Honestamente nunca fui muy entusiasta de las comedias juveniles, ni siquiera en mi adolescencia. Aún así, luego de leer algunas críticas y reseñas, esta película dirigida por Olivia Wilde llamaba mi atención y me daba cierta curiosidad. Prometía no ser una comedia más.
Booksmart (La noche de las nerds) es una excelente comedia, la cual estoy seguro que todos disfrutarán. Ya sea por identificarse con sus personajes o con simplemente disfrutarla, esta película ofrece diversión, momentos dramáticos y especialmente personajes muy carismáticos. Es de lo mejor que se hizo en el género en los últimos años.
Es la historia de dos estudiantes de secundaria a punto de recibirse que vivían para estudiar sin divertirse y hacia el final de su ciclo escolar descubren que sus compañeros que siempre iban a fiestas también estaban a punto de entrar a la universidad. Entonces deciden tener un toque de parranda antes de la graduación.
Lo primero que sobresale es el carisma de sus dos protagonistas. Molly (Bernie Feldstein) y Amy (Kaitlyn Dever) tienen una química excelente y representan muy bien el arquetipo de las adolescentes "aburridas" que optan por salir a divertirse. Sus opiniones políticas y sus amoríos (incluyendo el hecho de ser Amy lesbiana) están perfectamente tratados, sin lugares comunes ni discurso forzado. Pero insisto con que ambas son dos personajes divertidos y a la vez profundos, con las cuales es imposible no generar empatía.
Del resto de actores no hay mucho para decir, simplemente que todos tienen sus momentos de lucirse. No obstante, considero que esto es un defecto de la película. Tenemos un breve desarrollo de la relación de Molly con su crush Nick (Mason Gooding) y de Amy con Ryan (Victoria Ruesga) y está muy bien, pero hay otros personajes como la profesora buena onda Fine (Jessica Williams) o el director Brown (Jason Sudeikis) que merecían más escenas, al igual que los padres de Amy (Will Forte y Lisa Kudrow). En estos casos se trata de adultos, pero aún así creo que no se perdía nada si se les daba un par de escenas más. Volviendo al plantel de adolescentes, después de las protagonistas quien sin duda se come la película es Jared (Skyler Gisondo), el niño rico que buscaba aceptación haciendo su propia fiesta y aporta algunos de los momentos más divertidos, al igual que su excéntrica novia Gigi (Billie Lourd), si bien esta última es un personaje un tanto caricaturesco.
Dejando de lado las actuaciones, la trama funciona muy bien, porque sin perder la comedia en ningún momento trata muy bien los traumas adolescentes, sin exageraciones ni cursilerías.
Dentro de lo negativo, ya mencioné que hay muchos personajes intrascendentes y otros que quizás merecían más desarrollo. También creo que la película se concentra mucho en esta etapa jovial pero me hubiera gustado saber más de Amy y Molly en su etapa nerd, ya que sólo se las ve en un par de escenas muy estereotípicas. Y por otro lado, a pesar de intentar (y lograr) evitarlo, cae en algunos clichés y no profundiza en los aspectos novedosos (por ejemplo, que los fiesteros sean a la vez inteligentes).
En pocas palabras, Booksmart es una gran comedia. Divertida y a la vez profunda, entretenida y también con sentimiento. No es perfecta, no busca serlo ni tiene tampoco grandes pretensiones. Pero cumple su cometido. Y repito que estoy seguro que todos, en mayor o menor medida, nos vamos a sentir identificados.
Nota final: 8. ¿Quién dijo que las historias adolescentes no pueden funcionar?
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Si bien que Nick y Ryan (los amores de las dos protagonistas) sean pareja entre sí es un poco trillado y predecible, la escena de Amy en la piscina viéndolos y la posterior pelea con Molly está muy bien hecha y se puede respirar la tensión. Posteriormente a eso, la charla de Molly con Jared y el frustrado intento de sexo de Amy con Hope (Diana Silvers) me gustaron también.
ResponderEliminarAmy entregándose a la policía fue inesperado, y quizás un poco exagerado para el personaje, hay que decirlo. Y el beso de Jared con Molly salió de la nada. El final de despedida entre ambas antes que Amy vaya a Botsuana tuvo su emoción, pero todo lo previo le da un sabor agridulce a la película.