jueves, 28 de noviembre de 2019

The Irishman - Una joya cinematográfica


 Martin Scorsese, uno de los mejores directores de la Historia. Tres monstruos de la actuación, ganadores de Oscar los tres. Una temática más que interesante. Listo, no hay nada más que explicar en la previa. Es inevitable que el producto final sea una maravilla.

 El Irlandés es una de las mejores películas del año y de los últimos tiempos. Una obra maestra de las que no se ven muy seguido. Tres horas y media casi perfectas, con apenas algún que otro defecto. Pero todo el que la vea va a concluir que verla es una experiencia que vale la pena.

 Está basada en hechos reales, en la historia de Frank Sheeran, sindicalista camionero y matón a sueldo estadounidense de familia irlandesa, que entre los años 50 y 60 participó del turbio mundo del sindicalismo y la mafia, realizando trabajos para el famoso Jimmy Hoffa. La película es, básicamente, un anciano Sheeran contándonos toda su trayectoria.

 Ya que los mencionamos, Robert De Niro como Frank hace una interpretación casi perfecta, demostrando nuevamente porque es uno de los mejores actores de Hollywood. Lo mismo puede decirse de Al Pacino como Hoffa, quien lo interpreta de forma magistral. El trío lo completa Joe Pesci como el líder mafioso Russell Bufalino (primo de William Bufalino, abogado de Hoffa), con otra interpretación memorable. Estos tres actores hacen un excelente trabajo y además tienen una gran química entre los tres. Lo mejor del filme.
 El guión es una maravilla. Permite que la historia se desarrolle muy bien, centrándose en Sheeran, pero sin dejar de darle espacio a los demás protagonista. También es rescatable la forma en que se maneja la tensión y se alterna con escenas más relajadas, incluso cómicas. Y otra cosa muy positiva es que enlaza constantemente con la realidad histórica de ese momento, por lo que la película además es un documental.
 Finalmente, el aspecto técnico es casi perfecto. Fotografía (buen manejo de los colores), edición (incluyendo tomas de cámara), un diseño de producción muy bien hecho que remite a los '60, una excelente soundtrack, el manejo del sonido... realmente hay poco que señalar. Se pueden agregar las escenas de asesinatos, artísticamente muy bien hechas.

 Dicho todo lo positivo haré entonces tres críticas puntuales, si bien la primera es inevitable. Hay demasiados personajes, y si bien el trío protagónico se devora la película hay personajes como Bill Bufalino (Ray Romano), el mafioso Fat Tony Salerno (Domenick Lombardozzi) o el antagonista principal Tony Pro (Stephen Graham), rival de Hoffa que quizás merecían más tiempo en pantalla. Incluso Harvey Keitel como Angelo Bruno que hace apenas un cameo hubiera sido interesante de ver. Sin embargo, entiendo que al tratarse de una película tan extensa esto era difícil de aplicar.
 Eso conduce a la segunda crítica: Su duración. Entiendo que se no se trata de cine comercial de consumo masivo (aunque End Game duró tres horas, eh Scorsese) y que necesita desarrollo. Pero a la vez no puedo evitar pensar que le sobran algunos minutos y que quizás se podía ser más concreto, maxime teniendo en cuenta que hacia la mitad la película baja mucho su intensidad y que al mismo tiempo tiene un final muy acelerado. Quizás debía ser más equilibrado.
 Por último, si bien destaqué el aspecto técnico, hay algo en lo que se cometieron algunas fallas. El rejuvenecimiento digital hacia De Niro, Pesci y Pacino en líneas generales está muy bien y realmente se logra reconstruir a los actores en su juventud. Pero por momentos, en especial las escenas más antiguas y sobre todo al tener las primeras impresiones, en donde se ve inevitablemente falso, y eso quita un poco el centro de atención de la trama. Opino que se abusó un poco de estos deep fakes.

