domingo, 26 de julio de 2020

Greyhound - Una muy buena producción


 Si Tom Hanks está presente hay un 99,9% de película buena. Y más si está presente en una producción bélica, área en la que este gran actor tuvo grandes papeles (Rescatando al soldado Ryan, Band of Brothers, The Pacific). Por supuesto que, con estas credenciales, y sin ser yo un gran entusiasta de esta clase de películas, auguraba un buen producto.

 Greyhound es una película muy buena, breve y concreta. Tiene un aspecto audiovisual magistral y su duración (1 hora 30 minutos) colabora para poder atrapar al espectador. Sin embargo, sus virtudes también son defectos, porque puede dejar sabor a poco.

 Esta historia se sitúa en la Segunda Guerra Mundial, en el escenario del Atlántico. Una flota mercante de 37 buques intenta llegar hasta Gran Bretaña, escoltada por varios destructores, para evadir a los U-Boots, los temibles submarinos alemanes. El riesgo es mayor porque la flota se encuentra sin cobertura aérea y deben enfrentar con sus recursos la amenaza de los nazis.
 El destructor que encabeza la flota es el USS Keeling, con el nombre clave de Greyhound, comandada por el comandante de la Armada Ernest Krause, encarnado por Tom Hanks, un capitán de trayectoria pero que se enfrenta a su primer desafío en combate. Es un personaje interesante, bien interpretado, al que vemos como un líder con problemas, retos, incluso hasta se deja ver que tiene miedo. Pero nunca lo exterioriza y asume su liderazgo. A lo largo del filme tiene incluso cierto desarrollo. Del resto del elenco hay poco que decir: Cumplen todos, pero no se destacan.
 Lo principal a ponderar es el aspecto técnico. Audiovisualmente uno tiene la sensación de estar dentro del buque en alta mar. Hay un escenario caótico, con corridas, explosiones, disparos y, por momentos, mucha incertidumbre. Si a eso se le suman las escenas de combate el resultado es totalmente satisfactorio.
 El manejo técnico y el guión logra que la película aborde la historia no solo desde el punto de vista de la guerra, ya que permite darse una vuelta por el suspenso, el suspenso que genera la incertidumbre de saber si esa flota llegará a buen puerto o no.

 Habiendo nombrado lo positivo, es momento de mencionar lo negativo. La película resulta muy corta, y eso es una ventaja y a la vez una desventaja. Es una ventaja si uno tiene en cuenta que se una película bastante técnica, con indicaciones de ubicación y de navegación constantemente y eso puede saturar. Pero es una desventaja al observar que no se le da desarrollo a los personajes, a tal punto que no se puede empatizar con ellos ni conocer nada sobre su vida. Ni siquiera el protagonista sale indemne, ya que más allá de sus sensaciones personales durante el combate no se sabe nada de él, salvo por su relación amorosa (que dicho sea de paso, no aporta nada).

 Para resumir, Greyhound es una buena película, muy bien hecha y con una premisa simple y efectiva. Pero a su vez es demasiado corta y da la sensación que podría haber aportado más. Y por cierto uno no puede obviar que en una sala de cine la experiencia resultaría mucho mejor.


Nota final: 8. Tendrá algunos problemas, pero no se hunde (perdón por el chiste malo)

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 21 de julio de 2020

ÚLTIMA FILA Podcast 2020: 002_Ranking de lo mejor y lo peor del cine de la primera mitad de 2020

 Si, el título es demasiado largo. Pero es lo que hay.
 Que no hayan salas abiertas no significa que no se pueda disfrutar de una buena película. Y tampoco nos libra de ver desastres. Por eso es que en esta oportunidad decidí hacer un parate y hacer un top 10 de lo mejor que se vio, ya sea en los cines, ya sea en las plataformas de streaming. Para equilibrar el universo, también un top 3 con lo peor que se vio.
 Espero que para diciembre, cuando sea el segundo ranking del año y el definitivo de todo 2020 haya un mundo medianamente normal.

 Se puede descargar aquí o escuchar en el blog.


Disponible también en SpotifyiVoox y YouTube.

lunes, 20 de julio de 2020

The Old Guard - A mitad de camino, pero aceptable


 Estos tiempos de pandemia sin estrenos en salas (y quién sabe cuánto tiempo más seguiremos igual) nos lleva a recurrir a algo que en tiempos normales sería secundaria: Los blockbusters del streaming, más precisamente de Netflix. Aunque en este caso era difícil negarse, sabiendo que contaba con un gran elenco y que se adaptaba un cómic, por fuera de los grandes universos de DC y Marvel. La expectativa, ergo, era grande, pero moderada.

