jueves, 5 de diciembre de 2019

The Report - Una de las mejores producciones del año


 Siendo un amante de las series y políticas sobre intrigas palaciegas y el submundo político una película sobre un escándalo de la CIA me resultaba atrayente. Quizás bajaba un poco mis expectativas al recordar que estas producciones suelen ser, inevitablemente, sesgadas. Aún así, el hecho de contar con un buen elenco elevaba mis pronósticos.

 Reporte clasificado, como se la llamó por estas latitudes, es una excelente película. Thriller con intrigas políticas e incluso por momentos valor documental. Refleja a la perfección uno de los escándalos más grandes de los últimos tiempos. Recuerda a dos grandes producciones de los últimos años (Spotlight y Vice), pero con identidad propia.

 Para resumirlo brevemente, The Report narra la historia real del Estudio del Comité Selecto del Senado sobre el Programa de detención e interrogatorio de la CIA, un informe que tenía el objeto revelar, y posteriormente juzgar, las torturas y malos tratos propiciados por agentes de la central de inteligencia a presuntos terroristas a partir del 11/9/2001. Muestra los inconvenientes que este comité debió padecer a lo largo de los años, siendo boicoteado por la propia agencia y por el Gobierno.

 El protagonista es Daniel J. Jones, miembro del comité y quien lideró las investigaciones, poniendo en riesgo aún su vida. Es interpretado por Adam Driver, que vuelve a demostrar porque es uno de los mejores actores de los últimos tiempos. Un personaje muy interesante, que genera mucha empatía y que consigue ser el héroe, sin cursilerías ni lugares comunes.
 Quien presidió aquel comité fue la Senadora Dianne Feinstein, aquí encarnada por Anette Bening, promotora de la investigación pero oscilando entre el optimismo y la resignación. Como antagonista aparece Denis McDonough, el jefe de Gabinete de Obama, interpretado por Jon Hamm, quien intentará boicotear la publicación de esta información. Ambos ofrecen muy buenos roles coprotagónicos y se complementan muy bien.
 Del resto del elenco los papeles son en su mayoría correctos. La única queja que tengo es con el personaje de Douglas Hodge, el psicólogo ex-miembro de la Fuerza Aérea que promueve las torturas como método válido. Es un personaje bastante simplista, un villano de manual al que solo le falta reír maliciosamente en las sombras. Muy cliché.

 Otro problema que tiene esta cinta es que sus dos partes son abismalmente diferentes. En un principio se observan las torturas (a veces de forma muy cruda) y las decisiones dentro de la CIA, y en la segunda se refieren a la investigación lisa y llana. Pero tanto en una parte como la otra se entremezclan cosas de la otra parte. Sin embargo, no se logra una continuidad y pareciera que son películas diferentes. Siendo que ya desde el principio hay flashbacks y flash-forwards no se entiende porque las escenas de las intrigas en la agencia desaparecen casi por completo en la parte final, sumando que muchos personajes de esa primera parte literalmente desaparecen en la segunda. Ambas partes son excelentes, pero le falta continuidad.

 No obstante, esto no opaca sus enormes virtudes: Grandes actuaciones, un guión magistral (sin maniqueísmo, sin separar a demócratas y republicanos entre buenos y malos) y un manejo tanto de la imagen como del sonido que permite recrear una gran tensión. De ahí que a esta película cueste encontrarle defectos.

 En resumidas cuentas, The Report logra plasmar muy bien y casi sin daños un tema siempre ríspido en la política estadounidense: Los servicios de inteligencia y su relación con el poder político. Un thriller que, más allá del mensaje y de los hechos reales, transmite una buena historia.


Nota final: 9. Brillante.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. No hay mucho spoiler porque al basarse en una historia real cualquiera puede indagar sobre la misma sin necesidad de ver la película.

    Para decirlo en pocas palabras, el gobierno de Obama se niega a publicar esa información por el daño que puede causarle a la CIA, que, según se desprende de un diálogo de la película, hizo ganar la reelección (por Bin Laden). Los republicanos, obviamente, no quieren publicar ese informe para no dañar la imagen de Bush. Mientras tanto, la CIA hackea el sistema informático del Senado y descubre que Jones anduvo guardando por su cuenta información confidencial sobre los interrogatorios y métodos. Esto le genera problemas y su estabilidad laboral está en juego.
    Hacia el final del filme Jones decide no filtrar su informe a la prensa y divulgarlo sólo a través medios oficiales. La senadora Feinstein consigue finalmente tratarlo en el Senado, con el apoyo del republicano John McCain. Sin embargo, a pesar de eso, la escena final indica que no hubo mayores cambios y que nadie fue castigado por esto.

    Hay que decir que esta forma de tratar la conclusión es muy ingeniosa. Por un momento, genera optimismo al ver que finalmente toda esa barbarie se hace pública. Pero por el otro, la confirmación de que no hubo consecuencias vuelve a teñir de pesimismo el panorama. Por estas cosas insisto con que la película, más allá de las actuaciones o la producción, maneja muy bien su libreto.

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