 Las críticas que se le pueden hacer son menores ante sus enormes virtudes y aciertos. The Irishman es una obra magistral del cine de los últimos años, reinventa el género de gangster y apuesta por una duración poco común, resultando exitosa en ambas metas. Y a eso se le suma un aspecto técnico brillante, grandes actores, una historia atrapante y, especialmente, un director monumental. Definitivamente hay que verla y disfrutarla.


Nota final: 9,5. Brillante.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

sábado, 23 de noviembre de 2019

Ford vs. Ferrari: Contra lo imposible - Una gran película que pide pista


 Antes que nada, quiero pedir disculpas por el chiste malo del título.
 Me confieso un desconocedor casi total del automovilismo, sabiendo sólo cosas básicas. Esta historia, por ejemplo, la desconocía. Sin embargo, no por eso tenía bajas expectativas. Al contrario, eran altas teniendo a un gran director como James Mangold y con un excelente elenco.

 Ford vs. Ferrari es una película magistral, que combina aspectos brillantes. Buenas actuaciones, buenos aspectos técnicos, buen diseño de producción y una historia atrapante. Si bien no es perfecta, sus virtudes sobrepasan largamente sus defectos.

 La historia se centra en la rivalidad entre Ford y Ferrari en la década de los '60, cuando la compañía con sede en Detroit intentaba pisar fuerte en el mundo de las carreras y debió enfrentarse a la primacía de la mítica compañía italiana. Una historia que seguramente será atrapante para los fanáticos del automovilismo, pero que seguramente poco entusiasmo podía generar en los ajenos a esta temática. Sin embargo, el primer gran logro del filme es lograr que propios y ajenos se encuentren inmersos en el tema y que puedan vivirla como propia.

 Parte de esa unión se consigue con el elenco. Sobresale un siempre brillante Christian Bale interpretando al pedante pero muy talentoso piloto Ken Miles, quien pasa de ser un desconocido a ser un corredor de las 24 horas de Le Mans. El desarrollo del personaje, desde su carácter de ignoto a tener el mundo a sus pies, está muy bien manejado, y su carisma, basado en su personalidad desagradable, funciona perfecto.
 Del resto del elenco, Matt Damon como Carroll Shelby, un ex-piloto ahora ingeniero automotriz, el encargado de diseñar los autos de Ford para la carrera, también se luce, especialmente en su química con el personaje de Bale. Otro personaje que me resultó muy interesante es Lee Iacoca, encarnado por Jon Bernthal, el ambicioso vicepresidente de Ford quien convence a los directivos de incursionar en este mundo. Caitriona Balfe como Molly, la esposa de Ken, es otro personaje bastante interesante. A ambos me hubiera gustado verlos en más escenas, ya que conforme avanza la historia sus roles se vuelven menores.

 Es difícil catalogar esta película. Puede ser una biopic, pero también tiene escenas de acción, momentos dramáticos e incluso momentos de comedia que funcionan muy bien. De ahí que insista con que el guión es de lo mejor que tiene. Rescato especialmente como durante la tensión final de la carrera aún así se las arreglen para algunas escenas cómicas entre los técnicos de Ford y los de Ferrari.
 Y finalmente, un aspecto que para mí es sublime: El técnico. La edición de sonido, los efectos visuales, la fotografía, el diseño de producción (realmente nos sitúan en los años 60) son brillantes. Muy especialmente, las secuencias de acción en las carreras, con todas sus curvas y sus accidentes, muy especialmente la carrera final, en donde el ámbito de la carrera está perfectamente recreado. Realmente uno puede sentir la adrenalina de las pistas.

 Habiendo hecho un racconto positivo ¿qué hay de malo? Por un lado, como dije antes, siento que muchos personajes se pierden a lo largo de la trama. Otro problema es, a mi entender, una duración un tanto excesiva. Siento que las dos horas y media son demasiadas. Y finalmente, el final siento que es un poco forzado y muy ajeno a la atmósfera de las escenas anteriores.

 No obstante, es una película recomendable de ver. No hace falta ser un fanático de las pistas para disfrutarla, cualquier persona que ame el buen cine la puede pasar bien. Si bien la duración le juega en contra, sus personajes, sus escenas y su guión compensan.