 The Old Guard (La vieja guardia) es una película modesta, que entretiene y ofrece dos horas de acción interesantes. Pero tiene también baches muy grandes que dejan una impresión no del todo buena. Realmente, por momentos uno puede pensar que fue un desperdicio.

 Basado en el cómic escrito por Greg Rucka (quien aquí es guionista) e ilustrado por el argentino Leandro Fernández, es la historia de un grupo de combatientes inmortales que desde hace siglos luchan por la justicia. Todos son de épocas diferentes, pero logran contactarse mediante los sueños. Mantienen su actividad en secreto, pero con el tiempo surgen interesados en "contactarlos", no con los fines más nobles.
 La líder del grupo es Andrómaca de Escitia, mejor conocida como Andy, encarnada por Charlize Theron, que demuestra aquí porque es una de las mejores actrices actuales y, además, demuestra que el género de acción no le queda nada mal, representando aquí al personaje con el mayor desarrollo de todos. El resto del plantel cumple muy bien su papel y, dentro de las limitaciones del guión, son realmente carismáticos, especialmente Nicky (Luca Marinelli) y Joe (Marwan Kenzari), pero también Booker (Matthias Schoenaerts). La nueva del grupo, la marine Nile (Kiki Layne), tiene buena química con Andy y tiene un desarrollo interesante.
 Yendo a los villanos, Copley (Chiwetel Ejiofor) es el ex-agente de la CIA interesado en reclutar a estos inmortales para obtener su secreto, por más que tuviera que secuestrarlos. Buen personaje, pero demasiado limitado por el libreto. En cambio, el villano principal, Merrick (Harry Mailing), un empresario farmacéutico que no tiene problemas en secuestrar a los inmortales, es un personaje bastante pobre, un villano cliché sin desarrollo, salvo ser un malo malísimo.
 La acción está muy bien, con buenas coreografías, buena fotografía, buenos efectos visuales y muy buen manejo de la cámara. No es una maravilla, y se nota el presupuesto limitado. Pero cumple.

 Sin embargo, es hora de hablar de lo malo. Los defectos vienen por el guión. El principal problema: Se nota demasiado que es una película hecha para su secuela. De ahí que haya demasiadas explicaciones en algunos casos sobre el pasado, y otras situaciones que queden flotando, a la espera de una posible resolución que nunca llega, porque llegará en algún futuro. Incluso hubiera sido más interesante ocupar esa mitad en mostrar más flashbacks de todo el grupo, y no sólo de Andy.
 Siguiendo con estos problemas, la primera parte se me hizo lenta, se toma demasiado tiempo en explicar o desarrollar cosa que quedaban claras desde el minuto cero. Luego llega la acción, que como dije antes está muy bien, pero se hace un poco breve. Y eso, en una película de dos horas con cinco minutos, no es buena señal.

 En resumidas cuentas, La vieja guardia no es mala y cumple con la función primordial de entretener, Pero tiene un defecto enorme: Piensa demasiado en su secuela. Por eso descuida su guión y trata simplemente de mostrar a los personajes, dejar planteada la situación y esperar que todo tenga su resolución futura, que podría no llegar (en esta industria nunca se sabe). Eso la afecta como película individual.


Nota final: 7. A esperar la saga, pero mientras tanto...

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 14 de julio de 2020

365 DNI - Una porquería


 Realmente me pregunto si vale la pena seguir escribiendo esta reseña, porque el título ya es muy claro. Simplemente aclarar que es mi primera experiencia con el cine polaco y honestamente espero que esto sea una equivocación gigante. Confío en que la patria de Chopin tiene mejores cosas.

 Ya me habían comentado que 365 DNI (aquí se llamó 365 días) era una película lamentable. Lo comprobé con mis propios ojos y debo decir que es mucho peor de lo que me decían. Es una basura gigante, que ni merece llamarse película. Perdón si soy demasiado duro, pero estoy indignado.

