En tiempos de cuarentena películas en Netflix (no necesariamente hechas por esta empresa, como este caso) se convierten en verdaderos éxitos, por más que en su momento no haya sido así. Sin embargo, la película aquí reseñada si tuvo muy buenas críticas. Por eso sentía bastante curiosidad en verla.
El hoyo es una excelente película, técnica y actoralmente sobrecogedora, con un argumento atrapante y con reflexiones filosóficas que dejan la puerta abierta a muchas interpretaciones. Aún así, sería bueno no endiosarla ni ponerla en un pedestal inmerecido. Simplemente hay que reconocer sus méritos sin exageraciones.
Básicamente se trata de un futuro distópico en el que existe un sistema de pisos subterráneos (un hoyo) en el que en los distintos niveles hay personas (algunos por voluntad propia en busca de algún diploma, otros criminales condenados) ubicadas de a dos que cambian de nivel cada mes. La particularidad es que son alimentados por una mesa llena de comida que baja desde los pisos más altos hasta el final (que no se sabe donde es), provocando que los de los pisos inferiores mueran de hambre o maten a su compañero de celda.
En medio de toda esta locura, un individuo a quien conocemos como Goreng (Iván Massagué) entra voluntariamente a este horrendo sistema con el fin de conseguir una diplomatura luego de seis meses. Este protagonista es un personaje muy interesante, a quien vemos en una constante evolución, desde su desconcierto inicial leyendo el Quijote hasta acostumbrarse, su descenso a la locura y el surgimiento de ideas revolucionarias. Uno consigue empatizar con él fácilmente.
Respecto a sus compañeros de celda, quien más se destaca es Trimagasi (Zorion Eguileor), el primer compañero y quien lo introduce a este mundo. La química entre ambos es espectacular. Lamentablemente esa química no se traduce a los otros compañeros, Imoguiri (Antonia San Juan) y Baharat (Emilio Buale), ni al extraño personaje de Miharu (Alexandra Masangkay), la interna que atraviesa distintos niveles buscando a su hija. Queda en claro que luego de la salida de Trimagasi, Goreng es el protagonista absoluto que se roba todas las escenas.
Hay muchas cosas positivas. El técnico es muy bueno, audiovisualmente consigue transmitir la sensación de encierro, locura e incluso un sentimiento desagradable al ver escenas perturbadoras. También debe mencionarse el diseño de producción, un muy buen trabajo.
Otra cosa para destacar es el guión y sus implicaciones filosóficas. Eso permite que existan muchas interpretaciones para el final. La mía la dejo para la sección de spoilers.
Entonces, tras tantos elogios, ¿hay algo negativo? Como ya se dijo, muchos personajes no funcionan. Otra cosa negativa es el exceso de sangre o escenas perturbadoras, completamente innecesario ya que busca un impacto que no le hace falta por la propia dinámica de la historia. Finalmente, diré que me pareció muy corta y creo que podía durar algunos minutos más (especialmente para desarrollar a los personajes).
El hoyo no es una película fácil de ver, pero vale la pena. No deja indiferente a nadie, porque transmite una historia interesante y la forma en que se lleva a cabo es magistral. Sin embargo, hay que tener en cuenta que posiblemente deje un gusto a poco por tener potenciales no desarrollados. Pero eso se puede dejar de lado, ya que alcanza con lo que transmite.
Nota final: 8. Aprueba, obvio.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

La temprana muerte de Trimagasi me pareció un golpe a la calidad. Hubiera querido verlo en algunas escenas más, o porque no, en un piso más. Prueba de esto es que luego lo veamos a cada rato en los flashbacks.
ResponderEliminarDicho esto, ¿cuál es mi interpretación sobre el final? Cuando están en el nivel 6 Goreng y Baharat deciden viajar en la mesa a lo largo de todos los niveles para obligarlos a racionar la comida y preservar una panacota para transmitir un mensaje a los del nivel 0 (los que preparan el banquete cada día). ¿Consiguen su cometido?
Yo creo que si: En algún momento ambos mueren por sus peleas en los distintos pisos (quizás no hayan muerto a la vez) y Goreng tiene su alucinación en un nivel bajo, en el que se encuentra con la niña, la supuesta hija de Miharu. Si tenemos en cuenta que Imoguiri (que trabajaba en la administración) decía que no había niños, que Miharu mentía al contar su historia y tenemos también en cuenta que es imposible que una persona sobreviviera en un nivel tan bajo, especialmente un niño, lo más probable es que todo haya sido un sueño o una ilusión.
Que Goreng muere al final es obvio por su encuentro con Trimagasi. El viaje de la niña hacia el nivel 0 parece ser otra alucinación. Sin embargo ¿llegó la panacota? Pareciera ser que si, ya que a mitad de la película tenemos una escena en la que el jefe de los cocineros (o algo así) recrimina a sus empleados por un cabello en una panacota, lo cual da a entender que los regaña porque nadie la comió. Posiblemente sea un flash forward del final. De manera que el mensaje llegó, pero no fue interpretado.
¿Y la interpretación filosófica? Se ha dicho que hay un trasfondo político, otros hablan de uno religioso. Para mí es más sencillo: La propia naturaleza humana y su egoísmo destructivo, que sólo puede admitir cierta solidaridad por amenazas. Y en donde, al final, los intentos son en vano.