martes, 30 de julio de 2019

Brightburn: Hijo de la oscuridad - Gran oportunidad perdida


 Una premisa espectacular: La versión maligna de Superman. Un niño cae desde una nave espacial, es adoptado por un matrimonio, con el tiempo va descubriendo sus poderes y su origen. Pero en vez de usarlos para el bien los usa para cometer horrores. No puede salir mal. Como corolario, producida por James Gunn.

 Y la verdad Brightburn no está mal. Pero deja gusto a poco. Es una película que prometía y que podía aportar mucho más. Al final se queda a mitad de camino y termina desmoronándose.

 Un problema: El tiempo. Como película es corta, muy corta, no llega ni a la hora y media. Unos 20 minutos más de desarrollo hubieran estado perfectos.
 Dicho esto, el principal problema que vemos en Brightburn es la trama. En una primera parte, aquella en la que el niño va conociendo quién es realmente y realizando algunas acciones, es magistral y muy bien hecha. La segunda, en la que ya da rienda suelta a sus perversiones, es bastante acelerada y, hay que decirlo, muy patética. Se va todo tipo de profundidad o de mensaje y sólo se busca el impacto (y a veces se logra) mediante escenas chocantes de muertes y torturas. Por eso es que la mejor forma de definirla es definirla como un enorme potencial desperdiciado.
 Desde lo técnico hay poco que reprochar. El aspecto visual y el sonoro se manejan muy bien y aportan al suspenso y al climax general.

 Respecto a las actuaciones, con el protagonista Brandon o Brightburn (Jackson A. Dunn) pasa lo mismo que con la película: Un papel interesante en la primera parte y paupérrimo en la segunda. Si hay que destacar a los padres del niño, a Tori (Elizabeth Banks) y Kyle (David Denman), que hacen buenos papeles, él como el padre que sospecha y ella como la madre que casi hasta el final cree en su hijo. Del resto del elenco, poco para nombrar, típicas víctimas sin mucha historia detrás.

 De manera que el resultado de Brightburn es mediocre. Una película buena, con buena premisa y una primera parte interesante que deriva en algo cliché y simplista. Una pena.


Nota final: 7. Podían dar más.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. Hay que decir que la película tiene muchas escenas perturbadoras, pero si me tengo que quedar con una elijo la muerte del tío Noah (Matt Jones, el querido Badger de Breaking Bad) y sus escenas agonizantes con la mandíbula rota.

    La muerte de Kyle también estuvo bien. Especialmente, la muerte de Tori fue bastante bien manejada, porque demuestra que el niño ya había perdido todo atisbo de humanidad o piedad. Desde luego que visualmente la escena final con el avión estuvo espectacular, ya que no muestra el impacto pero a la vez muestra mucho. No obstante, y a riesgo de ser repetitivo, insisto con que estas escenas con un mejor guión hubiera sido la perfección.

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