 La premisa es: El hijo de un líder de la mafia sobrevive a un atentado en su contra (en el que muere su padre) y agonizando encuentra a una mujer muy atractiva con la que se obsesiona. Cinco años después la encuentra y la secuestra, obligándola a vivir con él para comprobar si ella puede enamorarse de él. ¿Es una premisa interesante? No.
 Bueno, hay tantas cosas negativas que no sé ni por donde empezar. Las actuaciones son horribles, tanto de él, Massimo (Michele Morrone) como ella, Laura (Anna-Maria Siecklucka) no transmiten nada, no tiene un buen desarrollo como personajes y se nota que están en una película donde sólo quieren mostrarlos sin ropa.
 Pero lo peor de lo peor aquí viene por el lado del guion y el desarrollo de la historia. No transmite sensualidad (sólo son escenas sexuales como las que se pueden ver en cualquier porno soft), no transmite angustia (la que debería provocar un secuestro) ni tampoco empatía. El supuesto síndrome de Estocolmo (¿cuenta como spoiler? lo siento tanto...) que desarrolla Laura hacia Massimo está ejecutando tan mal que no tiene ninguna credibilidad. Involuntariamente puede dar hasta risa.
 Hablando en serio, no voy a caer en la crítica simple de "glorificar la misoginia" o cosas así. Lo malo aquí es que está todo muy mal hecho y no tiene el toque psicológico que debería tener. Que una mujer secuestrada se enamore de su secuestrador puede llegar a ser una buena trama, pero aquí es un desastre.

 Para no irnos con un sabor de boca tan malo, digamos lo positivo. Aspecto visual. Punto.

 Realmente quisiera poder decir más cosas positivas, pero no hay nada. Es una película olvidable. Probablemente no llegue a estar en un top 100 de películas malas de todos los tiempos. Pero de este año y de los otros años probablemente si. Si alguien de los que lee acá no la vio que me haga caso y no la vea.


Nota final: 4. Y les regalé nota.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

domingo, 12 de julio de 2020

Extraction - Acción para pasar el rato


 Thor. Los hermanos Russo como productores. Y Sam Hargrave (colaborador de los Russo en varias películas) como director debutante. Acción. Listo, me compraron.

 Extraction (Misión de rescate por Latinoamérica) es una película de acción como las de antes. Tiros, explosiones, golpes, aventuras. ¿Eso es algo malo? No necesariamente. Es una película blockbuster con emoción y ya. Quien busque profundidad no la encontrará.

 Generalmente empezaría con la parte actoral, pero en este caso voy a empezar con el aspecto técnico. Antes de eso, un breve resumen del argumento: El hijo de un importante narcotraficante de la India preso cuyo hijo es secuestrado por una banda rival de Bangladesh. Para rescatar al joven llaman a un mercenario australiano que es una máquina de matar, que debe ir hasta Daca (capital de Bangladesh) y enfrentar no solo a la banda criminal sino al poder policial corrompido que la protege.
 Bueno, volviendo a lo técnico. Las coreografías están muy bien, todas las escenas de pelea son magistrales y a esto se le suma un diseño de producción que transmite el entorno ideal, sumado a las escenas de persecuciones y los planos secuencia. Abundan las escenas poco realistas de personas sobreviviendo a cosas imposibles, pero es algo que abunda en este tipo de películas y se puede dejar pasar. No así ciertas escenas con un CGI demasiado barato.
 Ahora vamos a las actuaciones. Chris Hemsworth como el poderoso mercenario Tyler Rake, quien más que por el dinero es motivado por sus traumas personales, cumple un excelente papel pero, hay que decirlo, es un personaje bastante plano y cliché. Quizás por las limitaciones del guion, pero realmente no llega a ser carismático. El adolescente indio, Ovi Mahajan, interpretado por Rudhraksh Jaiswal, es un buen personaje, pero no llega a desarrollar una buena química con el protagonista. Repito que en estos casos los problemas provienen más del libreto que de los talentos actorales.
 El elenco secundario oscila entre lo discreto y lo intrascendente. Golshifteh Farahani como la colaboradora de Nik Khan no hace mucho pero funciona, en tanto que Saju (Randeep Hooda), el encargado de cuidar en primer lugar a Ovi, también funciona, aunque se nota que se le quiso dar un mejor desarrollo (si bien no funcionó). El malo, el narcotraficante bengalí Amir Asif (Randeep Hooda) es bastante pobre como villano. Totalmente desperdiciado David Harbour como Gaspar, amigo de Tyler, quien apenas tiene un cameo y podía dar más.

