martes, 28 de mayo de 2019

Hellboy - Muy poco


 Me confieso un amante tardío de las películas de Hellboy de Guillermo Del Toro. Amante porque me encantan y tardío porque en su momento cuando salieron no me gustaron, pero con el tiempo pude sentirles aprecio. Hoy creo que ambas se encuentran entre las mejores películas de comics no-DC-ni-Marvel que se hicieron.

 Por eso, por más que uno no quisiera, es imposible no tomar de referencia aquella saga para comparar la película de este año dirigida por Neil Marshall. Lamentablemente, Hellboy de 2019 pierde en todos los aspectos con sus predecesoras. Y vista como película en solitario tampoco deja un buen resultado. Se trata, en síntesis, de una película intrascendente que aporta poco.

 Lo primero que debe decirse es que como reboot no funciona, ya que se nota muy claramente que le falta una primera parte. Si bien en la película en forma de flashback se nos cuenta el origen de Hellboy, lo cierto es que queda una impresión rara. Más sabiendo que la historia no es exactamente igual a la de las primeras películas porque en el origen aparece un personaje nuevo, Lobster Johnson, que en las anteriores apenas tenía cameos de pocos segundos.
 Por la falta de información original es que la trama no funciona del todo. Tener que recibir tanta información sobre experimentos nazis, agencias del gobierno y la leyenda artúrica puede saturar. Deja la impresión de querer simplemente mostrar demonios y batallas por mostrarlas, sin concentrarse en la trama.
 Respecto a la actuación, poco puede decirse de malo. David Harbour, el querido sheriff Hoper de Stranger Things, no hace mal el papel de Anung Un Rama, es decir, Hellboy. Tampoco lo hace mal Mila Jojovich como la Reina de Sangre Nimue. Del resto del elenco no hay mucho que decir porque sus actuaciones son discretas y poco trascendentes. Pero de nuevo, al tratarse de una película mal hecha y por momentos improvisada no aportan nada y sus actuaciones quedan en la nada. Alice Monaghan (Sasha Lane) es un personaje interesante, pero queda muy por detrás de la Liz Sherman de Selma Blair y no puede mostrar todo su potencial. Ben Daimio (Daniel Dae Kim) me gustó bastante, si bien desde un primer momento uno se daba cuenta que ocultaba sus verdaderas intenciones. Trevor Bruttenholm de Ian McShane no consigue ni hacerle sombra al de John Hurt, y su relación paternal con Hellboy en esta película no funciona. Del bando de los malos, el hada (?) Gruguach (voz de Stephen Graham, encarnado por Douglas Tait) da pena y tiene una motivación bastante ridícula.

 ¿Hay algo positivo? El aspecto visual no está mal. Como es de esperarse en una película de estas características el maquillaje está muy bien. En cuanto a los efectos tampoco están mal, aunque no llegan al nivel de sofisticación de las películas de Del Toro.

 Para resumir, puede decirse que Hellboy no llega a ser un desastre. Pero se trata de una mala película, aburrida, sin muchas emociones pero con grandes pretensiones que no se cumplen. Y que encima debe vivir a la sombra de dos grandes cintas que la precedieron.


Nota final: 6,5. Mejor pasarla de largo.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

1 comentario:

  1. El final no muestra nada que no se haya visto antes. Hellboy debe ser malo, pero opta por ser bueno y mata a Nimue. Si debo reconocer que la escena en que no toma la Excalibur y deja morir a Merlín estuvo muy bien hecha. En cambio, la escenas de finales de Hellboy con cuernos liberando demonios y la forma en que decapita a Nimue (incluyendo la escena en la que Alice canaliza el espíritu de Trevor Bruttenholm) estuvieron mal manejadas y parecían escenas apresuradas.

    Dado que fue un fracaso dudo mucho que haya una secuela, más allá del Abe Sapiens del final, que por cierto fue un personaje que extrañé bastante. Y no entendí bien la escena post-créditos con Lobster Johnson.

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