jueves, 9 de enero de 2020

Dolor y gloria - Inspiradora y profunda


 Nunca fui muy seguidor del cine de Almodóvar (ni del cine español en general). Sin embargo, dado que últimamente vengo ampliando mis horizontes cinéfilos y que las críticas hablaban de una obra maestra no quise quedarme afuera de la experiencia.

 Dolor y Gloria es una excelente película con mucho sentimiento y en donde se nota que el propio director intenta contar una historia auto-referencial y a la vez con una moraleja. Una cinta dramática y profunda, de la cual se pueden rescatar muchas cosas positivas.

 Se trata de la historia de un director de cine frustrado, que tras haber logrado un gran éxito con su película hace décadas actualmente pasa una crisis creativa que se traduce en una grave depresión. Se hace un recorrido por esta crisis y por aspectos de su vida en el pasado.
 El protagonista es el director Salvador Mallo, encarnado por Antonio Banderas, quien hace uno de los mejores papeles de su carrera. Un personaje atormentado y melancólico, pero que lejos de ser un estereotipado perdedor tiene un desarrollo más que interesante. 
 Sin embargo, a pesar del evidente protagonismo de Salvador, hay otros personajes importantes que suman mucho a la película. El actor Alberto Crespo (Asier Etxeandia), rival y por momentos socio del director, es un personaje muy valioso con quien tiene mucha química. La asistente de Salvador, Mercedes (Nora Navas) es otro personaje interesante, aunque no aparezca mucho. Y finalmente, la actuación del niño Salvador (Asier Flores) y su madre (Penélope Cruz) es magistral, ofrecen algunas de las mejores escenas.
 Además de las actuaciones, el guión también está excelentemente trabajado y está muy desarrollado, intercalando muy bien los flashbacks. También debo mencionar el aspecto visual, especialmente de las locaciones del pasado.

 Sin duda es una de las mejores películas de 2019. Pero también tiene sus defectos. Hay personajes que aparecen poco y quizás merecían más escenas. Puntualmente hablo de Federico (Leonardo Sbaraglia), ex pareja de Salvador, con quien tienen un formidable diálogo pero no vuelve a aparecer. Relacionado con esto, hubo muchos flashbacks de la niñez, pero hubieran venido muy bien varios de su juventud o su adultez.
 Finalmente, la película hace demasiado énfasis en las drogas. Siento que es un error cargar las tintas tanto sobre su adicción y no sobre sus propios demonios.

 Dolor y gloria es una gran película. No es una película solamente, es un intento de transmitir un mensaje. No deja indiferente a nadie y seguramente puede dejar la sensación de ser incompleta, pero consigue su cometido. Seguramente muchos harán retrospectiva al verla.


Nota final: 9. Una gran producción.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. La escena del despertar sexual de Salva al presenciar al albañil desnudo (César Vicente) es fuerte y hay que decirlo, un tanto incómoda. Pero está bien trabajada. Lo mismo para la conclusión de esa historia, con Salvador eligiendo no reencontrarse con él y sólo quedándose con el dibujo.

    Que los flashbacks sean en realidad una filmación es una sorpresa que realmente funciona. Y vuelve a demostrar la evolución de Salvador. Por otro lado, me pareció que para el final hubiera sido positivo saber más de Federico y de Alberto, quienes desaparecen.

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