domingo, 2 de junio de 2019

Detective Pikachu: Un simpático regreso a la infancia, solo eso


 Escribo esto habiendo sido fanático de Pokemon entre mis 9 y 10 años, no de los juegos, pero si del animé. Tuve álbumes de figuritas, revistas, algunos muñecos y nunca me perdía el programa. Claro que después de las primeras temporadas pasaron cosas Digimon. Hago esta declaración de intenciones para dejar claro el lugar desde el que hablo. Ver esta película fue un regreso a parte de mi niñez.

 No es una obra de arte, no es una maravilla, ni tampoco pretende serlo. Pero no está mal tampoco. En especial para los fanáticos o ex-fanáticos, aunque también la puede disfrutar el público en general. Sin embargo, tanto unos como otros espectadores coincidirán en que deja gusto a poco y es una película que podía dar más.

 Comencemos por lo positivo: La actuación de Ryan Reynolds como Pikachu es magistral. Incluso por momentos creí que era Deadpool como Pikachu. Escenas muy graciosas y su humor marca registrada son lo mejor del filme. También hace una buena química con su compañero Tim (Justice Smith), quien a su vez, aunque no deslumbra, hace un buen papel. La premisa original, investigar la muerte del padre de Tim, el detective Harry Goodman, funciona muy bien como disparador para la química entre Tim y el Pikachu amnésico que solo puede comunicarse con Tim.
 Otro aspecto muy positivo es el diseño de producción. Ryme City, la ciudad en donde los humanos y los pokemons coexisten, está muy bien hecha. Aunque el CGI tiene algunas cositas por mejorar, lo cierto es que en general estuvo muy bien la ambientación de esa ciudad, en especial el toque oscuro que lo liga al cine noir. Me dieron ganas de ir a darme una vuelta por ahí. Por momentos me recordó un poco a Rogger Rabbit.

 Es una película que funciona muy bien como memorabilia y como espacio para chistes de Ryan Reynolds. Pero poco más aporta.
 Las actuaciones en general no sobresalen, ni los directores de Ryme City, Howard Clifford (Bill Nighty) y su hijo Roger (Chris Geere), ni el oficial de policía Yoshida (Ken Watanabe) ni la periodista y compañera de Tim, Lucy Stevens (Kathryn Newton) sobresalen, ya que sin actuar mal tampoco son memorables, como los dos protagonistas. Y hay personajes, como el MewTwo, a quienes me hubieran gustado ver en más escenas. Sumo algún punto a Rita Ora y su cameo como la doctora Ann Laurent.
 El CGI en general funciona, pero en los propios pokemon, sacando a Pikachu, el resto se ve poco realista. Y parecía que la intención era mostrarlos más kawaii que realistas. Y precisamente por esa intención de simplemente mostrarlos es que nos dejaron ganas de ver más batallas pokemon.
 El guión tuvo algunos giros argumentales interesantes, pero no es el fuerte de la película. A pesar de ser una película dirigida a toda la familia y a los niños vuelve a notarse aquí más énfasis en lo fotográfico que en la trama. Y sin spoilear, hubo cosas que no terminaron de entenderse.

 En síntesis, no se puede decir que sea una película mala. Pero tampoco es una muy buena película. Es rescatable, pero dirigida a un público nostálgico y al fandom, cosa que puede alterar la opinión final. En su defensa, debe decirse que mejora el promedio negativo que tienen las películas basadas en videojuegos. No es poco.


Nota final: 7. Simplemente funciona para entretener.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

martes, 28 de mayo de 2019

Hellboy - Muy poco


 Me confieso un amante tardío de las películas de Hellboy de Guillermo Del Toro. Amante porque me encantan y tardío porque en su momento cuando salieron no me gustaron, pero con el tiempo pude sentirles aprecio. Hoy creo que ambas se encuentran entre las mejores películas de comics no-DC-ni-Marvel que se hicieron.

 Por eso, por más que uno no quisiera, es imposible no tomar de referencia aquella saga para comparar la película de este año dirigida por Neil Marshall. Lamentablemente, Hellboy de 2019 pierde en todos los aspectos con sus predecesoras. Y vista como película en solitario tampoco deja un buen resultado. Se trata, en síntesis, de una película intrascendente que aporta poco.

 Lo primero que debe decirse es que como reboot no funciona, ya que se nota muy claramente que le falta una primera parte. Si bien en la película en forma de flashback se nos cuenta el origen de Hellboy, lo cierto es que queda una impresión rara. Más sabiendo que la historia no es exactamente igual a la de las primeras películas porque en el origen aparece un personaje nuevo, Lobster Johnson, que en las anteriores apenas tenía cameos de pocos segundos.
 Por la falta de información original es que la trama no funciona del todo. Tener que recibir tanta información sobre experimentos nazis, agencias del gobierno y la leyenda artúrica puede saturar. Deja la impresión de querer simplemente mostrar demonios y batallas por mostrarlas, sin concentrarse en la trama.
 Respecto a la actuación, poco puede decirse de malo. David Harbour, el querido sheriff Hoper de Stranger Things, no hace mal el papel de Anung Un Rama, es decir, Hellboy. Tampoco lo hace mal Mila Jojovich como la Reina de Sangre Nimue. Del resto del elenco no hay mucho que decir porque sus actuaciones son discretas y poco trascendentes. Pero de nuevo, al tratarse de una película mal hecha y por momentos improvisada no aportan nada y sus actuaciones quedan en la nada. Alice Monaghan (Sasha Lane) es un personaje interesante, pero queda muy por detrás de la Liz Sherman de Selma Blair y no puede mostrar todo su potencial. Ben Daimio (Daniel Dae Kim) me gustó bastante, si bien desde un primer momento uno se daba cuenta que ocultaba sus verdaderas intenciones. Trevor Bruttenholm de Ian McShane no consigue ni hacerle sombra al de John Hurt, y su relación paternal con Hellboy en esta película no funciona. Del bando de los malos, el hada (?) Gruguach (voz de Stephen Graham, encarnado por Douglas Tait) da pena y tiene una motivación bastante ridícula.

 ¿Hay algo positivo? El aspecto visual no está mal. Como es de esperarse en una película de estas características el maquillaje está muy bien. En cuanto a los efectos tampoco están mal, aunque no llegan al nivel de sofisticación de las películas de Del Toro.

 Para resumir, puede decirse que Hellboy no llega a ser un desastre. Pero se trata de una mala película, aburrida, sin muchas emociones pero con grandes pretensiones que no se cumplen. Y que encima debe vivir a la sombra de dos grandes cintas que la precedieron.


Nota final: 6,5. Mejor pasarla de largo.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

Podcast: Balance final de Game of Thrones

 ¿Se acuerdan cuando subía cosas a este blog? Tranquilos, ya volverán esos tiempos.

 Mientras, a modo de despedida y luego de una semana de reflexión comparto con ustedes unos pensamientos finales sobre la serie de HBO. En este caso dejo de lado mi hater para ser objetivo y hablar de la serie en su totalidad, hablar de sus cosas buenas, también de algunas cosas malas, y unos comentarios sobre el futuro. La mejor forma de dar vuelta la página definitivamente.

 Se puede escuchar en el blog o descargar aquí.

martes, 21 de mayo de 2019

Podcast: Requiem para Game of Thrones

 Finalmente terminó la serie de HBO. Y los primeros balances no son positivos. Por eso realicé este podcast en el que analizo todo lo que dejó la última temporada. Se me acusará de hater, pero sólo soy un crítico, tranquilos.

 Se puede descargar aquí o escuchar en el blog.


lunes, 6 de mayo de 2019

La maldición de la Llorona - Reír por no llorar


 No siempre es fácil adaptar un mito tradicional de una cultura para llevarlo a la pantalla hollywoodense. Y menos hacerlo como parte de una saga como la de El Conjuro, cuyo último fracaso (La Monja) está tan reciente.
 Y si no es fácil, la gran pregunta es ¿para qué lo intentan?

 La Maldición de la Llorona se puede definir básicamente como un fracaso. Un intento fallido de una película de terror y a la vez un intento fallido de comedia negra. Y seguramente los mexicanos se sientan ofendidos al saber que un icono de su folclore da lugar a este desastre.

 ¿Por qué no funciona? No da miedo y en general da risa, por lo bizarro de sus intentos. Y las escenas que se supone que deben dar risa dan lugar a chistes desubicados que no llevan a ningún lugar. No hay ninguna clase de tensión, sino simples screamers. Aunque hay que decir que Obedece a la Morsa da más miedo.

 De los personajes, la propia Llorona (Marisol Ramírez) no genera absolutamente nada. Nuestra protagonista Anna, encarnada por Linda Cardellini (quien desde que era Vilma en Scooby Doo de cazar fantasmas algo sabe) no genera empatía de ninguna manera y sus hijos actúan mejor. Su contraparte, la encargada de invocar a la Llorona, Patricia (Patricia Velásquez) no está mal, pero hubiera preferido verla sin sobreactuar su odio todo el tiempo.
 El único personaje destacable es el querido Tuco Salamanca, es decir, Raymond Cruz como el cura Rafael Olvera, el encargado de derrotar al espíritu. Un personaje interesante quien debería haber tenido más escenas y hacer cosas más dignas que simples rituales de curandera de barrio, o al menos hacerlos mejor.
 ¿Otra cosa negativa? Su conexión con el universo de Expediente Warren es apenas un cameo del Padre Pérez (Tony Amendola) y una mención a la muñeca. Da la sensación que lo agregaron a último momento par que no quede descolgada.

 Tras esta catarata de negatividad, llega lo positivo: El personaje del cura Olvera y... nada más. La primera escena (México en el siglo XVI) también está buena. Y solo eso. Ah, y dura poco, así que no llega a cansar.

 Sin embargo, la película tiene una falla central: Existir. ¿A quién se le ocurrió que un mito popular como este podía dar lugar a una buena trama que se sostenga durante más de una hora y media y pueda funcionar para el género del terror? Inexplicable.


Nota final: 5. Nada de nada.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

sábado, 4 de mayo de 2019

Cementerio de animales - ¿Era necesario?


 Dejo en claro que el cine de terror me es un poco ajeno y lejos estoy de ser un especialista. Sin embargo, si vi la primera versión de Pet Sematary, la de 1989, basada en el cuento de Stephen King quien hace un cameo como sacerdote. No es una obra magistral ni mucho menos, y siendo objetivo envejeció bastante mal y puede resultar hasta ridícula. Pero, teniendo en cuenta la época, no está nada mal. Y no se puede no reconocer que puede ser perturbadora.

 30 años después vemos esta remake, que prácticamente cambia todo y lo único en común son los nombres de algunos personajes y queda muy por detrás de la original. Aún así ¿puede funcionar como película en sí? La respuesta es no. Sin llegar a ser un desastre es bastante pobre.

 Por empezar, el ambiente que genera es mucho menos pesado y traumático que la versión de 1989, y le faltan algunas escenas a mi entender fundamentales, como los flashbacks del perro de Jud o el soldado muerto (quien pasó de ser un veterano de la 2GM a ser un veterano de Vietnam). Se suman también escena de procesiones al cementerio de personas disfrazadas de animales que no sé a cuento de qué vienen. ¿Será que en el pueblo había una convención furry?
 Ninguno de los actores genera ninguna clase de empatía. Ni Jason Clarke como Louis, ni Amy Seimetz como Rachel ni mucho menos John Lithgow como Jud. Parecen en piloto automático y sin sentir emoción por nada.
 Con respecto a los niños, ni Ellie (Jeté Laurence) ni Gage (Hugo y Lucas Lavoie) consiguen transmitir nada. Lejos de ofrecer ese papel de inocencia que contrasta con el drama reinante los jóvenes actores sigue con el mismo estilo de indiferencia ante todo de los adultos. ¿Entonces el gato Church funciona? Tampoco. Me da la sensación de ser un gato normal y no el gato demoníaco que debería ser.

 En pocas palabras, la película no resulta en casi nada. Y aún en los efectos son bastante penosos y los muertos vivientes parecen apenas gente que no se lavó el pelo por un mes.

 Sin embargo, quisiera destacar algo positivo. El trauma de Louis por la muerte de su paciente Pascow y el de Rachel por el de su hermana fueron mejor manejados. Estaban en la original, pero aquí hay una vuelta de tuerca y por momentos se entrelazan.

 Y eso es todo. De verdad, intento ser positivo y buscar algo bueno, pero no encuentro nada. No sé si será por estar muy "encariñado" con la versión original, pero la verdad que no rescato nada más. Ni siquiera los screamers funcionan. Pero a pesar de todo no es un bodrio y pasa rápido. Igualmente repito la pregunta del título ¿por qué arruinaron así un clásico? No es justo. No es justo.


Nota final: 6. Se deja ver, pero es mejor pasarla por alto.

ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO

jueves, 2 de mayo de 2019

Podcast: 21 preguntas y 21 respuestas sobre End Game

 Hace una semana fue el estreno de End Game. Ya (casi) todos la vimos y pasado el shock por haber visto semejante obra de arte quedaron cuestiones sin resolver.
 Por eso ofrezco esta lista de 21 preguntas y respuestas que intentan hacer encajar aquellos aspectos problemáticos.

 Se puede escuchar en el blog o descargar aquí.