Siempre preferí el terror psicológico por encima del sobrenatural o fantástico, siento que esas películas representan mucho mejor el auténtico temor. Por esa razón me interesaba mucho ver esta producción, basada libremente en un cuento de Edgar Allan Poe, con un buen director como Robert Eggers al mando y dos actores que me encantan como protagonistas.
El Faro (The Lighthouse) es una gran película de terror. Consigue transmitir intriga y ansiedad a la perfección, está muy bien hecha y cuenta con dos excelentes protagonistas. Quizás peque de pretenciosa y algunas cosas no queden del todo claras, pero esa es la idea.
Para decirlo en pocas líneas, cuenta la historia de dos cuidadores de un faro de finales del siglo XIX. Uno de ellos, un veterano ex-marinero con experiencia en faros y un carácter irritable. El otro, un joven que está allí por deseo de aventuras. Además de chocar por sus personalidades antagónicas también deberán lidiar con extraños sucesos.
El experimentado Thomas Wake, encarnado por Willem Dafoe es un personaje odioso pero a la vez carible por su carisma. En tanto que el novato Ephraim Winsloe, encarnado por Robert Pattinson, es un personaje muy interesante, conforme se van conociendo más sus traumas. La química entre ambos es fenomenal.
Los aspectos positivos son varios. La historia es simple pero a la vez efectiva. La fotografía es excelente y sabe como aprovechar el blanco y negro. Una mención especial para el sonido, con esas bocinas y gaviotas que aportan mucho. Todo eso se conjuga en una perfecta representación de un terror que oscila entre lo sobrenatural y lo psicológico.
También muy meritorio que los personajes hablen en un inglés arcaico propio de los marineros de hace más de 100 años.
Sin embargo, hay algunos aspectos negativos. Fundamentalmente que, intencionadamente, no diferencia fantasía de realidad y, a primera vista, no parece haber una secuencia lineal de eventos. Eso le suma bastante confusión que puede hacer que el espectador se pierda o se confunda. Entiendo que el objetivo quizás era ese, pero contar una historia tan enroscada, encima con una disposición de colores que no ayuda a distinguir los hechos, puede ser contraproducente.
A pesar de sus defectos, El Faro es una de las mejores películas de terror de los últimos tiempos. Probablemente confusa, pero lo suficiente como para generar el miedo y la intriga necesarias. Y también con un final que deja las puertas abiertas para toda clase de interpretaciones.
Nota final: 8,5. Una luz en el camino.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Tras quedarse atrapados por una tormenta y no poder ser rescatados, ambos empiezan a beber y a entrar más en confianza. Finalmente se revela que Winslow se llama realmente Thomas Howard, y que Winslow fue un capataz suyo al que mató. Winslow/Howard empieza a sospechar que Wake realmente mató al ex cuidador del faro (que según Wake se había suicidado) y tras un rejunte de visiones y momentos tensos entre ambos (incluso hasta una insinuación romántica) Winslow/Howard mata a Wake dos veces (!), finalmente sube al faro, toca la luz, siente un éxtasis, cae por las escaleras, y la última escena es Winslow/Howard en la orilla desnudo, mientras unas gaviotas comen sus entrañas. Muy impactante todo.
ResponderEliminarMi teoría es que todo fue producto de la imaginación de Winslow/Howard: En una escena Wake le dice que quizás todo es un producto de su imaginación. Los eventos sobrenaturales como los tentáculos o la sirena aparecen en la película sin que nada indique que es una visión, lo mismo la cabeza del ex-cuidador. Y es la única explicación posible para que Wake sea enterrado y casi moribundo, pero luego reaparezca sano e impecable.