Nota final: 8,5. Hay que verla si o si

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Dr. Sueño - Una digna secuela


 ¿Cómo se le puede hacer una secuela a El Resplandor, a un clásico del cine, una película casi perfecta, una obra maestra de un maestro Stanley Kubrick? La pregunta no es sólo sobre si es posible, también sobre si es conveniente. De ahí que esta secuela plantease ciertas preguntas pero expectativas no muy buenas, aún a pesar de contar con un buen director como Mike Flanagan, con buenos antecedentes en el terror como Gerald's Game (también basada en Stephen King) o La maldición de Hill House.

 Dr. Sleep es una película que inevitablemente vivirá a la sombra de su predecesora y nunca va a poder superarla, aunque probablemente esa tampoco era la intención. Como película en sí tiene muchos puntos positivos y algunos negativos. Lamentablemente, por la comparación sale perdiendo algunos puntos más.

 La historia se sitúa unos 39 años luego de los sucesos de The Shinning, con un Danny Torrance adulto con una vida deprimente, niños que tienen poderes mentales (el "resplandor") y una secta encargada de secuestrarlos para quitarles ese resplandor (vapor) para alimentarse del mismo para alargar su tiempo de vida. Una premisa que en un primer momento resulta atrayente, y el hecho de sumarle el legado de aquella gran película le aportaba curiosidad.

 Yendo a las actuaciones, el Danny adulto encarnado por Ewan McGregor es un buen personaje, muy interesante y muy convincente como una continuación de aquel niño de la primera parte. También vi en su personaje algunas pinceladas de Mark Renton (y en cuanto a la apariencia, no puedo dejar de mencionar el parecido con Obi Wan). Quien también es una revelación es la joven Kyliegh Curran como Abra, la niña con poderes que descubre a Danny y descubre también la existencia del grupo de secuestradores. La química entre ambos es buena. También lo es entre Danny y el fantasma del cocinero Dick, con Carl Lumbly reemplazando dignamente a Scatman Crothers.
 Sin embargo, el énfasis quiero ponerlo en los villanos. Muy especialmente en Rebecca Ferguson como Rose, la mujer del sombrero, líder de esa maligna comunidad. Un personaje muy carismático e interesante, a tal punto que se come la película y resulta ser la verdadera protagonista. Y mantiene una buena química también con el Cuervo, encarnado por Zahn McClarnon, su amante y mano derecha en la secta. En tanto, no pude conectar con el personaje de Emily Alyn Lind, Snakebite Andi, una colaboradora de su grupo que logra controlar la mente de los demás.
 La película muestra las actividades del grupo de devoradores de almas por un lado, los dones de Abra por otro y los traumas de Danny (sus problemas con el alcohol, su futura redención trabajando en un hospital y ayudando a los ancianos utilizando su poder) por otro. Luego confluyen en un enfrentamiento.

 Y ya que hablo de la historia, ahí hay algunos problemas. Las dos primeras partes, con las historias por separado y en donde el terreno es más paranormal y psicológico, es brillante, con escenas impactantes muy duras y muy sutiles easter eggs a la película de Kubrick. Sin embargo, baja su nivel hacia el final, paradójicamente sin bajar su intensidad. No entraré en el terreno de spoilers, pero hacia el final se pierde la sutileza, las referencias a la primera película son más directas y forzadas. Y más allá de las referencias, la película pasa de un clima de horror a tener un clima de acción violenta sin escalas.
 Eso trae aparejado otro problema: La película es larga, pero a la vez es corta. Con esto quiero decir que si durase lo mismo o incluso más pero hubiera extendido el desarrollo de los personajes, especialmente de Rose, estaría mejor. Pero aquí queda una sensación extraña, porque la película se toma su tiempo para el desarrollo, pero el desenlace es casi instantáneo sin desarrollo alguno.

 Para no irnos con un sabor amargo, rescato otros aspectos positivos: Lo visual, el sonido y la forma en manejan una atmósfera asfixiante durante gran parte de la historia. Muy buen trabajo técnico. Y le doy un crédito aparte por no recurrir a los efectos rejuvenecedores y buscar actores parecidos.

