La saga Fallen ha tenido sus idas y venidas a pesar de su corta historia. La primera, Olympus Has Fallen, bastante cliché pero muy correcta y entretenida. La segunda, London Has Fallen, una decepción con un argumento pobrísimo y efectos visuales limitados. Llegaba entonces la tercera y mis expectativas eran muy bajas.
Angel Has Fallen (como se la conoció por estas tierras, Agente Bajo Fuego) es un buen cierre para la trilogía. Es diferente a las anteriores, algunas cosas positivas pero incurre en errores parecidos a los anteriores. Y especialmente, las limitaciones que puede ofrecer un cine de acción puro y duro.
Inevitablemente esta película, y en general la saga, remite bastante a Duro de matar, El fugitivo o Shooter. Esto no es necesariamente malo, ya que esta cinta se puede considerar en parte un homenaje. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que este tipo de clichés puede resultar cansino. Y si bien no me quejo de ver golpes y explosiones (porque no todo tiene que ser profundidad filosófica), considero un error porque esta tercera entrega presenta una mayor profundidad que las otras. En pocas palabras, es un desperdicio. Es decir, el guión presenta potenciales que no son explorados.
Es positivo también desde el punto de vista argumental que la saga deje de ser tan patriotera. Aquí se habla de intrigas palaciegas dentro del propio gobierno de EEUU, que es un terreno mucho más interesante que simples luchas contra un enemigo foránea. Aquí, la oposición del Presidente a seguir con los negocios de la guerra se contrapone con los intereses de empresas de mercenarios. Y la manera que tienen esas empresas es acusar a nuestro querido agente Mike Banning de intento de magnicidio contra el Presidente siguiendo órdenes de Rusia, para llevar a una guerra contra los rusos.
Ya que lo mencioné, Gerard Butler como el agente Banning hace un gran papel y demuestra que, más allá de las limitaciones de la película, puede desarrollar un buen personaje. Muy interesante su relación con el (ex Vicepresidente) Presidente Allan Trumbull, encarnado por Morgan Freeman, quien como es esperable es ideal como primer mandatario (cabe recordar Impacto profundo), aunque por razones obvias (el atentado) se lo ve poco y también se ve poco su relación con Banning, aunque ya la habíamos visto en las anteriores. Danny Houston hace de Wade Jennings, un ex-colega de Banning quien dirige su propia empresa de soldados contratistas y es el antagonista de la historia, también hace un buen rol y a su vez también tiene un trato bastante interesante con el protagonista.
El resto del elenco hace bien su papel, pero no tiene un gran desarrollo y aparecen bastante poco, parte de los potenciales no explorados que dije arriba. Me refiero a Jada Pinkett Smith como la agente del FBI Helen Thompson, a Tim Blake Nelson como el Vicepresidente y a la vez Presidente en funciones Martin Kirby o a la esposa de Banning Leah, interpretada por Piper Perabo (reemplazando a Radha Mitchell). Y esto es notable especialmente con Nick Nolte, quien interpreta a Clay Banning, el padre de Mike, y resulta es un personaje carismático e incluso divertido, ofreciendo buenas escenas y buenos diálogos, pero está desaprovechado ya que no se profundiza en la relación padre-hijo.
Otros aspectos de la película. Desde lo técnico, resulta mejor trabajada ya que presenta efectos menos ambiciosos que la anterior parte, por lo que la acción es más efectiva. Y eso, en una película de este tipo, es positivo.
Para terminar, se puede afirmar que Angel Has Fallen presenta todas las limitaciones de su premisa, que es ofrecer simplemente acción. Pero el resultado final tiene cosas interesantes que por desgracia no son completamente abordadas. Igualmente, entretiene y funciona. Misión cumplida.
Nota final: 6,5. A pesar de todo consigue aprobar
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

A nadie puede sorprenderle que la empresa de Jennings fuera quien estaba atrás de todo, pero la forma en que se descubre me pareció poco realista. En apenas una cuestión de horas ya se supo todo. En esto la película vuelve a demostrar su poco realismo, algo ya bastante común en esta saga. Y a esto se le suma que Banning pueda acercarse a la sala de hospital donde estaba el Presidente y nadie lo detiene. Y eso de que él conocía los protocolos, ¿no se supone que si un ex-agente está fugitivo esos protocolos se reforzarían? De todas formas, la complicidad del Vicepresidente si bien podía ser predecible si se manejaba mejor podía llegar a ser una mejor revelación.
ResponderEliminarLa acción cerca del final está espectacular, pero rescato más que nada la escena final, luego de que Mike mate a Jennings y se dirigen unas palabras. Por eso, insisto, creo que la película tenía mucho más potencial que el finalmente desarrollado.
Respecto a las últimas escenas, esperaba otro desenlace, con Mike retirándose definitivamente del negocio y no aceptando el cargo de Director del Servicio Secreto que le ofrece el Presidente. De todas formas, supongo que es el fin de la saga y no veremos más. Considero que ya no da para más.