Hillbilly Elegy (en Latinoamérica, Hillbilly: Una elegía rural) es, en primer lugar, una película decepcionante. Con un buen elenco y un buen diseño de producción, una historia aceptable, pero un desempeño muy bajo en cuanto a calidad. Sin compartir las (a mi juicio) severas críticas que la consideran la peor del año, si estoy de acuerdo en que deja gusto a poco.
Basada en una novela autobiográfica, cuenta la historia de un abogado nacido en el seno de una familia hillbilly (campirana, montañesa) de los Apalaches, con una conflictiva madre con problemas con las drogas y una abuela estricta que quiere llevarlo por el buen camino. Se narra como este individuo de niño y de adulto debió lidiar con su madre y también con su pasado, luchando contra dejar o no dejar atrás sus raíces.
Más allá del protagonista, quienes acaparan la atención en primer lugar son la madre Beverly, interpretada por Amy Adams y la abuela Bonnie (madre de la anterior) interpretada por Glenn Close. Es difícil hacer un juicio. No se puede decir que hagan mal su trabajo, porque realmente hacen lo que pueden y saben aportarle dramatismo. Sin embargo, tampoco puede afirmarse que tengan grandes papeles memorables. Sobreactúan bastante y sus caracterizaciones no son creíbles. Pero eso se puede adjudicar más a otros problemas que a ellas mismas. Más tarde me explayo en ese punto.
El protagonista es J.D. Valance, de niño interpretado por Owen Asztalos y de adulto Gabriel Basso. Creo que en sus dos versiones los actores hacen un muy buen trabajo. Lo mismo con su hermana Lindsay interpretada por Haley Bennett. Pero, de nuevo, limitaciones.
Antes de pasar a lo negativo, se debe decir lo positivo. Visualmente hay un buen trabajo, es una película agradable de ver. También cuenta con una muy buena banda de sonido, que incluso creo que es hasta desperdiciada, porque no se explota del todo. Finalmente, la forma en que se recrean las casas hillbillies de los 90, tanto por los detalles de época como la propia recreación del lugar, están muy bien.
Pasemos finalmente a los problemas que esta película tiene. En primer lugar, la historia está mal desarrollada. Los saltos temporales entre pasado y presente se tienen que hacer bien y este no es el caso. No porque no se pueda distinguir cuando es antes y cuando es ahora, sino porque se trata de un montón de clips concatenados sin continuidad y totalmente inconexos. Es cierto que dan a entender que Beverly es bipolar, por eso en algunos momentos es agradable y en otros es odiosa. Pero aún así tiene que hacerse bien, y no se hace. Pareciera que son dos personajes distintos. En ese sentido el personaje de la abuela está mejor estructurado.
El otro problema es que todo está muy exagerado. El maquillaje y vestuario para volverse hillbilly es caricaturesco a más no poder y no resulta creíble, al igual que la forma que tienen de hablar. Son estereotipos andantes. Y de la misma forma (no voy a espoilear, tranquilos) la manera en que J.D. progresa es tan poco realista que da la sensación que comprimieron algo que debía durar más escenas. También adolece de no representar mucho del universo sociopolítico de este entorno, apenas una que otra palabra racista que parece más parte de estos estereotipos que mencioné.
En resumen, Hillbilly Elegy es una película que con toda seguridad no es la peor del año, pero si es de lo más decepcionante. Con una buena premisa y buenas actrices se podía hacer algo mejor. Pero no. Se vuelve una película que roza el ridículo y está pesimamente editada. Una pena. Y lo más seguro es que tanto Glenn como Amy tengan que seguir esperando un tiempo más para sus merecidos Oscars.
Nota final: 6,5. No funciona.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Muy buenas escenas dramáticas tienen J.D. con su madre, quizás sea lo mejor de todo. Con su abuela también tiene buenas escenas, pero ¿cómo es posible que todo se resuelva tan rápido? El pibe estaba descarriado, la abuela lo reta un par de veces y ya se vuelve estudiante perfecto y trabajador. Cero evolución.
ResponderEliminarEl final me pareció demasiado poco. El tipo de buenas a primeras decide dejar a su madre que volvió a la heroína a la buena de Dios, que la cuide su hermana (por cierto, personaje muy desaprovechado del cuál no se sabe casi nada) y se va a su entrevista de trabajo. Un final repentino que deja cabos sueltos por todos lados y que no deja bien parado al protagonista. No por dejar a su madre, a quién debía ponerle un límite, sino por dejar todo en manso de su hermana como si no le importara. Ignoro si así fue realmente la historia, pero muy flojo.