 En síntesis, una buena película, que probablemente funcione mejor individualmente que como secuela. Probablemente la mochila de cargar con la película de 1980 sea muy grande, y se nota en los pocos defectos antes nombrados. Aún así, y recordando que está se aleja del terror psicológico para acercarse al terror fantástico, logra salir airosa y ofrecer un muy buen producto.
 Finalmente, aclaro que no leí el libro, por lo que la crítica se limita a las películas.


Nota final: 8. Las segundas parte de los clásicos pueden ser buenas.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 5 de noviembre de 2019

Terminator: Dark Fate - Poco pero aceptable


 El estreno de una nueva película de Terminator me toca de cerca. En primer lugar, porque las dos primeras, y en especial la segunda, formó parte de mi infancia y tiene mucho valor para mí. Y en segundo lugar, relacionado con la anterior, no me gustaron nada las últimas tres, en especial Genisys, que me pareció una abominación absoluta. Por eso esta nueva la iba a ver con una expectativa igual a cero, más allá de darle una muy remota chance al optimismo por tener a James Cameron como productor.

 Terminator: Dark Fate es una película mediocre y en lo personal no me gustó. Sin embargo, debo admitir que no es tan mala como yo esperaba que fuera, que está por encima de sus predecesoras absolutas y que incluso puede llegar a ser entretenida. Por lo tanto, no es mala, pero si lo es comparada con la saga que le da inicio.

 Debe recordarse que no es una continuación propiamente dicha, algo ya típico en este mundo con viajes en el tiempo tan confusos. En teoría se sitúa luego de Terminator 2, exceptuando la 3, 4 y 5. En este nuevo futuro al parecer las máquinas del mal están encarnadas por un nuevo Skynet llamado La Legión. Estos envían al futuro a un droide (muy similar al de Terminator 2) para acabar con una futura líder de la resistencia, al mismo tiempo que la resistencia envía otro para salvar a esa líder del futuro (también similar a Terminator 2). En esa misión esta droide es asistida por personajes clásicos de la saga que hacen su retorno.
 El principal problema de la película es su guión. Por un lado, lagunas gigantes que dejan dudas enormes sobre como se llegó a ese punto. Por otro lado, esa decisión maldita de los primeros segundos, que en apenas una escena pisotea todo el legado de esta saga (es spoiler, lo dejo para los comentarios, pero quien la haya visto sabe a que me refiero). Y finalmente, como ya lo dejé entrever, mucho remake de Terminator 2.
 Otro defecto de la película es el visual. Hay escenas de rejuvenecimiento muy deficientes. Y hay otras en donde los efectos saturan demasiado, e incluso se quedan a la altura de la segunda parte de la saga, sin dejar de recordar que esa película es de hace casi 30 años.

 ¿Cómo va por el lado de las actuaciones? De los protagónicos, Linda Hamilton vuelve a ser Sarah Connor y se come la película. Vuelve a mostrar porque es un personaje tan querible y admirable. De las dos protagonistas nuevas, la humanoide protectora Grace encarnada por Mackenzie Davis es un buen personaje muy interesante. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de la elegida Dani, interpretada por Natalia Reyes, un personaje bastante soso sin mucha evolución (de la nada pasa de ser una empleada mexicana a ser una heroína badass). Sin embargo, más allá de actuaciones individuales, las tres tienen muy buena química.
 Siguiendo con los latinos, Gabriel Luna como Rev 9 ofrece poco, y parece una mala copia del T-1000 de Robert Patrick. El buen Arnold Schwarzenegger, un droide que finalmente cumplió su misión y desarrolló características humanas con el nombre de Carl, es un gran personaje, pero al igual que en películas anteriores le gana demasiado la comedia y pierde seriedad. Una penaa.

 Finalmente, tras tantas negativas, diré que algo positivo, a pesar del exceso de CGI, son muchas las buenas secuencias de acción. En el fondo quienes vemos estas películas, más allá de las tramas, buscamos acción pura y dura, y la película lo ofrece.

