Escribo esto habiendo sido fanático de Pokemon entre mis 9 y 10 años, no de los juegos, pero si del animé. Tuve álbumes de figuritas, revistas, algunos muñecos y nunca me perdía el programa. Claro que después de las primeras temporadas pasaron cosas Digimon. Hago esta declaración de intenciones para dejar claro el lugar desde el que hablo. Ver esta película fue un regreso a parte de mi niñez.
No es una obra de arte, no es una maravilla, ni tampoco pretende serlo. Pero no está mal tampoco. En especial para los fanáticos o ex-fanáticos, aunque también la puede disfrutar el público en general. Sin embargo, tanto unos como otros espectadores coincidirán en que deja gusto a poco y es una película que podía dar más.
Comencemos por lo positivo: La actuación de Ryan Reynolds como Pikachu es magistral. Incluso por momentos creí que era Deadpool como Pikachu. Escenas muy graciosas y su humor marca registrada son lo mejor del filme. También hace una buena química con su compañero Tim (Justice Smith), quien a su vez, aunque no deslumbra, hace un buen papel. La premisa original, investigar la muerte del padre de Tim, el detective Harry Goodman, funciona muy bien como disparador para la química entre Tim y el Pikachu amnésico que solo puede comunicarse con Tim.
Otro aspecto muy positivo es el diseño de producción. Ryme City, la ciudad en donde los humanos y los pokemons coexisten, está muy bien hecha. Aunque el CGI tiene algunas cositas por mejorar, lo cierto es que en general estuvo muy bien la ambientación de esa ciudad, en especial el toque oscuro que lo liga al cine noir. Me dieron ganas de ir a darme una vuelta por ahí. Por momentos me recordó un poco a Rogger Rabbit.
Es una película que funciona muy bien como memorabilia y como espacio para chistes de Ryan Reynolds. Pero poco más aporta.
Las actuaciones en general no sobresalen, ni los directores de Ryme City, Howard Clifford (Bill Nighty) y su hijo Roger (Chris Geere), ni el oficial de policía Yoshida (Ken Watanabe) ni la periodista y compañera de Tim, Lucy Stevens (Kathryn Newton) sobresalen, ya que sin actuar mal tampoco son memorables, como los dos protagonistas. Y hay personajes, como el MewTwo, a quienes me hubieran gustado ver en más escenas. Sumo algún punto a Rita Ora y su cameo como la doctora Ann Laurent.
El CGI en general funciona, pero en los propios pokemon, sacando a Pikachu, el resto se ve poco realista. Y parecía que la intención era mostrarlos más kawaii que realistas. Y precisamente por esa intención de simplemente mostrarlos es que nos dejaron ganas de ver más batallas pokemon.
El guión tuvo algunos giros argumentales interesantes, pero no es el fuerte de la película. A pesar de ser una película dirigida a toda la familia y a los niños vuelve a notarse aquí más énfasis en lo fotográfico que en la trama. Y sin spoilear, hubo cosas que no terminaron de entenderse.
En síntesis, no se puede decir que sea una película mala. Pero tampoco es una muy buena película. Es rescatable, pero dirigida a un público nostálgico y al fandom, cosa que puede alterar la opinión final. En su defensa, debe decirse que mejora el promedio negativo que tienen las películas basadas en videojuegos. No es poco.
Nota final: 7. Simplemente funciona para entretener.
ADVERTENCIA: SPOILERS EN EL PRIMER COMENTARIO