 Dicho lo bueno y lo malo, vamos a lo peor. Y si señores: El guion. Uno entiende que al tratarse de una película de acción pura y dura hecha para entretener este aspecto no sea el más cuidado. Pero aún así, el desarrollo de la historia deja mucho que desear y queda muy por detrás de otras películas del género (como John Wick). Clichés, lugares comunes y situaciones que no llegan nunca a desarrollarse. Quizás podría haber funcionado mejor como película corta, pero al llegar a casi las dos horas se podría haber elegido contar algo mejor.

 Para terminar hay que decir que Extraction es una película entretenida con mucha violencia y acción. Se supone que eso es lo que busca el público al que va dirigida. Pero aún dentro de ese género hay ciertas limitaciones que no se pueden obviar.


Nota final: 7,5. Poco, pero efectivo.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

viernes, 10 de julio de 2020

The Call of the Wild - Buenas intenciones y resultado final aceptable


 Aquí vamos con otra película que en su momento dejé pasar pero a la que recurro ahora por la abstinencia de cine. Realmente no me generaba mucho interés, en parte por lo que anduve viendo de anticipo, en parte porque es una historia ya adaptada muchísimas veces. Pero Harrison Ford es Harrison Ford.

 The Call of the Wild (llamada por aquí El llamado salvaje) es una película con gusto a mediocre, pero que termina con un resultado positivo. Por no ser excesivamente pretenciosa es que termina siendo disfrutable y entretiene. Lamentablemente, tiene defectos demasiado grandes como para dejarlos pasar.

 La historia se basa en la novela de Jack London del mismo nombre, sobre las aventuras de un perro de ciudad que por distintas vicisitudes termina siendo un perro de trabajo arrastrando trineos en plena fiebre del oro en el Yukon. Tendrá como compañero a un humano que tendrá un viaje espiritual similar al suyo.
 Los animales de la película, al margen de la forma en que fueron diseñados (tema que comentaré más adelante) son los verdaderos protagonistas, especialmente el perro Buck, que pasa de ser un perro consentido en la ciudad a trabajar y a relacionarse con la naturaleza, mediante el contacto con sus lobos. Tiene un papel muy bueno. Los otros perros también tienen sus momentos, incluso los cameos de osos, lobos, renos, hasta conejos.
 Respecto a los humanos, la película se divide en dos partes. En la primera el protagonista es Omar Sy como Perrault, el cartero que adopta a Buck para que tire de su trineo y termina conectando con él. Este personaje me gustó bastante, tiene bastante carisma e incluso algunos momentos graciosos. Lo mismo de su compañera François (Cara Gee). También esta primera parte quizás es la más complicada de ver, porque se ven escenas bastante duras, pero por suerte termina muy bien.
 La segunda parte tiene en el papel protagónico a Harrison Ford, encarnando a John Thornton, un melancólico hombre solitario que debe afrontar la muerte de su hijo, que encuentra en Buck a un gran amigo. Un personaje interesante, con un buen desarrollo y una gran química con el perro.
 El problema viene de parte del villano, Hal, interpretado por Dan Stevens, obsesionado por encontrar oro. Un personaje patético, digno de una mala caricatura. Realmente fuera de tono con el resto del filme.

 Para destacar como positivo, varias escenas de acción, dándoles doble mérito por reproducir tan bien los paisajes. También la banda de sonido funciona. Y como dije antes, la trama está muy bien ejecutada. Además está todo muy cuidado, para no aportar escenas demasiado turbias.
 Momento de destacar lo negativo. Lo primero y principal, lo peor que tiene esta película (junto con el villano) es el CGI. Los primeros minutos de Buck son paupérrimos, unos efectos dignos de las live action de Scooby Doo. Causa incluso hasta incomodidad. Lo mismo a los otros animales. Con el tiempo esto se va diluyendo, aunque probablemente esto se deba a que empiezan a abundar las escenas nocturnas. Por cierto, aunque antes ponderé el diseño de producción, también hay que decir que el CGI también arruina muchos escenarios, en donde todo se ve terriblemente exagerado y falso. Por momentos pensé que hubiera sido mejor que esta película fuera completamente en CGI.

 Es una película de aventuras para toda la familia. En ese sentido cumple con su objetivo. También consigue centralizarse en el perro en vez de los humanos y transmitir un buen mensaje. Pero tiene algunas cosas negativas demasiado grandes, lo que altera el veredicto final.