 Las conclusiones finales a las que podemos arribar ubican a esta película por encima de sus predecesoras, incluso en un top 3. Y lejos, muy lejos, lejísimos diría, de los dos primeros episodios. No es una película mala y puede entretener, pero para ser de la saga de Terminator es muy pobre. En otras palabras: La primera y la segunda siguen siendo las únicas canon. Punto


Nota final: 6. Hasta la vista saga, no sigan más.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

jueves, 31 de octubre de 2019

Zombieland 2: Tiro de gracia - Una secuela correcta


 La primera de Zombieland allá por el 2009 fue un verdadero hito. Volvió a poner a los zombies en el tapete (cuando aún no existía TWD) pero no con terror clásico, sino en forma de road movie con muchísimo humor negro y sarcasmo, además de contar con personajes muy carismáticos. Diez años después llega su secuela y la expectativa no es muy alta, pero tampoco muy baja. Fue una buena película que gustó a todos, pero ¿era necesaria una secuela después de una década?

 Zombieland: Double Tap es una muy buena película que ofrece el entretenimiento que todos esperábamos que ofreciera. Sin embargo, queda por detrás de su primera entrega y presenta muchas lagunas. No la arruinan, pero si la ponen en su lugar.

 La historia sigue el periplo de nuestros amigos Tallahassee, Columbus, Wichita y Little Rock, esta vez en la Casa Blanca. Con nuevos desafíos en el grupo, como la conflictiva relación padrastro hijastra entre Tallahassee y Little Rock o el noviazgo cada vez más comprometido de Columbus y Wichita. Esta película nos ofrece nuevos escenarios (el museo de Elvis Graceland, la comuna hippie Babylon) y nuevos datos respecto a los tipos de zombies, sin dejar de mencionar que las reglas siguen vigentes.
 Comencemos con los personajes ya conocidos. Woody Harrelson encarna a Tallahassee, quien sigue siendo el personaje tan querible de siempre, mezcla de un redneck con un badass (y obviando que Woody es uno de mis actores favoritos). Jesse Eisenberg como Columbus también mantiene su encanto, el del nerd neurótico fiel a sus reglas, cada vez más enamorado de su novia. Y ya que la mencioné, Emma Stone como Wichita hace otro gran papel (después de todo es una ganadora de Oscar), si bien se encuentra limitada por ciertos aspectos de guión que más tarde desarrollaré. Sin embargo, no todos relucen: Abigail Breslin vuelve a interpretar a la joven Little Rock, la más joven del grupo. Pero aquí pierde todo su carisma. Es entendible que lo pierda porque ya no es una niña, pero aún así su personaje es bastante soso y plano y su único desarrollo es el de servir como hilo conductor para conducir a nuevos escenarios.
 De los personajes nuevos hay que empezar haciendo una mención a Madison, interpretado por Zoey Deutch. La rubia tonta, pareja ocasional de Columbus, rival de Wichita y odiada por Tallahassee, es un personaje espectacular, muy divertido que por momentos se come la película. En cambio, muy desaprovechada Rosario Dawson como Nevada, casera de Graceland e interés romántico de Tallahassee, quien muestra algunas cosas interesantes pero apenas aparece. Y lo mismo podemos decir de Luke Wilson como Albuquerque y Thomas Middleditch como Flagstaff, quienes aparecen como otras versiones de Tallahassee y Columbus y podían tener mucho potencial, pero aparecen demasiado poco. En cambio, totalmente olvidable el personaje Berkeley, interpretado por Avan Jogia, el novio hippie de Little Rock, quien, salvo por tocar la guitarra y decir que no cree en las armas, no ofrece nada.

 El principal aspecto negativo es el guión. Hay conceptos, como las diferenciaciones entre los distintos tipos de zombies, que apenas se mencionan, cuando tras diez años seguramente muchos queríamos saber más de este nuevo mundo. Otros conceptos se repiten de la primera (las hermanas fugándose, Tallahassee diciendo que quiere encontrar su camino). Como ya dije antes, este guión desaprovecha a muchos personajes, tanto de los nuevos como los clásicos. Y el final está muy bueno (lo dejo para la sección spoiler), pero el ritmo de la película no es constante y por momentos se vuelve aburrido.
 ¿Lo positivo? Lo visual. Y el humor, si bien más diluido que en el primero, funciona.

