Love and Monsters es una película sencilla y sin pretensiones, con momentos graciosos y momentos emotivos. Su objetivo es entretener y lo cumple con creces. Lo suyo es muy meritorio teniendo en cuenta sus limitaciones. Pero a su vez son sus limitaciones la que le quitan algo del potencial que tenía.
Situada en un futuro no muy distante, cuenta la historia de un mundo post-apocalíptico, víctima de insectos, peces, arácnidos, crustáceos y reptiles gigantes, fruto de la radiación nuclear, que amenazan la vida humana. Eso lleva a que existan distintas comunidades que viven en bunkers subterráneos. En uno de ellos, un joven de 24 años extraña a su novia y tiene como objetivo salir a la superficie para reunirse con ella, para lo cual deberá enfrentar su parálisis provocada por el miedo.
El protagonista es Joel, interpretado por Dylan O'Brien. Hace un excelente papel y es un personaje con el cual uno puede sentir mucha empatía. Y quien se come la película es también Boy, su perro compañero. Quiero destacar como personajes muy especiales a Clyde, interpretado por Michael Rooker, un sobreviviente que le enseñará a Dylan clases de supervivencia, y es acompañado por la niña Minnow, interpretada por Ariana Greenblatt. Ambos ofrecen, a mi criterio, las mejores escenas de la película.
La novia de Joel es Aimee, interpretada por Jessica Henwick, quien hace un buen papel pero casi no tiene desarrollo. La colonia de Aimee recibió la visita de un buque australiano comandado por el Cap, interpretado por Dan Ewing, quien, honestamente, no creo que haga un buen trabajo, ya que su personaje es una mala actuación constante.
La película funciona porque es efectiva. Tiene una trama simple. Tiene partes humorísticas y partes más dramáticas en su justa medida. Los efectos especiales no están nada mal para una producción tan limitada. Una mención para la banda de sonido.
Pero, a su vez, tiene ciertos problemas. El primero de ellos es el de no ofrecer nada que no se haya visto en materia de películas post-apocalípticas, como Soy Leyenda o Zombieland, o incluso en películas coming-of-age, ya que el tema de fondo es el crecimiento y madurez de su protagonista.
A su vez tiene el problema de demasiados personajes y tramas para tan poco espacio. Siento que hubiera sido conveniente que sea una miniserie o que todo lo que pasó aquí sea dividido en una saga.
Love and Monsteres es una película ideal para pasar el tiempo sin mucho en que pensar. Cuenta una historia ya vista mil veces, pero eso no significa que no sea entretenida. No es una obra maestra memorable, no pretende serlo, quizás hubiera funcionado mejor con otro formato. Pero no está nada mal y es disfrutable.
Nota final: 8. Se deja ver.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

ResponderEliminarYa se veía venir la traición del Cap. Sin embargo, le doy crédito a toda esa secuencia por las escenas de acción con el cangrejo gigante y la destrucción del barco. Lo que no entendí es como volvió Boy y por qué no llevaba el vestido rojo de su antigua dueña. ¿Acaso la encontró? Y ya que estamos ¿no hubiera sido bueno que Clyde y Minnow reaparecieran ahí?
El final, en donde Joel y Aimee parecen volver a enamorarse y ambos prometen reencontrarse parece haber dejado las puertas abiertas para una secuela. En tal caso, no sé que podría pasar, porque siento que ya quemaron todos los cartuchos en esta primera parte.