Nota final: 7. Para pasar un buen rato con toda la familia (incluyendo al perro).

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

miércoles, 8 de julio de 2020

Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga - Una simpática y extravagante historia


 No soy muy fan de Will Ferrell, diría más bien lo contrario. Y por vivir en esta parte del mundo el festival de Eurovision me es totalmente ajeno. Tampoco las imágenes promocionales me llamaban mucho la atención, parecía ser más un show bizarro que otra cosa. Sin embargo, insistieron tanto que la vi. Mi opinión cambió totalmente.

 Eurovision: La historia de Fire Saga (tengo que abreviar un poco) es una excelente comedia y muy disfrutable. Desde el punto de vista musical, visual, desde el humor, desde el homenaje respetuoso y ácido, en fin, una película que seguramente satisface a todos. No obstante, también tiene sus limitaciones, aunque estas limitaciones son propias de una obra de su género.

 En resumidas cuentas, la película cuenta la historia de dos amigos islandeses que se dedican a la música, forman un dúo llamado Fire Saga y sueñan con ganar el festival de Eurovision. El problema es que sus presentaciones suelen ser ridículas y nadie tiene fe en ellos. Una vez consiguen llegar al festival empiezan los problemas.
 Como dije anteriormente, Will Ferrell no es uno de mis cómicos favoritos y no suelo conectar con sus producciones. Sin embargo, aquí creo que hace un papel bastante correcto y su personaje de Lars Erickssong es entrañable, aunque por momentos odioso y predecible (¿será que siempre hace del mismo personaje?). Su pareja del dúo, Sigrit Ericksdóttir, interpretada por Rachel McAdams acompaña este mismo desempeño, haciendo un papel correcto, pero no demasiado llamativo. No diría que los protagonistas no funcionan, pero lejos están de ser los dos personajes más atrayentes, a pesar de su química y a su amor no declarado. Lo mismo puede decirse de Pierce Brosnan que interpreta a Erick, el padre de Lars, y no es un personaje memorable.
 En cambio, quien creó que hace un excelente papel y se come la película es Dan Stevens, quien hace del artista ruso Alexander Lemtov. Personaje carismático, el más gracioso de todos y el que da lugar a muy buenas escenas. También su colega rusa Mita Xenakis (Melissanthi Mahut) tiene buena química con él, pero tienen pocas escenas juntos. Volviendo a Islandia, me hubiera gustado ver más escenas de Victor (Melissanthi Mahut).

 Más allá de las actuaciones hay otros aspectos a destacar. El primero y principal: La música. Tanto las canciones de Fire Saga como la de Lemtov y algunas otras (la de Moon Fang, una de mis favoritas) son tan pegadizas que es inevitable no buscar el playlist después de ver la película. Un reconocimiento especial a todos los involucrados en la banda sonora. Y también una mención especial para Demi Lovato, aunque no aparece mucho, y para los ex-ganadores del festival que tienen sus cameos.
 Otro aspecto muy destacable: El visual. Tanto los paisajes de Islandia como el escenario del festival y sus shows, incluso el estrafalario vestuario de los integrantes de Fire Saga y de otros participantes. Audiovisualmente, una gran película.
 Finalmente, el humor. En parte homenaje a Islandia y a Eurovisión, en parte también humor ácido. En general estuvo bien manejado.

 Dicho todo lo bueno, es hora de lo malo. El primero y principal: El guión. La historia es ultra trillada y predecible. Otra vez el cuento de los músicos frustrados que quieren triunfar y que están cerca de lograrlo... ¿cuántas veces lo vimos ya? Entiendo que al tratarse de una comedia bizarra el argumento no busque profundidad, pero no sería justo tampoco omitir este defecto.
 Otra cosa que creo que no funciona es que ciertos chistes se repiten demasiado y no tienen mucha gracia. Como dije antes, la comedia funciona pero hay ciertos chascarrillos que dejan de ser graciosos, o que no lo son nunca, y sin embargo se repiten.

 En resumidas cuentas, Eurovision: Fire Saga es una película divertida, con una excelente banda de sonido y un buen aspecto técnico. Ideal para distenderse y pasar un buen rato. Siendo críticos, tiene varios defectos y seguramente el público más exigente no la encuentre aceptable. Mi recomendación: No hay que tomársela en serio.


Nota final: 8. Lo mejor: La playlist está en Spotify. Lo malo: Canciones muy cortas.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO