Aunque no es de mis comediantes favoritos reconozco el talento de Seth Rogen. Solo por eso imaginaba que esta película podía ser muy interesante, que las carcajadas estaban aseguradas y que seguramente podría tener un costado dramático muy bueno. Bien ¿pasa eso?
An American Pickle es una película muy pequeña. Eso no necesariamente es malo, pero en este caso es una limitación enorme. Una historia que no podía dar mucho más, un mal manejo del humor y también un mal manejo del drama. No me animaría a decir que es mala, pero si tuviera que definirla con una palabra diría que es fallida.
La historia trata sobre un aldeano judío de Europa Oriental que a principios del siglo XX debe emigrar a América por la persecución de los cosacos. Una vez en EEUU consigue trabajo en una fábrica de pepinillos, en donde queda atrapado en una tina de salmuera, no envejece y es rescatado un siglo después, en 1919. Al salir se reencuentra con su bisnieto, con un estilo de vida totalmente distinta y alejado de sus raíces judías. La película gira en torno a los cruces entre estas dos generaciones.
Tanto Herschel Greenbaum como su bisnieto Ben son interpretados por Seth Rogen. Mientras Herschel es un conservador atado a sus costumbres y religión, Ben está adaptado al siglo XXI, tiene una vida más mundana y despreocupada y busca su crecimiento personal como creador de apps, en tanto que Herschel intentará ganarse la vida vendiendo pepinillos en salmuera, hechos con ingredientes tomados de la basura y agua de lluvia. En cuanto a la interpretación, Seth no hace un mal papel, pero creo que su versión del siglo XX es mucho mejor personaje que su versión actual. Como sea, es un buen trabajo, pero limitado por las propias limitaciones de la película. Por eso que no es memorable.
¿Cuáles son las limitaciones? Humor predecible y archi-repetido (otra vez alguien que no entiende como funciona el mundo actual), humor negro y ácido bien hecho pero desaprovechado totalmente. Los momentos dramáticos cerca del final hacen agua, porque los personajes realmente no tienen desarrollo (me refiero solo a los de Seth Rogen, el resto del elenco no vale la pena ni mencionarlo).
El principal problema es que esta trama no daba como para una película, aún a pesar de tratarse de una película de hora y media. Hubiera funcionado mejor como episodio de una serie, incluso como sketch. El objetivo principal que motiva a Herschel, recuperar la parcela familiar en el cementerio judío, pasa un segundo plano y en lo personal me hubiera gustado ver más de 1919, porque lo que se ve es muy poco.
Entonces, tras todo esto, ¿hay algo positivo? Diría que la puesta en escena de principios del siglo XX, aunque breve, está bien lograda. Muchos chistes están buenos. Y la corta duración le juega a favor, aunque como ya dije, aún así se estira demasiado.
Es una pena tener que dar un veredicto negativo, porque se nota que es una película sin muchas pretensiones y además se deja ver. Pero las cosas como son, y estamos ante un producto mediocre que puede causar alguna que otra risa, pero falla en todo. Aún así, tampoco es un desastre inmirable. Es de esas películas que se ven y se olvidan al poco tiempo.
Nota final: 6,5. Bastante pobre.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Hay que reconocer que el personaje de Ben consigue su cometido y se vuelve odioso muy rápido. Así como también hay que decir que la idea de Herschel como el influencer de derecha e ícono de la libertad de expresión estuvo bien pensada, pero, de nuevo, muy desaprovechada.
ResponderEliminarYo pensaba que el intento de fuga a Canadá y el cambio de identidades sería el final. Pero no, lo extendieron, con una patética escena "emotiva" de Herschel descubriendo que Ben le había puesto a su app el apelativo que usaba para sus fallecidos padres, y con Ben en el pueblo natal de Herschel aprendiendo a rezar. Luego parece que todo se arregla de alguna manera y ambos pueden volver a Nueva York y se reconcilian rezando por los difuntos de la familia. Toda esa secuencia final parecen haberla sacado de la galera, está muy acelerada