 A pesar de todo lo dicho anteriormente, es una buena película y una digna secuela. Pero aún así presenta limitaciones y deja gusto a poco, porque se podría haber hecho algo mucho mejor. Si se desarrollaban más algunas cosas y otras se descartaban estaríamos ante una película posiblemente mejor que su primera edición. Aún así, como ya dije, tiene mucho para rescatar.


Nota final: 8. Regla #1: Una segunda parte puede ser buena, aunque difícilmente supere la primera.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

sábado, 26 de octubre de 2019

Maléfica: Dueña del mal - Muy poco que rescatar


 La primera parte de Maléfica no me gustó nada, salvo en algunos aspectos técnicos y la actuación de Angelina Jolie. Si bien la intención era positiva me pareció un insulto, por un lado al clásico La Bella Durmiente y por el otro al personaje de Maléfica, uno de los mejores villanos de Disney. Si la intención era reversionar la historia y darle más protagonismo no funcionó.

 Por lo tanto, no tenía ninguna expectativa para su segunda parte. Y aún así, Maléfica: Dueña del mal es una película total y absolutamente mediocre, con algunos puntos fuertes pero que en general arroja un resultado negativo.

 La historia transcurre un tiempo luego de la primera, con una Aurora ya consagrada como reina de los páramos y reconocida por las criaturas mágicas y enamorada del príncipe Phillip, cosa que su protectora Maléfica rechaza. Cuando es el momento de consagrar la unión entre ambos en el reino de Ulstead empiezan los enfrentamientos entre los humanos y los seres mágicos. En esta última parte aparecen en escena las hadas oscuras similares a Maléfica, quienes declaran la guerra.

 Un primer problema que esta película presenta es que está repleta de clichés y lugares comunes. Es una historia que prácticamente uno podría ir haciendo sobre la marcha, porque se cae en lo típico de una moraleja sobre naciones enemigas que se odian por ser diferentes con una historia romántica en el medio. Pierde de esta forma uno de los pocos aspectos positivos de su predecesora, que intentaba mostrar una historia fuera de lo común (aunque no lo conseguía del todo).
 Respecto a las actuaciones, tenemos dos grandes protagonistas. Por un lado, Maléfica encarnada por Angelina Jolie quien vuelve a hacer un buen trabajo como anti-heroína y heroína a la vez. Por el otro, la ambiciosa reina Ingrith encarnada por Michelle Pfeiffer, quien oculta sus intenciones de masacrar a los seres mágicos y las hadas, la cual también es un buen personaje. Pero ambos se encuentran limitados por el guión antes mencionado.
 Algo similar se puede decir de la Aurora de Elle Fanning, quien tiene más protagonismo que en la anterior, pero no deja de tener un desempeño bastante pobre por lo plano del argumento. Y también se puede decir lo mismo del rey John, interpretado por Robert Lindsay, quien es el rey bueno que quiere la paz entre los pueblos, pero aparece poco. Del bando de las Hadas Oscuras, muy poco potencial desarrollado de Conall (Chiwetel Ejfoor) y Borra (Ed Skrein), cuya historia podía ser interesante pero se queda a mitad de camino. En cambio, roles olvidables de otros personajes, como el principe Phillip (Harris Dickinson, ¿por qué no fue otra vez Brenton Thwaites?) o las tres hadas Knotgrass (Imelda Staunton), Thistlewit (Juno Temple) y Flittle (Lesley Manville). Por último, Dival el cuervo (Sam Riley) pasa a ser un alivio cómico bastante insufrible.

 Visualmente es una película sobrecogedora (si bien por momentos los efectos especiales pueden saturar) y como entretenimiento para toda la familia funciona bien, sin dejar de destacar que las escenas de batalla son de lo mejor, al igual que en la primera parte. Pero eso no alcanza para decir que es una buena película, porque es tan básica que no sobresale en nada.

