Ma Rainey's Black Bottom (titulada aquí La madre del blues) es indiscutiblemente una de las mejores películas de 2020. Excelentemente producida, con grandes actuaciones, una buena banda de sonido y una trama simple pero efectiva.
Basada en una obra de teatro, se inspira en la vida de Ma Rainey, cantante que popularizó en blues en los años 30 y 40, por lo que es considerada la Madre del Blues. En esta película su vida, los problemas con sus músicos, su sexualidad y el la segregación se combinan en una sola historia.
El personaje más carismático y llamativo, el que se come la película de principio a fin, es Levee, interpretado por el recordado Chadwick Boseman. El trompetista atormentado, con una infancia difícil por culpa del racismo, con ganas de lanzarse como solista, enfrentado con el resto de su banda y con la cantante principal. Un personaje entrañable, que genera empatía, puede causar risas y enojos. Una interpretación brillante. Del otro lado, Viola Davis como Ma Rainey también hace una excelente trabajo, interpretando a esta diva odiosa pero con la que también se puede empatizar por momentos. Cabe recordar que ella solo canta la primera canción, en tanto que las otras son interpretadas por otra cantante.
El resto del elenco funciona y se complementa muy bien. Destaco principalmente a Glynn Turman como Toledo, el pianista de la banda, quien tiene memorables discusiones con Leeve. También me gustó el papel de Irvin, interpretado por Jeremy Shamos, el representante blanco de Ma que debe aguantar las estrafalarias exigencias de su jefa, como la de incluir a su sobrino tartamudo en las grabaciones y no dejar de intentarlo hasta que pueda hablar de corrido. La novia de Ma e interés romántico de Leeve, Dussie, interpretada por Taylour Page, es un buen personaje, aunque aparece poco.
Aspectos positivos hay muchos. La banda de sonido es espectacular. La fotografía es brutal. Hay también un brillante trabajo de vestuario. Y finalmente el guion, incluyendo ese sorpresivo final.
La lógica teatral es adaptada perfectamente en esta película, con pocos escenarios y muchos diálogos, todos perfectamente ejecutados.
Hay algunas cosas negativas. El principal pecado de esta película es que es muy corta. Dura 1 hora 40 minutos y siento que podría haberse estirado más. Y ese estiramiento podría haber explorado más la relación de Leeve y Ma, a quienes vemos en pocas escenas en común. O quizás la relación entre los músicos entre sí, o conocer más de Dussie. Pero todo esto no la arruina, simplemente deja la sensación que podría haberse hecho un poco mejor.
En pocas palabras, Ma Rainey's Black Bottom es, sencillamente, excelente. Es casi perfecta, es una película que seguramente se lleve algún premio y es la mejor despedida que Chadwick Boseman podía tener. Demuestra que el paso del teatro al cine no siempre tiene que ser malo.
Nota final: 9. ¡Chicago Forever!
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

El triángulo romántico Leeve-Ma-Dussie me pareció poco interesante, y quizás hubiera venido bien algo más de desarrollo.
ResponderEliminarFinalmente graban, Ma, tras hacerse rogar, firma el contrato, pero antes despide a Leeve, que se vuelve loco, abre esa puerta que lleva a una pared (no entendí si eso simbolizaba algo) y el dueño del estudio le confirma que no quiere grabar sus canciones, por lo que simplemente le paga 5 dólares por cada una. Ya en el climax de su locura, una discusión trivial lleva a que mate a Toledo de una puñalada. En pocos minutos queda claro porque este papel de Chadwick Boseman lo haría merecedor de un premio y queda claro también porque el manejo de la tensión estuvo tan bien hecho. Aunque luego no sabemos que pasó con él ni con Ma ni con la banda. Quizás eso sea lo bueno, que deje tanto a la imaginación del espectador.
La escena final es agregada en la película, no estaba en la obra. Se puede ver a un grupo conformado por hombres blancos, interpretando en un estudio de grabación las canciones de Leeve. Es interesante ver que su interpretación es totalmente mecánica y sin emoción, comparado con las interpretaciones de la banda de Ma que estaban llenas de vida. Según leí, el director quiso mostrar otra "muerte", además de la de Toledo. En este caso, los blancos matando comercialmente la música negra. Una buena metáfora.