectos negativos (como su racismo), más allá de la pelea con la familia en donde logra redimirse, y por momentos parece actuar como un héroe badass, dejando de lado la realidad de ser un anciano de 90 años. No obstante, repito, este personaje es de lo mejor que puede verse.
 Del resto de actores, destaca especialmente Bradley Cooper como el agente Colin Bates, el encargado de investigar la red narco de la que Earl forma parte. No obstante, no estuvo bien empleado, ya que este personaje tenía ciertos problemas familiares similares a los del protagonista, pero no se profundiza en ello. Sus camaradas, como su superior Laurence Fishburne o su compañero Treviño encarnado por Michael Peña aparecen bastante acartonados. Y los latinos del cartel son el típico papel de latino pandillero que ya vimos mil setecientas veces.

 No obstante, esto no logra empañar la película. El personaje de Clint tiene un gran carisma, la fotografía está muy bien y logra transmitir un tono costumbrista, al que ayuda también la banda sonora. Puede acusarse a La Mula de ser poco profunda, pero eso no significa que sea mala.

 Entonces ¿cómo puede resumirse en pocas palabras? Que no es una película que intente cambiar el mundo ni mostrarnos a un héroe o a alguien que es fuente de inspiración. Es buena, es entretenida y cuenta con un muy buen personaje protagonista. ¿Qué más se puede pedir?


Nota final: 8. Hay que verla.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. Cuando hablo de actitud badass poco creíble hablo, como no puede ser de otra manera, del trío del viejito con dos mujeres exuberantes en la fiesta del cartel. Vamos, boludeces no.
    Y con lo del racismo obviamente me refiero a su entredicho con los negros al costado de la ruta. Ese detalle me pareció innecesario, porque no aportaba nada realmente a la trama.

    El final era probablemente el esperado, Earl declarándose culpable y volviendo a trabajar de horticultor en la fábrica. Sin embargo, disfruté mucho de esas escenas. Sin golpes bajos, sin cursilerías, pero mostrando como este hombre finalmente pudo redimirse. Muy buen trabajo.

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