 La mejor forma de resumir esta película es decir que comienza siendo una reversión de Shrek 2, luego pasa a tomar cosas de Game of Thrones (quien la haya visto sabrá de qué hablo) y de la trilogía del Hobbit, y todo esto espolvoreado con cosas de Avatar. ¿Puede salir algo bueno de eso? Para nada. El resultado es mediocre.


Nota final: 6. Colorín colorado, este live action ha fracasado.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

lunes, 14 de octubre de 2019

Midsommar - Impactante, de calidad, pero se queda


 Un de las mayores sorpresas del año pasado fue Hereditary, la película de terror mezcla de thriller psicológico y horror sobrenatural, sórdida y genial a la vez, dirigida por Ari Aster. Por eso es que su siguiente película generaba tanta expectativa.

 Midsommar es una película correcta desde todo punto de vista. Desde el técnico, desde las actuaciones, desde el guión. Muy bien hecha. Pero tiene varias limitaciones y da la sensación de haberse excedido en muchas de sus intenciones.

 Comenzando por lo positivo, visualmente es una película maravillosa. La premisa es la del terror a plena luz del día, a contramano de la mayoría de las obras del género. Además de ser muy interesante también está excelentemente ejecutado, y los planos conseguidos son una genialidad. Consiguen transmitir el suspenso a pesar de su claridad. Y eso se acompaña con una buena banda sonora y un buen trabajo de sonido.
 La premisa es la historia de una joven traumada por el asesinato de sus padres a manos de su hermana que se suicidó y en medio de una relación conflictiva con su novio. Ambos viajan a Suecia con tres amigos (incluyendo un ex-novio de ella, que es sueco) para conocer los rituales de una comunidad campesina para recibir la primavera. Por supuesto que no es una comunidad campesina cualquiera y que la historia conduce a perturbadores rituales, y más perturbador aún, a plena luz del día.
 Yendo a las actuaciones, la protagonista Dani (Florence Pugh) hace un excelente trabajo. Lo mismo puede decirse que su novio Chris (Jack Reynor). La relación entre ellos no es la mejor, y justamente esa sensación de novios con poco interés queda bien plasmada. Pelle (Vilhelm Blomgren), el sueco, podía tener más potencial, pero aparece bastante poco. El resto de los amigos, incluyendo a la pareja de británicos que quiere casarse en la comunidad, aunque tienen pocas escenas, hacen un trabajo aceptable. Lo mismo se puede decir de los integrantes de la secta, quienes progresivamente van mostrándose más turbios.

 Entonces ¿qué aspectos negativos se puede nombrar? En primer lugar, una excesiva duración. Dura dos horas y media, y creo que hay por lo menos 20 minutos de más que se gastan en detalles sin importancia de ciertos rituales o en tomas repetidas sobre imágenes con el único propósito de hacerlas más perturbadoras. Incluso hasta creo que hubo un mal uso del tiempo y que si no se quería recortar se podría haber empleado mejor mostrando con más detalle el destino de ciertos personajes que desaparecen sin explicaciones.
 Otro aspecto negativo es que la historia es algo predecible (en parte quizás por esos baches sobre ciertos personajes antes nombrados). También puede decirse que ciertos ítems se mencionan al pasar y no se desarrollan. Probablemente consecuencia del hecho de girar en círculos en varios momentos, pensando más en el impacto que en la trama, que como dije antes podía tener mucho potencial.
 Y por último, aunque las comparaciones son odiosas, este filme se queda bastante por detrás de su predecesor Hereditary. No sólo por su calidad, sino porque también retoma varios elementos ya vistos (familia traumática, rituales sangrientos). Por otro lado, las similitudes con The Wicker Man son inevitables y por momentos parecen más un plagio que un homenaje.

 Midsommar es una buena película. No es tan buena como Hereditary, no es perfecta. Pero es correcta, no deja indiferente a nadie y merece la pena verla.


Nota final: 7,5. Muchos aspectos rescatables

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO